5 may. 2013



GRESCA ENTRE EMBAJADOR ECUATORIANO Y MUJERES PERUANAS


Las cosas claras. Tanto el embajador ecuatoriano como las señoras peruanas no actuaron civilizadamente. Ambas partes actuaron de manera violenta y desmedida, pero lamentablemente pesa más la "responsabilidad" en un señor Diplomático, un EMBAJADOR, un representante de un país entero quien tuvo que encontrar la forma de ser más mesurado; se nota bastante cuando una persona sólo es saco y corbata y demagogo por fuera, pero no más persona por adentro, y si de por medio no hay cámaras televisivas, entrevistas ni ceremonias importantes, pues aflora esa parte matonesca que, en una persona capacitada y preparada como él, no debió acometer. Viendo los testimonios que produjeron la gresca, y los testimonios de la otra gente que estuvieron dentro de la tienda, pues por insultos, ofensas de tinte racista y actitudes soeces del embajador al no saber reclamar con mesura, pues, se inició este pleito, ojo que no defiendo las arremetidas también violentas de las señora e hija peruanas. En otras palabras, una persona supuestamente preparada no puede dárselas de matón ni "rebajar" de nivel (si fuera así el caso) ante otras personas, y menos si son de la nación a la que él tiene la responsabilidad de mantener las buenas relaciones bilaterales.
Dejan mucho que desear las actitudes y reacciones del embajador ante nuestra gente, se entrevistó incluso a vecinos que viven cerca de la embajada que sufrieron de molestosos ruidos por una fiesta privada que organizó el embajador en la misma embajada (valga la redundancia) y reacciones indiferentes como no querer responder a nuestra prensa cuando, ya desatado este alboroto, se le quiso entrevistar para obtener la otra parte de la historia, para escuchar su versión, pero, como si él fuera cualquier persona simplemente no contestó, manteniendo en todo momento una actitud callada e indiferente, es decir, la actitud y habilidad de ser diplomático (diplomacia), no lo ejerció ni lo puso en práctica. 

Es lamentable también ver y oír las reacciones del presidente Rafael Correa que, en tono totalmente matonesco y amenazante, intente coercer este hecho de tal forma que un "lío de señoras locas" (como muchos ecuatorianos lo están llamando) sea tan trascendental que causen mella en las excelentes relaciones bilaterales de ambos países. Muchos tratan de minusvalorar este tema, especialmente gente ecuatoriana, pero si fuera así, entonces ¿por qué tanto "alboroto entre DOS NACIONES ENTERAS? A mí me parece risible e inmadura aquella reacción de Correa. Él alega, como argumento principal, que su embajador fue enteramente agredido, es decir, el inocente, y eso NO ES VERDAD. Los vídeos y testimonios dejan claro que el embajador TAMBIÉN fue un agresor, también formó parte activa e incitadora de la gresca, así que NO ES INOCENTE, tiene culpa también, y por lo tanto, no se puede aceptar tampoco de nuestra parte una actitud tan totalitaria como la que declaró Correa. Correa dice que lo respaldará en base a la verdad, pero la verdad es que su embajador también fue un agresor y que obró mal, la verdad es ésa, a no ser que Correa se refiera a "su verdad".
No sé si en Ecuador las manifestaciones totalitarias de sus mandatarios son algo normal, aquí en mi país, con todos sus defectos, mantenemos la democracia, la libre expresión y la investigación de hechos, testimonios de ambas partes y una constante lucha contra la corrupción y el establecimiento permanente de la libertad e igualdad, como para aceptar manifestaciones de otro presidente con tinte atropellante incluso si los dice después de cantar composiciones PERUANAS como La Flor de la Canela de nuestra Chabuca Granda (una mujer peruana) y ver que también la disfrutan mujeres ecuatorianas oyentes en la conferencia de su presidente.
Sin ser experto en Diplomacia (ciencia o conocimiento de los intereses y relaciones de unas naciones con otras.) me doy claramente cuenta que Correa y su embajador reaccionan mal con este tipo de manifestaciones y comportamientos. 

Entre PERÚ y Ecuador ha habido muy buenas relaciones, y más lo disfrutan los Departamentos limítrofes entre PERÚ y Ecuador con proyectos como el de Irrigación Binacional Puyango-Tumbes, etc. Y no queremos que se genere una herida por este mal actuar, al contrario, unas disculpas calmarían las aguas.

Queremos que entiendan que no queremos que se retire al embajador de Ecuador sino el hombre Rodrigo Riofrío Machuca (antes de ser un profesional uno es un hombre, y existen códigos morales, códigos de honor, hombres de palabra y no machistas ni misóginos), a él, de quien esperamos unas disculpas por lo menos... pero ya se verá cómo reaccionará.

Deseo ser agradecido con los ecuatorianos que no están de acuerdo con el actuar de Correa ni de su embajador, y a personajes ecuatorianos como Abdalá Bucarán y demás que hacen un mea culpa sobre este suceso. También manifestar que no deseo hacer mella de este tema, se desea que este atropello se supere, que se lime esta diferencia y que, por supuesto, no trascienda a más, espero que haya inteligencia en nuestra gente peruana y ecuatoriana para no irse de boca y no dejar salir actitudes ocultas de machismo, matonería o de misoginia en sus cabezas.