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24 mar 2011

Chile considera "inaceptable" la intención de Morales de acudir a tribunales internacionales

Chile considera "inaceptable" la intención de Morales de acudir a tribunales internacionales


Foto de la Noticia
Foto: EP/PRESIDENCIA DE CHILE

SANTIAGO, 24 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de Sebastián Piñera ve como "un serio obstáculo" en las relaciones bilaterales las intenciones del presidente boliviano, Evo Morales, de acudir a tribunales internacionales para resolver la demanda histórica por una salida al mar que perdió ese país a finales del siglo XIX.

Morales sorprendió a las autoridades chilenas el miércoles durante las celebraciones del 'Día del Mar' advirtiendo de que acudirá "a los tribunales internacionales demandando el derecho a una salida libre y soberana al océano Pacífico", después de que había mantenido un tono conciliador en sus relaciones con Santiago.

El anuncio fue rechazado horas después por Piñera, quien ha tildado de "inaceptables" las pretensiones de Morales de llevar un caso que considera cerrado a instancias internacionales, pues constituye una "situación jurídicamente inadmisible".

En un discurso desde el palacio presidencial, Piñera ha denunciado que "Bolivia no puede pretender un diálogo directo, franco y sincero" mientras "simultáneamente manifiesta su intención de acudir a tribunales u organismos internacionales para impugnar un tratado plenamente vigente".

El tratado al que se refiere Piñera fue suscrito en 1904 --20 años después de culminada la Guerra del Pacífico-- en el que se "fijó con claridad meridiana los límites entre ambos países". Con la firma de este documento, Bolivia pierde oficialmente 400 kilómetros de costa y un total de 120.000 kilómetros cuadrados que ahora le pertenecen a Chile.

Piñera ha insistido en que ese tratado "ha constituido el pilar fundamental político y jurídico, que ha garantizado la paz y la estabilidad en las relaciones" entre ambas naciones y ha asegurado que Chile ha cumplido "fiel y estrictamente" los compromisos establecidos en ese histórico acuerdo.

Pero además ha enfatizado que Santiago "ha concedido facilidades, franquicias y garantías, en virtud de las cuales Bolivia ha podido disfrutar de un conjunto de condiciones muy favorables en su relación con Chile y con terceros estados".

Las declaraciones de Morales "constituyen un serio obstáculo para las relaciones entre ambos países y no se condicen ni con la letra ni con el espíritu del Tratado de 1904", ha lamentado el mandatario chileno.

Morales había dicho el pasado febrero que esperaba que el Gobierno de Piñera presentara el 23 de marzo --a propósito de los 132 años del inicio de la Guerra del Pacífico-- una "propuesta concreta" sobre esta demanda histórica y confiaba en continuar avanzando los diálogos para "lograr acuerdos".

Bolivia y Chile mantienen rotas sus relaciones diplomáticas desde 1978, tras el fracaso de las negociaciones en torno a la demanda marítima. Pero desde 2006 ambas naciones han iniciado un proceso de acercamiento y han establecido una agenda de 13 puntos de interés común, entre los que figura el tema de la salida al mar.

"Chile ratifica su voluntad de diálogo bilateral, para seguir avanzando en la búsqueda de soluciones concretas, útiles y factibles para ambos países", ha reiterado Piñera al concluir su discurso.

Fuente:
http://www.europapress.es/latam/politica/noticia-bolivia-chile-chile-ve-serio-obstaculo-intencion-morales-acudir-tribunales-internacionales-20110324172850.html

Morales reclamará la salida soberana de Bolivia al Pacífico

Morales reclamará la salida soberana de Bolivia al Pacífico

Foto de la Noticia

Foto: EP/ABI

LA PAZ, 23 Mar. (Reuters/EP) -


El presidente de Bolivia, Evo Morales, anunció este miércoles que acudirá a tribunales internacionales ya que las negociaciones respecto a la petición a Chile de tener una salida soberana al océano Pacífico no han avanzado.

El Gobierno boliviano descartó recurrir a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para que intercediera en su petición de salida plena al mar. Sin embargo, Morales enfatizó en que pedirá ayuda a organismos internacionales el día en que Bolivia conmemora los 132 años de pérdida de acceso al Pacífico arrebatado en una guerra con Chile en 1879.

"La comunidad internacional debe entender que ha llegado el momento de que esta inmensa herida que tenemos los bolivianos por nuestro enclaustramiento marítimo se cierre con un fallo justo que devuelva la cualidad marítima a nuestro país", sostuvo el mandatario.

En este sentido, Morales advirtió de que acudirá "a los tribunales internacionales demandando el derecho a una salida libre y soberana al océano Pacífico".

Bolivia y Chile debatieron una agenda de trece temas en los que se incluía el tema marítimo, asunto tratado con cautela por los ejecutivos de ambos países. Estas negociaciones dejaron acuerdos importantes entre Bolivia y Chile como la integración fronteriza, el libre tránsito en los puertos y la alianza económica para luchar contra el contrabando.

Morales admitió este miércoles por primera vez que no se produjo ningún avance en las negociaciones sobre el tema de la salida al mar.

El presidente boliviano pidió en febrero a su homólogo chileno, Sebastián Piñera, que su propuesta para obtener una salida soberana al mar se publicara antes del 23 de marzo.

"A pesar de los 132 años de esfuerzo y diálogo, Bolivia no tiene una salida soberana al Pacífico y frente a esta realidad es necesario dar un paso histórico por la esperanza y bienestar de los bolivianos", agregó.

En este sentido, ocho de cada diez bolivianos cree que Chile no cederá una salida soberana al Pacífico, según una encuesta publicada por medios locales.

Fuente:
http://www.europapress.es/latam/politica/noticia-morales-reclamara-salida-soberana-bolivia-pacifico-20110323201305.html

27 ene 2011

Chile no puede disponer de Arica en favor de Bolivia


Chile no puede disponer de Arica en favor de Bolivia


Por Juan Carlos Herrera Tello (*)


El Perú y Chile sometieron su controversia sobre la soberanía de Tacna y Arica, por el incumplimiento del Tratado de Paz de 20 de octubre de 1883, al arbitraje del Presidente de los EEUU en 1922. El Perú proponía que por el tiempo transcurrido no debería efectuarse el Plebiscito al haberse sobrepasado los diez años para realizarlo; mientras Chile mantenía el planteamiento de la realización de la consulta. El Laudo fue favorable a la formula chilena (aunque tuvo que devolver un territorio que no contemplaba el Tratado de Ancón: Tarata) ambos países aceptaron el fallo y fueron a la consulta plebiscitaria.


El Plebiscito debió ser realizado en 1926, pero el clima de terror en que vivía la población peruana hizo que se declarara impracticable, como así lo propuso en una Moción el Presidente de la Comisión Plebiscitaria William Lassiter. Sobre ello Raúl Porras Barrenechea escribió “Todo lo que el arbitro silenció, disculpó o justificó en el Laudo, la Moción Lassiter lo constata lo exhibe y lo condena.... Con mucho mas fundamento que el Laudo ya que este no tuvo delante la realidad que juzgaba y que desconoció, es la sentencia de culpabilidad de Chile por la violación del Tratado de Ancón”. Así llegó el 3 de junio de 1929, y se firmó en aquella fecha el Tratado con un Protocolo Complementario para finiquitar el pleito por Tacna y Arica.

El Tratado y su Protocolo Complementario conforme a sus cláusulas sirve únicamente para resolver la “Cuestión Tacna y Arica” emanada por el incumplimiento del artículo tercero del Tratado de Ancón. Mientras que el Tratado tiene como base los Buenos Oficios del Presidente de los Estados Unidos y los arreglos directos de los dos países, el Protocolo Complementario tiene una naturaleza de negociación exclusivamente de las partes.

Entre las características principales de los Tratados y en especial los de Límites es que estos son a perpetuidad, su cumplimiento es preciso o de acuerdo a los plazos que se establezcan, y sobretodo una vez cumplidas las cláusulas, estas se perpetúan y no vuelven a ser tratadas o reconvenidas. El Tratado de 1929 es de naturaleza cerrada, porque solo intervienen dos partes, por un lado la República del Perú y por el otro la República de Chile, donde se traza una frontera y especialmente se resuelve una controversia que afecta territorios que tienen títulos de una de las partes (Perú) mientras que el otro (Chile) tenía la mera expectativa derivada por el pacto de Ancón, que como ya hemos dicho fue violado.

Para llegar a lo propuesto, basta con leer el Tratado de 1929 y constatar si sus cláusulas están cumplidas. La frontera está trazada a 10 km. de la línea férrea del Ferrocarril Arica a La Paz, (artículo 1.°), este artículo una vez cumplido se ha convertido en ley para ambas partes y no se ha vuelto a proponer una rectificación de fronteras; del mismo modo de acuerdo al artículo 4° Tacna fue entregada treinta días después de ratificado el Tratado un 28 de agosto de 1929, o es que acaso después de esa fecha Chile la reclamó o obtuvo nuevamente su ocupación militar?.

Así podemos concordar que las cláusulas de los tratados son de un solo cumplimiento y no de acomodarse de acuerdo a circunstancias del presente que viven los países; se ejecutan, se cumplen y finalmente se respetan.

Ahora bien, analizando el Protocolo Complementario del Tratado de 1929, este acuerdo tiene también sus cláusulas de cumplimiento y nos centraremos en el primer artículo:

“Los gobiernos de Chile y del Perú no podrán, sin previo acuerdo entre ellos, ceder a una tercera potencia la totalidad o parte de los territorios que, en conformidad al tratado de esta misma fecha, quedan bajo sus respectivas soberanías, ni podrán, sin ese requisito, construir, al través de ellos, nuevas líneas férreas internacionales”

Como se puede ejecutar este artículo?, pues solamente cuando uno ó los dos países decida previo acuerdo ceder a un tercero una parte o la totalidad de los territorios de Tacna y Arica. Entonces la ejecución de esta cláusula solo se da, cuando el procedimiento de consulta termine, ya que una vez culminada esa fase el cedente tiene libertad de realizar la cesión.

Chile mediante Nota N.° 685 del 19 de diciembre de 1975, comunica al gobierno del Perú, que:

1) Bolivia ha propuesto (a Chile) la cesión de una costa marítima soberana entre la línea de la Concordia y el límite norte de la ciudad de Arica.
2) Esta costa, se prolonga con una faja territorial desde dicha costa hasta la frontera chileno boliviana, incluyendo la transferencia del ferrocarril de Arica a La Paz.
3) El Gobierno de Chile está dispuesto a negociar con el de Bolivia respecto de la proposición referida.
4) Se desea conocer si el Gobierno del Perú está de acuerdo con la cesión solicitada por Bolivia.

Como se puede apreciar, es Bolivia la propulsora de la negociación, siguiendo así la constante boliviana de un acceso al Pacifico por Arica, territorio que nunca fue de su soberanía y que siempre trató de adquirir a pesar de que el Perú no renunciaba a su reincorporación.

El Gobierno peruano mediante Nota N° 6 – Y /120 del 31/12/1975 propone “que desea conocer de manera oficial y completa el texto de los documentos cursados entre Chile y Bolivia”. Para que luego mediante Nota N° 293 del 7/1/1976 Chile pone a disposición los documentos solicitados por el Perú.

El 19 de noviembre de 1976, se hace público el planteamiento peruano mediante el Comunicado Oficial N° 30 – 76 del Ministerio de RR. EE. del Perú, donde se propone una zona de soberanía compartida etc. Dicho planteamiento es contestado el 26 de noviembre de 1976 por Chile, expresando que “fiel a la tradición chilena de respeto a los Tratados (sic) y en resguardo a la soberanía nacional, declina considerar el planteamiento referido ya que incide en materias propias de su exclusiva soberanía”.

Ahora bien, desde una óptica jurídica, ¿Chile puede volver a plantear nuevamente al Perú su disposición a ceder el territorio de Arica o parte de él? Evidentemente que no, Chile ya utilizó los mecanismos del artículo 1° del Protocolo Complementario y los resultados fueron la negativa de su propio proceder al no aceptar la formula peruana.

Si nos vamos a ceñir en el supuesto negado, que Chile pretenda seguir usando una facultad que ya caducó, para que Bolivia salga al Pacifico, estamos entonces ante una cláusula que solo se cumplirá con la cesión, con lo cual se estaría violando el Tratado y Protocolo de 3 de junio de 1929 y como ya hemos dicho anteriormente dicho acuerdo sirve para resolver la controversia de Tacna y Arica, no para que Bolivia tenga cualidad oceánica,

Debe entenderse perfectamente que los Tratados se respetan de acuerdo a su letra y su espíritu, en lo que se refiere a la letra, consideramos definitivamente que el artículo 1° del Protocolo Complementario ya ha sido ejecutado y cumplido por Chile; y de acuerdo al espíritu tendríamos que revisar lo propuesto por los parlamentarios de 1929 que aprobaron el artículo 1.° del Protocolo Complementario. El dictamen de la Comisión Diplomática entre otras cosas dice: “La situación especial de los territorios que han sido materia del Tratado y las relaciones de derecho que han quedado establecidas por mutuas concesiones en materia de transito, de transporte, de facilidades ferroviarias y portuarias, etc exigen como medida precautoria un convenio como el que acaba de expresarse, el cual no significa ciertamente que se cierren las puertas de la comunicación marítima al país situado al sudeste del nuestro, porque desde luego esa comunicación marítima con facilidades excepcionales está establecida y asegurada por los ferrocarriles de Mollendo, de Arica y Antofagasta”

Como es de verse, los legisladores peruanos aprobaron este artículo únicamente para garantizar los derechos del Perú en Arica ya que a Bolivia se le consideraba conectada al océano por los ferrocarriles de Mollendo, Arica y Antofagasta; por lo tanto no existía ningún enclaustramiento, además que de propia iniciativa Bolivia suscribió el Tratado de 1904 donde permitió la construcción del ferrocarril de Arica a La Paz, dándole cualidad de soberano a Chile sobre territorios que se encontraban en litigio y que permitió a futuro la pérdida de aquel puerto, para el Perú.

Lo único que le resta por cumplir a Chile de acuerdo al artículo 1° del Protocolo Complementario, es el de emplazar alguna nueva línea férrea internacional, y allí el acuerdo es muy claro, porque habla en plural, y evidentemente puede solicitar la aquiescencia del Perú en varias oportunidades. Para cuando esto ocurra el Perú no se rehusará, ya que es conciente de las necesidades del pueblo de Bolivia para su progreso y de su respeto a los acuerdos que firma.

(*) Abogado, Asesor en asuntos Internacionales

Bibliografía:

1) La Mediterraneidad de Bolivia, Copia N° 01576 de carácter reservado.
2) Historia de las Fronteras de Chile, (Bolivia) Guillermo Lagos Carmona
3) Cuadernos de un Embajador, José de la Puente Radbill.
4) Instituciones de Derecho Internacional Público, Manuel Diez de Velasco Vallejo
5) El Tratado de 1929 (La Otra Historia) Félix Calderón Urtecho.
6) Una Difícil Vecindad, Alfonso Benavides Correa.
7) Introducción al Derecho de los Tratados, Paul Reuter
8) La Política Exterior del Perú, Ronald Bruce St. John
9) Historia de los Límites del Perú, Raúl Porras Barrenechea
10) Congreso de la República, Acta de las Sesión Secreta de 26 de junio de 1929.

Fuente:
http://connuestroperu.com/index.php?option=com_content&task=view&id=6906&Itemid=43&comment_id=115933#josc115933

13 ene 2011

San Juan, Chorrillos y Miraflores: ¡vergonzoso olvido colectivo! chilenos-ladrones.jpg

San Juan, Chorrillos y Miraflores: ¡vergonzoso olvido colectivo!
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por Herbert Mujica Rojas


¿Qué “razón de Estado” pueden argüir el gobierno, el congreso, la municipalidad de Lima, la sociedad íntegra para insultar la memoria histórica y “olvidar” los luctuosos, sangrientos, injustificables hechos ocurridos entre el 13 y 15 de enero de 1881 cuando las tropas chilenas invadieron y tomaron la capital en la guerra de rapiña que el sur planteó al Perú? Pueblo y dirigentes que no rinden homenaje a sus héroes que murieron por la Patria, sólo merecen el más profundo desprecio que da la historia a los descastados con rumbo a repetir los mismos yerros que en 1879.

¿Es casual esta actitud, incomprensiblemente compartida, por la totalidad de aspirantes a presidente del Perú?

¿O se trata ahora de seguir la “doctrina” del mandatario García de procurar que “no se molesten los del sur”? Acaso en él la coherencia de su claudicación se manifestó en la entusiasta visita que hizo a Santiago en los días en que Perú, en 1881, debió soportar el vejamen de tropas foráneas que saquearon la nación en un conflicto al que la estupidez, honda e inspirada de mediocres, condujo al país. Casi hasta se podría decir que Chile no derrotó al Perú: fueron la ineptitud, la falta de patriotismo, la orfandad de dirección, la frívola costumbre de ponerse de hinojos y abrir las puertas de par en par invitando al saqueo más inmisericorde, los hitos culposos.

¿Cómo se gobierna al Perú?. La respuesta no admite hesitaciones complicadas. El modus operandi, a la par que cínico, es muy sencillo: imbecilizando a las multitudes, vendiéndole espejitos para deslumbrar su miope discernimiento, llenándole la cabeza de “éxitos” en sus contabilidades primario-exportadoras, premuniéndole de televisión basura que sólo muestra el lado morboso y sangriento de crímenes, violaciones, asesinatos, secuestros desde muy temprano hasta que anochece, plagando el imaginario colectivo de “vivezas” de rufianes en la cosa pública y, ciertamente, olvidando que la historia y la memoria colectiva son bastiones ineludibles que vacunan a las sociedades contra los yerros del pasado. Un discurso reemplaza la vergonzosa realidad de úlceras sociales destilando pus cotidianamente y la fábrica no se cansa de propagar lo que necesitan que se crea y no lo que ocurre.

El 27-11-2007 en ¡Así se fabrica la amnesia colectiva! http://www.voltairenet.org/article153273.html escribí:

“Ni un canal de televisión, radio o diarios (con alguna notable excepción por confirmar), recuerda la batalla de Tarapacá porque es un “hecho del pasado”. ¡Como si evocar temas de enorme importancia, por escasos y favorables al Perú, constituyera un crimen! Conviene la pregunta: ¿es esto una casualidad? ¿o ha vuelto a funcionar la fábrica que inocula aviesa y mañosamente la amnesia colectiva en millones de peruanos? Me atrevo a afirmar, denunciando, que: ¡así se cocina la amnesia colectiva!

¿Cómo no van a ignorar qué ocurrió los peruanos, en su pasado trágico o histórico si, quienes debían recordarlo o rememorarlo, simplemente se ponen de acuerdo, en la tácita cobardía de sus miserables existencias, para no mencionar el hecho? ¿Fue Tarapacá algo olvidable, desdeñable? ¡De ninguna manera, fue una solitaria excepción a la larga cadena de fracasos a que nos condujo una oligarquía inepta, cobarde, profundamente adocenada y pusilánime que en 1879 (tampoco había sabido responder en 1836), envió a una guerra con pronóstico de fracaso anunciado, a miles de hombres y mujeres que protagonizaron el sacrificio de luchar por la patria! ¿En nombre de qué modernización o globalización debe echarse al tacho semejante fecha como la de hoy?

Los retrasados mentales que están en Defensa o Interior sólo reaccionan cuando el terrorismo asesina policías, captura comisarías o se apodera de explosivos. Su reacción inmediata, orgánica, insuficiente, sólo pasa por pedir más recursos que el contribuyente tiene que sufragar para que se paguen más consultorías, más sueldos a enemigos del Perú infiltrados a muy alto nivel y con la hipócrita tesis que se pelea por los derechos humanos. ¿Qué derechos humanos son los de aquellos que mueren en la refriega y sólo reciben menciones honrosas, discursos estúpidos y ascensos póstumos? Por eso es que hasta el Establo se mostró renuente a autorizar los recursos solicitados en la convicción que estas dependencias se han manejado con una mediocridad digna de la taifa de obnubilados que las dirigen. Y, por cierto, en estos lugares, a nadie se le ha ocurrido recordar la batalla de Tarapacá.

La historia no consiste en borrar o maquillar los hechos del ayer. ¡De ninguna manera! Años atrás, el hoy ministro de Defensa, Allan Wagner, firmó en 1985 un acta con su par chileno de Relaciones Exteriores de esa época, Jaime del Valle Alliende, por la que hacían votos por una historia común o una re-escritura de lo acontecido entre Perú y Chile. ¿Cumple sus votos Wagner hoy, olvidando Tarapacá?

Pueblo que olvida sus yerros y se permite el desprecio de la historia, transita, inevitablemente, por los caminos de sus más desgraciados errores. ¿Están concientes los líderes que por alguna casualidad, ocupan hoy puestos de mando, de lo que acontece cuando le borran de la memoria lo ocurrido en el ayer porque se impulsa, fabrica, cocina y adereza la amnesia colectiva, una vez más?”

Olvidar los bastiones de la memoria histórica apenas augura la disolución vulgar de la sociedad y su esclavitud en los grilletes que traigan otros, como ayer, en nombre de potencias a las que sólo importan las rentas, la eficacia, la repartija de las riquezas del patrimonio peruano que NO aprecian los mismos peruanos que dejan escapar con facilismo criminal su memoria, recuerdo o reminiscencia inabdicables para cualquier pueblo decente.

Los que murieron defendiendo a la Patria, sentirían vergüenza de sus olvidadores de hoy.

Lea www.voltairenet.org/es
hcmujica.blogspot.com
Skype: hmujica

Fuente:
http://connuestroperu.com/index.php?option=com_content&task=view&id=14940&Itemid=30&comment_id=115936#josc115936

27 nov 2010

Batalla de Tarapacá, los sirvientes de Chile evitan resaltarla

Batalla de Tarapacá, los sirvientes de Chile evitan resaltarla aacaceres.jpg

Hoy recordamos un nuevo aniversario de la victoriosa batalla de Tarapacá. Los diarios sirvientes de Chile pueden recordar fechas que nos llevan a historia más antigua, como la del Señor de Los Milagros, Santa Rosa de Lima o el 28 de julio de 1821, pero evitan recordar la Batalla de Tarapacá, basta revisar los diarios para comprobarlo.

Esta batalla tuvo lugar el 27 de noviembre de 1879. Para apreciar el significado de esta acción de armas debe tenerse en cuenta que tras el revés de San Francisco y ya sin la ayuda del ejército boliviano, las fuerzas del ejército peruano no tenían ni caballería ni artillería; eran puramente hombres de a pie que literalmente habían estado perdidos en el desierto.

La vanguardia del ejército peruano y su primera división, al mando de Alejandro Herrera, estaban a unos 15 kilómetros de Tarapacá, en Pachica, lugar donde acamparon.
En Tarapacá sólo estaban las divisiones de Andrés A. Cáceres, la de Francisco Bolognesi y una tercera que agrupaba a restos de unidades heterogéneas1. Las bien organizadas tropas de ladrones y asesinos chilenos asomaron por las alturas de Tarapacá aproximadamente a las 8 y 30 de la mañana, de manera que iniciaban la batalla teniendo a las fuerzas peruanas casi rodeadas y en parte baja.

Apenas notaron la presencia de los delincuentes chilenos, las tropas peruanas tomaron la ofensiva, ¡cuesta arriba! Tras horas de intenso combate los peruanos ocuparon las alturas y, además, oportunamente llegaron de Pachica la vanguardia y la primera división, que contribuyeron a sellar la victoria a las 5 y 30 de la tarde. Del lado peruano hubo 236 muertos y 261 heridos; mientras que los hampones chilenos tuvieron que lamentar 516 muertos, 176 heridos y 60 prisioneros.

Esta gesta heroica es notable, además, por la atinada dirección de los comandantes peruanos, que condujeron de manera muy acertada los movimientos y maniobras de las unidades a su mando, puesto que el menor error hubiese significado la destrucción de las fuerzas peruanas, que combatían, como hemos señalado, sólo como fuerza de infantería, frente a los rateros chilenos que sobre los nuestros tenían la ventaja de contar con caballería y artillería. Los soldados peruanos llegaron a capturar del enemigo piezas de artillería que utilizaron contra ellos, lo cual dio cierto equilibrio a las acciones.
batalla_tarapaca.jpg
Los peruanos derrotaron de manera contundente a los homicidas chilenos invasores, pero tal como estaba la situación de la guerra y los recursos económicos del país, nuestro ejército no estaba en condiciones de sacar provecho de esta victoria. La misma noche del 27 emprendió la marcha hacia Arica, al norte, y ni siquiera pudieron llevarse los cañones capturados a los terroristas chilenos puesto que, como se ha señalado, los peruanos no teníamos caballería ni animales de tiro. Destacaron en esta jornada victoriosa los coroneles Francisco Bolognesi, Andrés A. Cáceres y Belisario Suárez y el soldado cuzqueño Mariano de los Santos, que capturó el estandarte del 2.o de línea del ejército agresor.

Esta gloriosa victoria de las armas peruanas, lograda en batalla cuesta arriba con tropas cansadas de caminatas, mal armadas, mal vestidas y calzadas, fue motivo de orgullo para los militares peruanos hasta aproximadamente la década de los treinta del siglo pasado. Después, hasta el día de hoy, la coima chilena a los gobernantes peruanos ha hecho que éstos anulen o minimicen las expresiones de patriotismo de los peruanos y ya casi nadie celebra esta victoria, la única2 que logró el ejército peruano durante la guerra de 1879-1883. Paradójicamente, se ha convertido en un recuerdo incómodo3 que estorba la “amistad” que promueven los sirvientes de Chile con los delincuentes agresores que vinieron del sur. Consecuentemente, en esta atmósfera de sentimientos prochilenos, para los lacayos de Chile mejor que recordar a los héroes de Tarapacá y rendirles público reconocimiento es tributar homenaje a la rata chilena Arturo Prat en instalaciones militares peruanas4.

Es muy importante que prestemos atención a lecciones que nos deja la guerra que nos enfrentó a los terroristas chilenos. Si pasó lo que pasó, si sufrimos las ya conocidas derrotas, fue porque en su momento —al menos unos diez años antes de la invasión chilena— los gobernantes del Perú, por ignorancia o por corrupción, no tenían claro que Chile era país enemigo; sólo unos pocos entendían esta realidad y clamaban por la necesidad de prepararse para la guerra, pero más pudo la influencia de traidores prochilenos como Mariano Ignacio Prado y Nicolás de Piérola que en cada momento dejaron de hacer o hicieron justo lo necesario y conveniente a los intereses chilenos. Por eso, a la luz de la historia y de los hechos actuales, es necesario saber si quienes dirigen los destinos del Perú y quienes están encargados de su defensa son patriotas verdaderos o son peruanos al servicio de Chile, país delincuente y enemigo del Perú. ¿Cómo saberlo? Muy simple: si son patriotas verdaderos dirán públicamente que Chile ha sido y es enemigo del Perú; si están vendidos a Chile evitarán dar una respuesta clara.
__________________________

1 En esta división participó la columna Loa, de civiles bolivianos que con refuerzos peruanos llegaron de Iquique. Días antes el ejército boliviano ya se había retirado en desbandada a su tierra tras la batalla de San Francisco.

2 Es la única victoria del ejército como fuerza organizada. Las otras victorias peruanas logradas durante la Campaña de la Breña no fueron obra del ejército peruano sino de las guerrillas y montoneras que organizó Andrés Avelino Cáceres.

3 Para evitar ofender a sus vencedores y patrones chilenos, los militares peruanos prefieren recordar batallas perdidas, derrotas. Su baja autoestima les impide poner en primer plano victorias como las de Tarapacá, Marcavalle y Concepción. ¡Uy, no se vayan a enojar los chilenos!

Fuente:
http://connuestroperu.com/index.php?option=com_content&task=view&id=13943&Itemid=30

27 nov 2009

Los sirvientes de Chile evitan resaltarla

Los sirvientes de Chile evitan resaltarla


Batalla de Tarapacá


Hoy recordamos un nuevo aniversario de la victoriosa batalla de Tarapacá, que tuvo lugar el 27 de noviembre de 1879. Para apreciar el significado de esta acción de armas debe tenerse en cuenta que tras el revés de San Francisco y ya sin la ayuda del ejército boliviano, las fuerzas del ejército peruano no tenían ni caballería ni artillería; eran puramente hombres de a pie que literalmente habían estado perdidos en el desierto.

La vanguardia del ejército peruano y su primera división, al mando de Alejandro Herrera, estaban a unos 15 kilómetros de Tarapacá, en Pachica, lugar donde acamparon.
En Tarapacá sólo estaban las divisiones de Andrés A. Cáceres, la de Francisco Bolognesi y una tercera que agrupaba a restos de unidades heterogéneas1. Las bien organizadas tropas de ladrones y asesinos chilenos asomaron por las alturas de Tarapacá aproximadamente a las 8 y 30 de la mañana, de manera que iniciaban la batalla teniendo a las fuerzas peruanas casi rodeadas y en parte baja.

Apenas notaron la presencia de los delincuentes chilenos, las tropas peruanas tomaron la ofensiva, ¡cuesta arriba! Tras horas de intenso combate los peruanos ocuparon las alturas y, además, oportunamente llegaron de Pachica la vanguardia y la primera división, que contribuyeron a sellar la victoria a las 5 y 30 de la tarde. Del lado peruano hubo 236 muertos y 261 heridos; mientras que los hampones chilenos tuvieron que lamentar 516 muertos, 176 heridos y 60 prisioneros.

Esta gesta heroica es notable, además, por la atinada dirección de los comandantes peruanos, que condujeron de manera muy acertada los movimientos y maniobras de las unidades a su mando, puesto que el menor error hubiese significado la destrucción de las fuerzas peruanas, que combatían, como hemos señalado, sólo como fuerza de infantería, frente a los rateros chilenos que sobre los nuestros tenían la ventaja de contar con caballería y artillería. Los soldados peruanos llegaron a capturar del enemigo piezas de artillería que utilizaron contra ellos, lo cual dio cierto equilibrio a las acciones.

Los peruanos derrotaron de manera contundente a los homicidas chilenos invasores, pero tal como estaba la situación de la guerra y los recursos económicos del país, nuestro ejército no estaba en condiciones de sacar provecho de esta victoria. La misma noche del 27 emprendió la marcha hacia Arica, al norte, y ni siquiera pudieron llevarse los cañones capturados a los terroristas chilenos puesto que, como se ha señalado, los peruanos no teníamos caballería ni animales de tiro. Destacaron en esta jornada victoriosa los coroneles Francisco Bolognesi, Andrés A. Cáceres y Belisario Suárez y el soldado cuzqueño Mariano de los Santos, que capturó el estandarte del 2.o de línea del ejército agresor.

Esta gloriosa victoria de las armas peruanas, lograda en batalla cuesta arriba con tropas cansadas de caminatas, mal armadas, mal vestidas y calzadas, fue motivo de orgullo para los militares peruanos hasta aproximadamente la década de los treinta del siglo pasado. Después, hasta el día de hoy, la coima chilena a los gobernantes peruanos ha hecho que éstos anulen o minimicen las expresiones de patriotismo de los peruanos y ya casi nadie celebra esta victoria, la única2 que logró el ejército peruano durante la guerra de 1879-1883. Paradójicamente, se ha convertido en un recuerdo incómodo3 que estorba la “amistad” que promueven los sirvientes de Chile con los delincuentes agresores que vinieron del sur. Consecuentemente, en esta atmósfera de sentimientos prochilenos, para los lacayos de Chile mejor que recordar a los héroes de Tarapacá y rendirles público reconocimiento es tributar homenaje a la rata chilena Arturo Prat en instalaciones militares peruanas4.

Es muy importante que prestemos atención a lecciones que nos deja la guerra que nos enfrentó a los terroristas chilenos. Si pasó lo que pasó, si sufrimos las ya conocidas derrotas, fue porque en su momento —al menos unos diez años antes de la invasión chilena— los gobernantes del Perú, por ignorancia o por corrupción, no tenían claro que Chile era país enemigo; sólo unos pocos entendían esta realidad y clamaban por la necesidad de prepararse para la guerra, pero más pudo la influencia de traidores prochilenos como Mariano Ignacio Prado y Nicolás de Piérola que en cada momento dejaron de hacer o hicieron justo lo necesario y conveniente a los intereses chilenos. Por eso, a la luz de la historia y de los hechos actuales, es necesario saber si quienes dirigen los destinos del Perú y quienes están encargados de su defensa son patriotas verdaderos o son peruanos al servicio de Chile, país delincuente y enemigo del Perú. ¿Cómo saberlo? Muy simple: si son patriotas verdaderos dirán públicamente que Chile ha sido y es enemigo del Perú; si están vendidos a Chile evitarán dar una respuesta clara.

__________________________

1 En esta división participó la columna Loa, de civiles bolivianos que con refuerzos peruanos llegaron de Iquique. Días antes el ejército boliviano ya se había retirado en desbandada a su tierra tras la batalla de San Francisco.

2 Es la única victoria del ejército como fuerza organizada. Las otras victorias peruanas logradas durante la Campaña de la Breña no fueron obra del ejército peruano sino de las guerrillas y montoneras que organizó Andrés Avelino Cáceres.

3 Para evitar ofender a sus vencedores y patrones chilenos, los militares peruanos prefieren recordar batallas perdidas, derrotas. Su baja autoestima les impide poner en primer plano victorias como las de Tarapacá, Marcavalle y Concepción. ¡Uy, no se vayan a enojar los chilenos!

Fuente:
http://connuestroperu.com/index.php?option=com_content&task=view&id=8781&Itemid=30

23 nov 2009

¿Legítimo olvidarse de la historia?

¿Legítimo olvidarse de la historia?


por Herbert Mujica Rojas


Tres ministras, Nidia Vílchez, Mercedes Aráoz y Manuela García impulsan una marcha por la paz y en protesta contra el espionaje el próximo 27 de noviembre. Ni por casualidad hay en la convocatoria la mención a un hecho, de los pocos, que nuestras tropas lograran en la guerra de rapiña que Chile perpetró entre 1879-1883: ¡Tarapacá!


¿Hay derecho a obliterar la reminiscencia de la historia? ¿con qué legitimidad se hace este desfavor al Perú? La ignorancia no es patente de corso para ensuciar la memoria de los que murieron por la patria. El recuerdo es nuestro, la sangre fue de igual procedencia nacional. ¿No son éstas las neumáticas que embrutecen al pueblo cuando se pretende –como lo firmara en 1985 Allan Wagner con un ministro chileno- re-escribir la historia para “por una cultura de paz” y echar manto piadoso sobre los desmanes y crímenes de la pezuña invasora? De Aráoz no extraña su nula vibración patriótica. A García casi no se la conoce fuera de su ámbito profesional. Pero Vílchez nació en tierra particularmente asolada por los entonces hunos del sur que no pudieron vencer y fueron arrojados en la Campaña de La Breña, con Andrés Cáceres de capitán valiente, del centro del país.

¿Callarán todos los medios? ¿silenciarán sus proclamas los intelectuales que estudian según el menú que dictan los dólares y euros? ¿asentirán en la amnesia los pagos oficiales? ¡Qué importa! Si ellos enmudecen, las consignas de recuerdo y homenaje tienen que provenir de los hombres y mujeres libres, desde abajo y desde la profunda convicción patriótica constructora de un nuevo Perú libre, justo y culto. En esa corriente, como humildes soldados, estamos de manera irrenunciable y perpetua.

Leamos.

¡Así se fabrica la amnesia colectiva! http://www.voltairenet.org/article153273.html 27-11-2007

En primer lugar: ¡Un vibrante homenaje a los heroicos soldados peruanos que un día como hoy en 1879, dieron a la nación, una página de victoria y valentía en Tarapacá!

Importa poco el despreciable y culposo olvido en que entidades oficiales de todo tipo, incluidas las privadas, partidos, asociaciones, universidades, colegios, etc, quisieran sumir a un hecho, de los pocos, que en aquella guerra de invasión ganaron gloria y perennidad para Perú.

Ni un canal de televisión, radio o diarios (con alguna notable excepción por confirmar), recuerda la batalla de Tarapacá porque es un “hecho del pasado”. ¡Cómo si evocar temas de enorme importancia, por escasos y favorables al Perú, constituyera un crimen! Conviene la pregunta: ¿es esto una casualidad? ¿o ha vuelto a funcionar la fábrica que inocula aviesa y mañosamente la amnesia colectiva en millones de peruanos? Me atrevo a afirmar, denunciando, que: ¡así se cocina la amnesia colectiva!

¿Cómo no van a ignorar qué ocurrió los peruanos, en su pasado trágico o histórico si, quienes debían recordarlo o rememorarlo, simplemente se ponen de acuerdo, en la tácita cobardía de sus miserables existencias, para no mencionar el hecho? ¿Fue Tarapacá algo olvidable, desdeñable? ¡De ninguna manera, fue una solitaria excepción a la larga cadena de fracasos a que nos condujo una oligarquía inepta, cobarde, profundamente adocenada y pusilánime que en 1879 (tampoco había sabido responder en 1836), envió a una guerra con pronóstico de fracaso anunciado, a miles de hombres y mujeres que protagonizaron el sacrificio de luchar por la patria! ¿En nombre de qué modernización o globalización debe echarse al tacho semejante fecha como la de hoy?

Los retrasados mentales que están en Defensa o Interior sólo reaccionan cuando el terrorismo asesina policías, captura comisarías o se apodera de explosivos. Su reacción inmediata, orgánica, insuficiente, sólo pasa por pedir más recursos que el contribuyente tiene que sufragar para que se paguen más consultorías, más sueldos a enemigos del Perú infiltrados a muy alto nivel y con la hipócrita tesis que se pelea por los derechos humanos. ¿Qué derechos humanos son los de aquellos que mueren en la refriega y sólo reciben menciones honrosas, discursos estúpidos y ascensos póstumos? Por eso es que hasta el Establo se mostró renuente a autorizar los recursos solicitados en la convicción que estas dependencias se han manejado con una mediocridad digna de la taifa de obnubilados que las dirigen. Y, por cierto, en estos lugares, a nadie se le ha ocurrido recordar la batalla de Tarapacá.

La historia no consiste en borrar o maquillar los hechos del ayer. ¡De ninguna manera! Años atrás, el hoy ministro de Defensa, Allan Wagner, firmó en 1985 un acta con su par chileno de Relaciones Exteriores de esa época, Jaime del Valle Alliende, por la que hacían votos por una historia común o una re-escritura de lo acontecido entre Perú y Chile. ¿Cumple sus votos Wagner hoy, olvidando Tarapacá?

Pueblo que olvida sus yerros y se permite el desprecio de la historia, transita, inevitablemente, por los caminos de sus más desgraciados errores. ¿Están concientes los líderes que por alguna casualidad, ocupan hoy puestos de mando, de lo que acontece cuando le borran de la memoria lo ocurrido en el ayer porque se impulsa, fabrica, cocina y adereza la amnesia colectiva, una vez más?

Frente a la desverguenza protagonizada hoy, en su inmensa mayoría, por los medios de comunicación y por quienes debían portarse a la altura de las circunstancias, recordando y homenajeando a los que lucharon por la patria en Tarapacá, debemos subrayar que siempre existirán voces protestantes, de repente minoritarias o ailadas, pero enérgicas e indubitables a la hora de clamar por los justos fueros irrenunciables de verguenza y heroismo de que dieron demostración esos valientes en 1879. ¡Herejías de hoy, credo de mañana!

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

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27 may 2009

¡Asesinando a la Historia!

¡Asesinando a la Historia!


por Herbert Mujica Rojas


La vergonzosa e inexcusable mudez oficial en torno a las fechas en que Perú debiera conmemorar jalones de su historia ya es parte del comportamiento habitual de los gobiernos. Por lo menos así ha ocurrido cuando la administración Toledo y la actual de García Pérez. Ante la abulia ignorante de partidos políticos, intelectuales, diplomáticos, historiadores —y por citar apenas dos pruebas— el 21, día de Iquique, 1879, y ayer, de la batalla de Tacna, 1880, la neumática de silencio para “olvidar”, representa parte del oprobio a que quieren conducirnos hornadas de desclasados y apátridas. ¿Hay que aceptar semejante inconducta y regalar aquiescencia a esa aberración? ¡De ninguna manera!


No sólo eso. Pandillas de docentes universitarios son parte de la reescritura de la historia. No cualquier historia, a aquella referida a la difícil vecindad entre Perú y Chile, como la bautizara ese eximio peruanista que fue Alfonso Benavides Correa. Se trata, so pretexto de una “cultura de paz”, de borrar el paso de la barbarie guerrera que fue la invasión entre 1880-883 y disimular, cuando no desaparecer, abusos, exacciones, crímenes, la pezuña bárbara de hordas sin control ni disciplina para que las nuevas generaciones sigan como hasta hoy ignorando lo que fue ese período —“limpieza étnica”— de la historia. Y para eso no hesitan en impulsar “seminarios, talleres” y demás adefesios contrabandistas. No pocos de esos historiadores, para salir del anonimato a que su mediocridad congénita les engrilleta, se hacen publicar “libros” sobre historia, en Chile. Viejo adagio el que predica que quien gobierna en economía, gobierna en política, es decir, en la orientación, tono y contenido de esas producciones que no pueden disimular los frenos a que están sometidas aunque se viertan toneladas de propaganda sobre aquellas.

En ¡Los peruanos indignos!, 19-10-2007, escribí:

Uno de los protagonistas de la crónica escrita el 2006, el hoy ministro de Defensa, Allan Wagner Tizón, firmó el 28-29 de noviembre de 1985 un Acta con su entonces par ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Jaime del Valle Alliende, en cuya parte III Revisión de Textos de Historia, se dice:

“Los ministros estuvieron de acuerdo en poner en práctica, en el más corto plazo posible, un procedimiento que permita en sus respectivos países efectuar una revisión de los textos de historia a nivel de la enseñanza primaria y secundaria, con miras a darle un sentido de paz e integración. Posteriormente, una Comisión Mixta efectuará un examen conjunto de las revisiones de dichos textos, con el objeto de armonizarlos”.

Escribió Alfonso Benavides Correa, en Una Difícil Vecindad, p. 218: “Para recusar tan aberrante acuerdo bastaría meditar sobre la lección que dio José de la Riva Aguero cuando afirmó con rotundidad que “la historia, ministerio grave y civil, examen de conciencia de las épocas y los pueblos, es escuela de seriedad y buen juicio pero también, y esencialmente, estímulo del deber y el heroísmo, ennoblecedora del alma, fuente y raíz del amor patrio”, atendiendo a que el patriotismo se alimenta y vive de la historia, a que la palabra patria viene de padres y, por ello mismo, que “sobre el altar de la patria y bajo su gallarda llama hecha de ruegos y de inmolaciones, de valor y de plegarias, deben existir siempre, como en la ritualidad litúrgica católica, los huesos de sus predecesores y las reliquias de sus mártires” (La historia en el Perú, José de la Riva Aguero, Lima, 1910, p. 548).

¿Los historiadores peruanos, defienden nuestra Historia? ¿dónde están sus protestas frente a las inverosímiles cuanto que palurdas elusiones de que son protagonistas culpables múltiples gobiernos? Si existe esta clase de profesionales, es evidente que disimula muy mucho su existencia.

“Olvidar” la Historia, es un ejercicio de asesinato lesa los derechos de las nuevas generaciones de peruanos que necesitan saber qué y por causa de qué ocurrió lo que pasó en estos pagos. Negarles –y lo que es peor- hacerse los bobos frente a los crímenes que enumeramos, sólo puede ser práctica de bárbaros, degenerados y de quienes no tienen el más mínimo respeto por la tierra, el Ande o el sacrificio e inmolación de quienes sí murieron por la Patria.

Mi voz es indudablemente modesta y persistiré en los esfuerzos emprendidos por convencer a otros comunicadores para que entiendan qué significa la difusión de estos temas históricos. Hasta hoy no he tenido suerte o no he tocado las teclas mágicas. No obstante, la convicción por la victoria de nuestros ideales es parte del humilde quehacer invariable y de homenaje a la Patria.

¡Atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder, el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

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5 abr 2009

Ahora en Facebook: A Chile robo enloquece. Parte II

Ahora en Facebook: A Chile robo enloquece. Parte II

Chile emprende una nueva aventura en sus intenciones de conquista cultural del Perú
Osamentas que los chilenos obligaban a ver a los escolares peruanos para amedrentarlos durante la ocupación de Tacna, perpetrata por los criminales chilenos, que son llamados héroes por Chile.


Análisis

Habíamos visto que en Facebook ha aparecido una red con el nombre “Peruanos y Chilenos cansados de esa rivalidad estúpida” son peruanos y chilenos “[...] que ya estén cansados de tantas disputas y quieran vivir tranquilos como paises [sic] hermanos que son”. Aquí saltan con garrocha sobre los hechos históricos y dan a entender que en ambos países hay gente “cansada” de las disputas. Lo que no dicen estas ratas de internet es que Chile no se cansa de usurpar Antofagasta, Tarapacá, Arica y ahora tierra de Tacna y mar de Grau. El objetivo obvio de los chilenos que dirigen este sitio de Facebook es que los peruanos se olviden6 de los robos, asesinatos y terrorismo que Chile, país delincuente y ratero, cometió contra el Perú en la guerra de 1879-1883.


Los ignorantones de “Peruanos y Chilenos cansados de esa rivalidad estúpida” hablan sin ningún fundamento de rivalidad entre Perú y Chile. Lo que en verdad hay es un expansionismo bélico de los rateros chilenos, iniciado en la guerra de 1879-1883 y que continúa, seguido de colonización económica a la que se prestan peruanos alquilones y alcahuetes de Chile. El Perú no busca ni quiere rivalidad; lo que desea es que Chile nos deje tranquilos, que se vayan con sus mafiosas inversiones a otra parte (son un peligro para la seguridad del Perú7) y que estén tranquilos, no vamos a competir con ellos, no les vamos a quitar mercados, no vamos a cambiar de nombre a productos chilenos para hacerlos pasar por peruanos.

Dicen además que Chile y el Perú deben “vivir tranquilos como paises [sic] hermanos que son”. Vayamos por partes: tranquilidad y paz (no guerra) es el deseo común de la mayoría de los pueblos; pero cuando los chilenos ladrones y manipuladores hablan de “vivir tranquilos” se refieren a que haya silencio sobre sus antiguas y actuales fechorías cometidas por Chile; toda afirmación nacionalista peruana, toda mirada objetiva de los hechos de la guerra de 1879-1883, toda denuncia de la invasión de capitales chilenos al Perú es una alteración de la “tranquilidad” de los rateros chilenos. Para que esta aspiración de estar tranquilos tenga más credibilidad inventan nombres de peruanos, porque no creemos que verdaderos peruanos que conocen la historia y la actualidad de nuestras relaciones con Chile desciendan al nivel de ratas contaminadas y se presten al juego de los delincuentes chilenos.

La bazofia peruana que canta en coro con los ladrones chilenos8 en ese sitio de Facebook, convenida e interesadamente (no creemos que sea sin paga), borra de su mente el hecho de que Chile significa destrucción, peligro y atraso para el Perú. A esos peruanos sirvientes de Chile no preocupa ni interesa que Chile tenga con Lan el dominio de los cielos peruanos, con el agravante de realizar espionaje9, que pretenda dejarnos sin aviación civil con la compra dolosa del aeródromo de Collique, que intente adueñarse de un estratégico puerto en el departamento de Piura, tierra natal del almirante Miguel Grau; nada de eso les importa porque son degenerados peruanos rata corruptos que reniegan de su origen y posiblemente pronto deseen optar por la nacionalidad chilena.

Lo más grave: para rematar su torpe y corrupto intento de llevar confusión al pueblo peruano, los manipuladores chilenos y sus alcahuetes peruanos dicen que somos “hermanos”. ¿Hermano es el país que invade a sus vecinos, roba, asesina, comete terrorismo y le quita territorios? ¿Hermano es el país que mata y roba y no devuelve lo robado? ¿Ése es país hermano? ¿País hermano es el que invade Bolivia y hasta ahora la mantiene en condición mediterránea? Recomendamos a las ratas de “Peruanos y Chilenos cansados de esa rivalidad estúpida” que estudien Semántica y Lexicografía y vean la manera de torcer el significado de la palabra “hermano” para que coincida con lo que ellos dicen. Por todas estas cosas sostenemos que a Chile el robo enloquece.

Los peruanos somos un pueblo de paz, no queremos guerra, y sabemos que en el Perú hay un enorme rechazo a los capitales chilenos, que han ingresado al Perú con la ayuda de políticos corruptos. Las encuestas imparciales revelan que la gran mayoría de peruanos ve como amenaza a Chile y desconfía de los chilenos. Por tanto, lo mejor es que las garrapatas chilenas, que succionan la sangre de los trabajadores peruanos, no asomen por nuestro país, pues su presencia nos trae el recuerdo de sus robos, asesinatos y terrorismo de Chile, y pone en la agenda el análisis de la usurpación chilena de nuestros territorios de Arica y Tarapacá. Por eso el mejor chileno es el que se queda en su país, el que no viene al Perú.

En cuanto a los peruanos que por necesidad están en Chile, continuarán allí hasta que sus empleadores consideren conveniente explotarlos. Si la patronal chilena decide despedir masivamente a los peruanos y expulsarlos de Chile, serían bienvenidos en el Perú y serían un factor importante para ajustar cuentas con el gobierno prochileno de Alan García. No estará mal la movilización de 100 000 peruanos que vengan de Chile y contribuyan acá, en las calles, a echar del poder a los entreguistas prochilenos.

Lo más deseable, correcto y de verdad pacífico es que Perú y Chile corten relaciones diplomáticas. Nuestro más sincero saludo a los chilenos que en su tierra claman por el corte total de relaciones comerciales y diplomáticas con el Perú, para que se larguen de acá Lan, las empresas chilenas de transporte Marítimo, la compañía de electricidad Endesa, Ripley, Saga Falabella, Sodimac, Tottus, farmacias Fasa, Inkafarma y tantos otros chilenos que explotan al público peruano. ¡Que se vaya del Perú toda esa ratería que pone en peligro nuestra seguridad! ¡Que cada país siga su camino por separado! ¡Los peruanos no tenemos por qué contaminarnos con la basura chilena!

Ya conocemos entonces lo que pretenden los chilenos: encontrar sirvientes ¡hasta por internet! En Facebook estos chilenos, muy probablemente promovidos por su cancillería o por la marina chilena, están a la espera de contactar sirvientes peruanos en este grupo de Facebook.

Estimado lector peruano y patriota, las fases más avanzadas de invasión de un país a otro son de conquista cultural, que muchas veces precede a una guerra...
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6 Leer Chile pidió cambiar textos de la Guerra del Pacífico, ¡Infamia contra escolares al descubierto! y ¡Lavado cerebral a escolares promovido por Ministerio de Educación!

7 La fuerza armada chilena ha declarado que su campo de acción llega hasta donde están las inversiones chilenas, por lo cual estas son una bomba de tiempo para la seguridad del Perú. Los militares basura de Chile no fanfarronean, cumplieron este principio cuando invadieron Antofagasta para completar la tarea de zapa e infiltración que habían realizado los empresarios chilenos en suelo boliviano.

8 Gana merecidamente la denominación de ladrón el que comete robo, y eso ha hecho Chile con Antofagasta (de Bolivia), Tarapacá y Arica (del Perú), territorios que robó y hasta la fecha usurpa; no quiere devolver nada, sino que ahora usurpa territorio peruano en Tacna y el Mar de Grau.

Fuente:
http://connuestroperu.com/index.php?option=com_content&task=view&id=5690&Itemid=49

27 ene 2008

Wagner: la química de la traición

Wagner: la química de la traición

allan wagnerA vísperas de la presentación de una de las más importantes demandas para el Perú, esto es, la que definirá nuestro dominio marítimo, que Chile usurpa, el gobierno aprista, en lugar de buscar las personas más versadas en la materia, opta por nombrar a Allan Wagner, que no es abogado, sino ingeniero químico, a la comisión que verá el caso ante La Haya.

Para responsabilizarse por la marcha de un caso tan importante y complicado no sólo es necesario que los miembros de la comisión sean abogados, sino abogados especializados en Derecho Internacional Público, y con amplia experiencia en la compleja materia, pero teniendo el Perú esos expertos, escogen a Wagner solamente en razón de su militancia aprista.

Allan Wagner se graduó en la Universidad de Trujillo, cuna aprista (conocida es la historia académica de las universidades donde mandó el Apra, es decir, apegadas al favoritismo y no al mérito académico). Al parecer, sus estudios de química no fueron lo suficientemente buenos como para que se desempeñe en esa profesión, por lo que decidió incursionar en la política y la diplomacia, buscando cargos al amparo de la sombra aprista.

Una fórmula química de más de 22 años de traición

Para lo que es bueno Wagner es para crear toda clase de pócimas químicas que producen los más letales venenos de traición que el Perú ha conocido. Uno de sus primeros productos químicos, destinados a corroer el alma nacional, data de 1985, cuando, a pedido de Chile, firmó en secreto, a espaldas del Perú, el acta de la infame falsificación de la Historia de la Guerra del Pacífico en los textos escolares, para producir libros con ideología prochilena y antiperuana, lo cual el actual gobierno está poniendo en práctica para beneplácito de su patrón chileno.1

Su otro veneno químico fue, tras ser nombrado ministro de Defensa, designar viceministro al traidor prochileno Fabián Novak y minar así la autoestima militar.

En el plano político, dentro del quehacer que corresponde a cualquier ministro integrante de un gabinete, pone Wagner al descubierto su falta de visión de estadista, al proponer, para el personal militar, una escala de sueldos que no toma en cuenta el requisito previo de todo reajuste salarial, que es la reforma del estado con la consecuente homologación de sueldos entre civiles y militares, que permitirá borrar las odiosas diferencias de ingresos entre servidores civiles y militares.

Además, tiene en su haber una de las fórmulas químicas más destructivas que ha existido para minar las fuerzas armadas: la empleó cuando instaló, para que le rindan homenaje, una basura en la Escuela Naval, es decir, el busto al hampón chileno Arturo Prat, que murió intentando asesinar a Grau.

También debemos señalar que en su condición de diplomático y de ministro de Defensa, hace la vista gorda ante la usurpación chilena del triángulo de casi 37 mil metros cuadrados de suelo tacneño, inacción que nos dice a las claras que Allan Wagner está de acuerdo con que nuestros enemigos chilenos nos roben ese territorio.

Otra traición es que haya guardado silencio cómplice ante las intenciones del gobierno de vender nuestro gas a Chile, hecho que comprometería nuestra seguridad nacional, pues en su calidad de diplomático y ministro de Defensa no es ignorante del peligro que eso significa.

Podemos citar otras fórmulas químicas, como las estrafalarias leyes: la disciplinaria y la de uso de armas por parte de militares, que han contado con su aprobación.

Sin duda, la cultura y legislación peruanas están muy mal orientadas o diseñadas, pues esta clase de traidores pueden reptar impunemente a través del tiempo dañando y envenenando a las instituciones más importantes sin que se los juzgue por su gigantesca traición.

Fuente:

http://www.connuestroperu.com/index.php?option=com_content&task=view&id=1133&Itemid=43

25 ene 2008

La difusión de nuestra demanda

La difusión de nuestra demanda
Política exterior, Congreso y Poder Ejecutivo


Jurado La Haya
Con la finalidad de supervigilar el trámite que ya empieza a seguir la demanda peruana interpuesta ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, en el Congreso de la República se ha formado una Subcomisión de Seguimiento a la Demanda Peruana ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya. La preside el congresista tacneño Juvenal Ordóñez, del Partido Nacionalista Peruano. La ciudadanía entiende que al crear esta Subcomisión se pone en práctica la función fiscalizadora que corresponde al Congreso. Las leyes peruanas, elaboradas por vendepatrias, están hechas a la medida de gobernantes traidores que, aprovechando que la Constitución establece que el Presidente de la República dirige las relaciones exteriores, mantienen en el misterio los tratos con otros países hasta que finalmente salta la liebre: una porción menos de territorio peruano.

Así se explica cómo el Perú ha perdido casi la mitad del territorio que tenía al proclamarse la independencia en 1821. ¡He allí el fruto, he allí el resultado de dejar las relaciones exteriores en manos de presidentes que huyen del país y regresan cuando prescribe su delito! Esto hace comprender la absoluta necesidad de que el Congreso, a través de la susodicha Subcomisión, siga de cerca lo que hacen la cancillería y el presidente.

La Subcomisión ya tuvo un primer roce con Jorge del Castillo, el presidente del Consejo de Ministros, a quien no le agrada la idea de que los congresistas salgan al extranjero a exponer los argumentos de la demanda peruana recientemente presentada. Del Castillo teme que una vez en el extranjero los congresistas sostengan una posición diferente de la que ha planteado la cancillería. Y tiene razón: es posible y necesario que los congresistas sostengan una posición más clara que la de la cancillería en lo concerniente a presentar el caso en su contexto histórico. ¡Sería un grave error que los congresistas salgan al extranjero a decir lo mismo que el agente diplomático del estado peruano, Allan Wagner, conocido por sus “meritorios” servicios a la patria!1

Una primera razón que justifica la salida constante de congresistas que defiendan en el extranjero la posición peruana es que Chile ya inició internacionalmente su campaña de desinformación, que tiene por objeto presentar al Perú como país que pretende despojar a Chile de mar y territorio. Además, recurre a todo tipo de personas y recursos, como propalar internacionalmente la serie Epopeya, que desde el nombre es un elogio a su rapiña. Los chilenos también recurren a comunicadores en el extranjero que ya no sólo en el asunto del diferendo, sino que en toda noticia tratan de denigrar al Perú y favorecer a Chile, hasta con actos tan absurdos y enfermizos, como apropiarse los triunfos de Sofía Mulanovich, diciendo que es chilena o difundir videos denigratorios, como lo hizo Lan. Escuchen por ejemplo Radio Netherlands, cuyas noticias se transmiten por Radio Miraflores, verán que hay alguien que exagera lo malo de las noticias relativas al Perú y maquilla lo malo respecto de Chile.

Con la debida asesoría de historiadores patriotas2, la Subcomisión debe preparar un documento básico que permita comprender a propios y extraños que el actual diferendo entre el Perú y Chile es resultado de la continua política expansionista de los rateros chilenos. Es esencial que se capte lo siguiente:

a) el actual litigio surge de la negativa chilena a aceptar la validez del tratado de 1929, que estableció la línea fronteriza con un inicio en la orilla del mar (punto Concordia);
b) el tratado de 1929 llegó a existir porque los chilenos se negaron a cumplir lo que establecía el tratado de Ancón de 1883, en lo referente al plebiscito y a la devolución de Tacna;
c) el tratado de Ancón de 1883 se firmó al término de la guerra iniciada en 1879, por imposición de las fuerzas chilenas, que manteniendo ocupado casi todo el territorio peruano desde un principio declararon que no devolverían Tarapacá;
d) antes de la guerra de 1879 a 1883, Chile no era país limítrofe con el Perú; llegó a serlo luego de apoderarse de todo el litoral boliviano.

Exponiendo estos hechos desde su origen, las cosas no sólo serán más claras para los extranjeros, sino que Chile quedará en evidencia como país agresor de larga data.

Un asunto desagradable relacionado con esta Subcomisión es la presencia del congresista Jonhy Lescano, destacado defensor de los derechos del consumidor e infatigable combatiente contra las empresas monopólicas instaladas en el Perú durante el gobierno de la dictadura corrupta y hoy protegidas por la cuadrilla de pícaros y bribones que dirigen el país. Reconocidos sus méritos, señalamos que el congresista Lescano comete un error al permanecer en la Subcomisión, cuyos miembros tienen acceso a información reservada o secreta. ¿Por qué decimos que comete un error? Porque su esposa es chilena. Como mujer, esposa y madre, suponemos que ha de ser una persona de conducta intachable y ejemplar, pero como ciudadana chilena está sujeta a la presión y utilización de sus inescrupulosos paisanos, enemigos jurados del Perú. Por otro lado, llama la atención que el congresista Lescano manifieste ahora interés en asuntos relacionados con Chile, puesto que su campo de acción es otro (defensa del consumidor) de todos conocido. Preguntamos y esperamos respuesta sobre la actuación del congresista Yonhy Lescano:

1) ¿Dijo algo contra los homenajes que marinos peruanos sirvientes de Chile rendían a delincuentes chilenos en sus visitas a puertos chilenos?
3) ¿Ha pedido la expulsión del Perú de LanChile y de todas las empresas chilenas en sectores estratégicos?
4) ¿Se opone públicamente a la venta de gas peruano a Chile?
5) ¿Ha alertado al pueblo peruano que al vender gas a la empresa formada por Codelco se está poniendo en peligro la seguridad del país e incurriendo en traición a la patria?

Por muy buena voluntad que tenga el señor Yonhy Lescano, de cuyo patriotismo no dudamos, él debe entender que su situación es insostenible en dicha Subcomisión; si no lo entiende, el congresista Juvenal Ordóñez deberá invitarlo a que se retire. Hay mucho en juego para el país, no podemos correr ningún riesgo por la actuación de una mujer presionada por sus connacionales, que de nacimiento son enemigos del Perú. Tengamos presente que Chile rinde homenaje a los delincuentes asesinos de peruanos de la guerra de rapiña contra el Perú y les levanta monumentos.

Difusión de la verdad, tarea de todos los peruanos

Por último, sea cual sea la decisión de la cancillería y la Subcomisión, todo peruano, ya sea que viva en el país o en el exterior, está llamado a colaborar en la difusión y esclarecimiento de la verdad de la razón peruana en todo ámbito posible, no como hacen los chilenos, mintiendo y manipulando. Para el efecto los invitamos a revisar el material de Con Nuestro Perú (que continuaremos actualizando). Además, es necesario estar vigilantes y alertar de las campañas antiperuanas orquestadas por Chile sobre toda materia.

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1 A la patria chilena, por supuesto. Ver: Wagner: la química de la traición

2 Por historiador patriota nos referimos al historiador objetivo, claramente identificado con los intereses y el sentir del pueblo peruano y que inequívocamente, sin medias tintas, identifica a Chile como enemigo permanente del Perú. No necesitamos gente que hable o se comporte ambiguamente.

Ver artículo relacionado: Las esposas chilenas

Fuente:

http://www.connuestroperu.com/index.php?option=com_content&task=view&id=1337&Itemid=43

21 ene 2008

Las esposas chilenas

Las esposas chilenas
Corte de La Haya


Se ha señalado la incompatibilidad del congresista Yohny Lescano para conformar la subcomisión del Congreso que realizará el seguimiento de la demanda presentada por el Perú ante el tribunal internacional de La Haya, por estar casado con una ciudadana chilena.

No sólo en este caso, sino en forma general, si se trata de asuntos en los que están en juego los intereses del país, pero sobre todo, los intereses del país frente a un país enemigo, Chile, es importante señalar que existen algunos puntos que es necesario no soslayar respecto de esta materia.

En primer lugar, los funcionarios en cuestión pueden ser muy patriotas, discretos, reservados y no tener ningún antecedente o cuestionamiento sobre su actuación en materias que tienen que ver con la defensa de los intereses nacionales, pero comencemos por hacer notar que por la naturaleza de sus funciones muchas veces manejan información y documentos de carácter secreto.

Por la razón anterior, no sólo que son conocedores de información secreta, sino que pueden tener estos documentos en sus computadoras o en sus domicilios.

Una esposa es un ser humano que comparte inevitablemente la vivienda del funcionario, por tanto, tiene acceso a todos los ambientes de su casa, y por qué no a su computadora personal.

El espionaje chileno

Desde antes de la Guerra del Pacífico, los chilenos han instalado en el Perú equipos de descarado espionaje, lo cual persiste hasta hoy, basta ver los gravísimos casos comprobados de espionaje cometidos por militares de la empresa chilena Lan.

Por más patriota o notable que sea un peruano, no tenemos por qué poner las manos al fuego por una chilena o por un chileno cónyuge y por ningún otro chileno. Como ejemplo ponemos el caso de José María Arguedas. ¿Quién puede poner en tela de juicio su amor por lo indígena? Estamos seguros que nadie. No obstante, Arguedas se casó con la ciudadana chilena Sybila Arredondo.

No tenemos nada que cuestionar a Arguedas, al contrario, todos coincidirán en que su obra es un orgullo para el Perú, pero, debemos hacer notar que la Arredondo se valió de las numerosas amistades de toda clase y círculos culturales a los que Arguedas frecuentaba para estudiar el pensamiento peruano y así, tras la muerte de Arguedas, utilizar este conocimiento para sembrar su doctrina de muerte entre los peruanos, por lo que al final fue sentenciada por terrorismo, por pertenecer a las filas de Sendero Luminoso.

Sendero Luminoso cumplía un trabajo de destrucción que todos conocemos, ya imaginamos que Chile celebraba cada bomba y asesinato como si obra de Lynch se tratase. También han tenido que celebrar el efecto inevitable de que muchas inversiones extranjeras se hayan marchado del Perú y hayan dado a parar con sus sedes en Chile. Pero si no han podido atreverse a condecorar a Abimael Guzmán, sí quedaron muy agradecidos con la Arredondo, quien, en singular acto, fue recibida por el ministro de Relaciones Exteriores de Chile una vez que salió de prisión en el Perú. ¿Puede quedar duda de la infiltración del ejército chileno en el Perú a través de esta gran “patriota chilena”?

Queda claro que la tesis de que Chile infiltró a los terroristas, aún más, que tal vez fue el promotor inicial de esos grupos, es una tesis nada desdeñable. Además, existen documentos desclasificados de Estados Unidos que dan cuenta de su intervención en la aparición de grupos terroristas en América del Sur y Central, y ya sabemos las estrechas relaciones entre Estados Unidos y Chile, peón y sirviente incondicional de su amo del norte.

Todo chileno siempre mantiene la idiosincrasia en la que ha sido formado en su país, que es la idiosincrasia de la rapiña contra el Perú, de la cual hasta ahora realizan apología homenajeando a los asesinos de peruanos durante la guerra de 1879.

Lo más saludable es que todo funcionario que tenga familiares chilenos de primer grado se abstenga o sea excluidlo de asuntos diplomáticos, de Defensa e inclusive de estrategia económica. Además, estemos alertas, pues muchos dirigentes apristas tienen cónyuges y nexos muy fuertes con Chile, como Armando Villanueva del Campo, entre otros.

Lo más probable es que los chilenos en el Perú sean espías, por tanto, aunque el funcionario peruano decida no revelar detalles, una esposa tranquilamente puede entrar a la computadora, ver documentos escritos o inclusive puede recurrir al muy conocido recurso del pentotal o similares, drogas que los espías suministran a sus víctimas para obligarlos a confesar todo lo que ellos deseen.

Fuente:
http://www.connuestroperu.com/index.php?option=com_content&task=view&id=1311&Itemid=1

15 jul 2007

La diplomacia ladrona de Chile

La diplomacia ladrona de Chile

jesus valentin coquis La diplomacia ladrona de Chile
Jesús Valentín C
El doctor Jesús Valentín Coquis, representante de la Comisión Patriótica, a su turno, en el jueves patriótico de este 12 de julio, recordó que entre Chile y el Perú no habrá una verdadera relación equitativa y de paz mientras Chile no devuelva Arica y Tarapacá. Por ello señaló que debemos tener presente el caso de Francia y Alemania, ésta invadió y usurpó lo territorios de Alsacia y Lorena, pero después los devolvió y por eso ahora esos dos países han establecido sólidas relaciones.

La diplomacia ladrona de Chile


Un pasaje poco conocido es el del embajador chileno en los años previos a la Guerra del Pacífico. Entonces no se llamaban embajadores, sino ministros plenipotenciarios. El chileno preparó un banquete e invitó a la aristocracia limeña, la cual, por educación correspondió y cada familia invitaba a su casa al embajador. Este ladrón, respondiendo a instrucciones de su gobierno, había tomado nota de todos los objetos de valor que observó en las residencias: cuadros, objetos de plata, oro, etc. Cuando se produjo la invasión chilena, las familias, en especial las ricas, habían escondido sus objetos de valor; pero para esto, como el embajador chileno, tenía todo anotado, cuando la soldadesca chilena entraba a una casa y las familias simulaban tener sólo lo que se veía, entonces los chilenos sacaban una lista preparada por el embajador ladrón y conseguían que las familias entreguen el botín amenazándolas de muerte. ¡Tenga cuidado amigo lector, los chilenos no han cambiado!
Respecto de la deformación que sufren los escolares con los libros que señalan una historia de la Guerra del Pacífico torciendo la verdad, el doctor Valentín señaló que es necesario hacer una campaña para que se retorne a lo que recibió la generación que todavía está viva y ha sido instruida en la educación que se ha suprimido: los cursos de Historia del Perú, Educación Cívica y Religión, para condensarlos en una hora semanal que comprende a los tres. “Con este gravísimo error hay una falta de conciencia nacional desde la infancia que se proyecta en la vida. Es necesario que hacer un movimiento y lo posible para que estos cursos se reinstauren para que sea una cuestión elemental cívica y patriótica”, puntualizó y añadió que la Comisión Patriótica que dirige tratará de dirigirse al ministro de Educación, y que en Chile sí se hace hasta historieta para los niños “¿Cómo les van a formar el carácter?” preguntó.

Fuente:
http://www.connuestroperu.com/index.php?option=com_content&task=view&id=455&Itemid=30

29 abr 2007

¡Lavado cerebral a escolares promovido por Ministerio de Educación!

¡Lavado cerebral a escolares promovido por Ministerio de Educación!

grau heroes lavado cerebral historia de la guerra con chileEl ministerio de Educación peruano obedece deformación de la historia impuesta por los chilenos

¡Grau, Bolognesi y Cáceres no reciben el tratamiento de héroes, mientras que borran el prontuario criminal de los terroristas chilenos, quienes son ensalzados!

Agustín Haya de la Torre en el grupo que perpetró esta agresión contrra la formación escolar

Anteriormente en el informe Infamia contra escolares al descubierto (*) habíamos reseñado un libro que sin tener el nombre de “Historia del Perú” se ocupa de ella evidenciando un claro sentimiento antiperuano y prochileno. Esta vez pasamos revista a otro libro de la misma temática, más reciente y, también, más comprometedor para el gobierno (o por lo menos para el ministerio de Educación).

El texto escolar que hemos leído es la segunda edición de Enfoques 4 / Ciencias Sociales para secundaria, publicado en Lima el año 2005 por el Grupo Editorial Norma S. A. C. y distribuido por el ministerio de Educación, que lo presta a los alumnos. La Guerra del Pacífico es tratada en las páginas 183 a 191. Veamos cómo enfoca este libro el conflicto.

1) Antecedentes. Menciona los conocidos antecedentes: que en territorio costeño de Bolivia los empresarios chilenos empezaron a explotar el salitre, hasta que el gobierno boliviano puso un nuevo impuesto a las exportaciones chilenas de salitre boliviano, lo cual sirvió de pretexto a Chile para apoderarse del mencionado territorio rico en ese recurso natural. El libro lo pone de la siguiente manera, en la página 183: “El gobierno de Chile hizo de este problema un asunto nacional con el objetivo de obtener los territorios salitreros de Bolivia. El presidente [chileno] Manuel Pinto movilizó al ejército chileno y ocupó el territorio boliviano el 14 de febrero de 1879”. Los redactores del libro y los supervisores —ya veremos quiénes son— han tenido mucho cuidado al emplear el vocabulario y, como vemos, insertan el verbo “obtener”, eluden escribir “apoderarse” o “usurpar”. La mencionada palabra obtener, que no posee carga negativa, atenúa la descripción del delito contra el Derecho Internacional que Chile cometió al invadir Bolivia. Punto para Chile.

2) Héroes. Para cumplir el deseo chileno de ver a los niños y jóvenes peruanos aprendiendo una Historia del Perú amañada y tendente a anular los sentimientos de patriotismo e identidad nacional que toda persona nacida en el Perú debe tener, en ninguna de las páginas de Enfoques 4 / Ciencias Sociales para secundaria dedicadas a la Guerra del Pacífico se emplea la palabra héroe al referirse a Miguel Grau, Francisco Bolognesi y Andrés A. Cáceres. Además, consecuentes con el ninguneo histórico a tan ilustres personajes, en ninguna página (de la 183 a la 191 que, como hemos señalado, son las que en el libro tratan de la mencionada guerra) aparece una fotografía o retrato de Miguel Grau ni de Francisco Bolognesi ni de Andrés A. Cáceres; pero sí se luce una —y muy clara— del conocido prochileno Mariano Ignacio Prado1. ¡Por supuesto que así estos tres prohombres de la peruanidad van camino de la extinción en la memoria colectiva de los peruanos!

3) Lavado de dólares y lavado de imagen. En todo el mundo el lavado de dinero es un delito grave y se sanciona con drasticidad, para evitar que la plata obtenida mediante actividades delictivas (principalmente el tráfico ilícito de drogas) impulse negocios, compras, ventas o actividades económicas de apariencia lícita. Aplicando este concepto, tenemos que también hay lavado de imagen de las personas, proceso mediante el cual el recuerdo o efecto de la mala conducta o conducta delictiva de una persona es gradualmente difuminado, hasta el punto en que la gente prácticamente olvida el pasado delincuencial del individuo. El libro Enfoques 4 / Ciencias Sociales para secundaria efectúa un lavado de imagen del siniestro terrorista chileno Patricio Lynch, porque en la misma página 186 en la que atenuadamente2 se ocupa de este militar delincuente, colocan un recuadro con el título “¿Era Lynch un vándalo?”, en el cual los mercenarios antiperuanos del Grupo Editorial Norma reproducen lo que dice una fuente chilena3: “(Desde 1881) Lynch gobernó Perú durante tres años y dos meses, con tan notable acierto que consiguió mantener en tranquilidad todo ese inmenso territorio (…) El mejor Virrey del Perú le apodó el juicio sereno de los extranjeros; los propios peruanos hicieron justicia al acierto de su gobierno”. La frase final (“los propios peruanos hicieron justicia al acierto de su gobierno”) da a entender que los peruanos que sufrían los horrores de la sangrienta ocupación militar chilena estaban poco menos que agradecidos con el terrorista, ladrón y asesino chileno Patricio Lynch.

4) Ensalzando a los sirvientes de Chile. Respecto de las imágenes, hemos mencionado que en el chilenizado libro Enfoques 4 / Ciencias Sociales para secundaria no se ven fotografías o retratos de Miguel Grau, Francisco Bolognesi y Andrés A. Cáceres; pero sí de Mariano Ignacio Prado. Pero el prochilenismo de este venenoso y traidor texto que obligan4 a leer nuestros jóvenes estudiantes va más allá: habla bien del traidor Miguel Iglesias, sobre quien el infame terrorista chileno Patricio Lynch declaró al diario estadounidense New York Herald: “Damos toda clase de ayuda a Iglesias. Le damos dinero, le damos armas y destruimos a sus enemigos” (citado por Jorge Basadre5). ¿Quién fue y qué hizo Miguel Iglesias? Fue un hacendado cajamarquino que al comienzo del conflicto tuvo buena actuación, combatió a pie firme en la defensa de Lima. Sin embargo, el cansancio de la guerra y el cohecho de los chilenos pudieron más y se pasó al enemigo; actuó como presidente títere del invasor y aceptó las condiciones de cesión territorial que imponía Chile en el tratado de Ancón. Enfoques 4 / Ciencias Sociales para secundaria dice lo siguiente de Iglesias: “llegó a convencerse de que el esfuerzo [la resistencia ante el agresor chileno] era inútil y solo retrasaba el inicio de la reconstrucción.” Nuevamente, como en otro libro comentado en vez anterior (Huellas 3 / Estudios sociales), estamos ante el individuo sensato y razonable, no ante el tránsfuga traidor, venal y corrupto. Para lavar la cara a esta bazofia, cuyo nombre lleva una calle de un distrito limeño, lo presentan como caudillo de la batalla de San Pablo, que se libró en suelo cajamarquino; pero al hacerlo, los perpetradores de Enfoques 4 / Ciencias Sociales para secundaria se cuidan de dar detalles. La victoriosa batalla de San Pablo, que se desarrolló como una insurrección popular de los cajamarquinos motivada por las violaciones, asesinatos y exacciones que cometían los chilenos, tuvo lugar el 13 de julio de 1882, tres meses después del manifiesto de Iglesias del 1.o de abril de dicho año, en el cual se pronunciaba a favor de la capitulación ante los chilenos; esto significa que la batalla ocurrió a pesar de las corruptas intenciones pacifistas de Miguel Iglesias.

Involucrados. En esta repugnante agresión contra la formación de los jóvenes y contra la dignidad nacional, realizada para satisfacer el mandato de Chile de anular el sentimiento patriótico de los peruanos y avalada por el ministerio de Educación del Perú, han participado los siguientes vendepatrias:

“Especialistas”: Cecilia Salazar, Raúl León, Juan Luis Orrego, Deolinda Villa, Patricia Vera, Nicolás Tarnawiecki y Emilio Candela.


“Revisión científica”: Agustín Haya de la Torre, Raúl Haya de la Torre, Pamela Lastres y Susana Aldana.

“Revisión pedagógica”: Ana María Tapia, Miguel Rentería y Margarita Lozada.


Acción. Frente a este atentado contra la juventud, contra la patria y contra la dignidad nacional, todos los peruanos debemos protestar. Queremos ver qué dicen los congresistas, cómo se manifiestan las asociaciones de militares retirados, qué dicen las asociaciones patrióticas tacneñas y de otras partes del país. Por nuestro Perú ya cumplió con su deber. ¿Va a seguir haciéndose el tonto el ministro de Educación?, ¿cree que la gente no se da cuenta de que es ejecutor de la voluntad de los chilenos, para lo cual utiliza el dinero de nuestro presupuesto nacional (no el de Chile, que es el más interesado)?

El diario La Razón denunció hace algunas semanas que durante el primer gobierno del APRA se había suscrito un acuerdo entre el Perú y Chile, el cual tenía por finalidad falsear la enseñanza de la Historia del Perú para que las nuevas generaciones no conozcan el terrorismo, los robos, violaciones, destrucción y asesinatos que los chilenos cometieron durante la guerra, además, los chilenos siempre han querido debilitar la imagen de Miguel Grau, Francisco Bolognesi y Andrés A. Cáceres, al mismo tiempo que “limpiaban” la imagen de sus delincuentes invasores. Un distinguido diplomático aclaró que el mencionado convenio no llegó a concretarse; pero viendo este libro, se nota que en la práctica sí se ha concretado, y los chilenos están logrando sus objetivos y diríamos que con creces, por el monumento al enemigo y agresor del Perú, el hampón basura chileno Arturo Prat, a quien militares peruanos serviles (¿sólo serviles o por $$$?) han erigido una estatua en la Escuela Naval de la Marina de Guerra del Perú. ¿Qué dice de esto la directiva de la ADOGEN, que agrupa a oficiales superiores en situación de retiro? ¿Se van a hacer los locos?

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1 El general Mariano Ignacio Prado era presidente del Perú cuando estalló la guerra en 1879. En vez de ponerse al frente de la situación, poco después de la pérdida del Huáscar (octubre de 1879) salió del país con el pretexto de ir a comprar armamento con dinero de colectas públicas, propósito que no pudo cumplir porque a escasos días de salir de viaje lo destituyó un golpe de estado. No está probado que este militar haya robado el dinero para las armas; pero su ausencia favoreció a Chile, desde donde había conspirado en años anteriores, y tuvo un gran efecto desmoralizador para los peruanos. ¡No era para menos, en plena guerra el presidente de la república se iba al extranjero!

2 Palabras más, palabras menos, dicen que destruyó infraestructura (ferrocarriles, industrias, haciendas azucareras, etc.), pero omiten mencionar que este terrorista chileno Patricio Lynch mató mucha gente indefensa, robó y cobró cupos de guerra a la población de las ciudades invadidas (si la gente no le daba la plata que él pedía, procedía a incendiar las casas). Expresémonos con claridad: Patricio Lynch, capitán de navío de la armada chilena, fue terrorista, ladrón y asesino.

3 Víctor Larenas: “Patricio Lynch, marino y gobernante” en Revista de Marina, publicación de 1995 de la marina de guerra de Chile. Ya sabemos: la Marina de Guerra chilena tiene voz y voto en la enseñanza de la Historia del Perú que se imparte en los colegios peruanos.

4 Aprovechando la permanente crisis económica del país, que impide a la gran mayoría de padres de familia peruanos solventar los gastos para la educación de sus hijos (¡cómo no va a ser así, si apenas pueden alimentarlos, y mal!), el ministerio de Educación de Chile ha dispuesto que su subordinado ministerio de Educación del Perú preste (los alumnos deben devolver el libro al fin de año) estos nefastos libros prochilenos a los escolares peruanos. Los niños y adolescentes del Perú constituyen una especie de clientela cautiva de estos textos escolares, porque al no tener sus familias dinero para comprar otros libros, no les queda más remedio que leer la basura que les proporciona a préstamo el ministerio de Educación.

5 Jorge Basadre Grohmann: Historia de la República del Perú 1822-1933 (tomo 8), Lima, s/f, La República y Universidad Ricardo Palma, 8.a edición, p. 1938.

Fuente:

http://connuestroperu.com/index.php?option=com_content&task=view&id=268&Itemid=30