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29 jun 2011

CHILENOS ORINAN Y OFENDEN A MONUMENTO DE FRANCISO BOLOGNESI

CHILENOS ORINAN Y OFENDEN A MONUMENTO DE FRANCISO BOLOGNESI


VÍDEOS:





Deleznables, ruínes e ignorantes actitudes de estos turistas chilenos que creyéndose los "bacancitos" cometiendo estas tremendas faltas de respeto contra nuestros héroes auténticos, sí auténticos, porque en otros países llaman héroes a militares que pelearon en defensa de la codicia, ambición, invasión y usurpación (en fin, tema aparte); y de seguro esos videítos y fotitos las iban a subir al Internet para seguro luego "presumir" su atropello. ¡Nefasto!
Tampoco estoy de acuerdo con lo que dice el canciller José Antonio García Belaúnde, más me parece un eufemismo; aparte que no es la primera vez que pasa esto. ¡A nuestros héroes se los respeta y punto! ¿Se imaginan lo que hubiera pasado allá en Chile si un peruano hiciera eso a algún 'héroe' chileno?

Luis R.


Fuentes: http://peru-ahora.blogpspot.com (Perú Hoy)., grabado de Amértica TV, Panamericana Noticias y Noventa Segundos.

9 mar 2011

Sismo de 6.2 grados en Chile sacudió Tacna, Arequipa y Moquegua

Sismo de 6.2 grados en Chile sacudió Tacna, Arequipa y Moquegua

Epicentro fue localizado a 93 kilómetros al este de Tacna, a una profundidad de 88 kms. Indeci descarta daños en sur peruano por fuerte sismo registrado en Chile

Lima, mar. 06 (ANDINA). Un sismo de 6.2 grados de magnitud en la escala de Richter registrado hoy en el norte de Chile sacudió hoy los departamentos de Tacna, Moquegua y Arequipa, en el sur peruano, informó el Instituto Geofísico del Perú (IGP).

El temblor ocurrió a las 07:31 horas (12:31 GMT) y su epicentro fue localizado a 93 kilómetros al este de Tacna, en territorio chileno, a una profundidad de 88 kilómetros.

La intensidad del movimiento telúrico, de acuerdo con la escala de Mercalli Modificada (MM), fue de nivel III en Tacna, y II en Ilo (Moquegua) al igual que en Mollendo y Arequipa.

En Moquegua el sismo motivó que varios pobladores salieran de sus casas en busca de un refugio seguro. Las autoridades locales de Defensa Civil evalúan eventuales daños materiales.

Indeci descarta daños en sur peruano por fuerte sismo registrado en Chile

Lima, mar. 06 (ANDINA). El Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) descartó hoy que el sismo de 6.2 grados en la escala de Richter que registró el norte de Chile haya ocasionado daños personales o materiales en el sur peruano, donde fue percibido.

Indicó que, a través del Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) y en coordinación con las autoridades locales de Defensa Civil, se informó que no hay consecuencias lamentables.

El temblor fue sentido en los departamentos de Tacna, Moquegua y Arequipa, de acuerdo con los reportes del Instituto Geofísico del Perú (IGP). Su epicentro fue localizado a 93 kilómetros al este de Tacna, a una profundidad de 88 kilómetros.

La Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra del Perú comunicó que el evento sísmico no generó tsunami en el litoral peruano.

El Indeci recomendó a la población mantener la calma y evitar situaciones de pánico en casos de sismo, además de elaborar un plan de evacuación familiar, verificar las vías de salida, y ubicar las zonas de seguridad interna y externa.

En caso de encontrarse cerca del mar y ante peligro de ocurrencia de un tsunami, señaló la necesidad de dirigirse de inmediato a zonas altas o edificios seguros para realizar la evacuación vertical.

El Perú se encuentra ubicado en la zona denominada Cinturón de Fuego del Pacífico, donde se registra aproximadamente el 85 por ciento de la actividad sísmica mundial.

Fuente:

http://www.adonde.com/noticias-peru/nacionales/sismo-de-62-grados-en-chile-sacudio-tacna-arequipa-y-moquegua/

27 nov 2010

Batalla de Tarapacá, los sirvientes de Chile evitan resaltarla

Batalla de Tarapacá, los sirvientes de Chile evitan resaltarla aacaceres.jpg

Hoy recordamos un nuevo aniversario de la victoriosa batalla de Tarapacá. Los diarios sirvientes de Chile pueden recordar fechas que nos llevan a historia más antigua, como la del Señor de Los Milagros, Santa Rosa de Lima o el 28 de julio de 1821, pero evitan recordar la Batalla de Tarapacá, basta revisar los diarios para comprobarlo.

Esta batalla tuvo lugar el 27 de noviembre de 1879. Para apreciar el significado de esta acción de armas debe tenerse en cuenta que tras el revés de San Francisco y ya sin la ayuda del ejército boliviano, las fuerzas del ejército peruano no tenían ni caballería ni artillería; eran puramente hombres de a pie que literalmente habían estado perdidos en el desierto.

La vanguardia del ejército peruano y su primera división, al mando de Alejandro Herrera, estaban a unos 15 kilómetros de Tarapacá, en Pachica, lugar donde acamparon.
En Tarapacá sólo estaban las divisiones de Andrés A. Cáceres, la de Francisco Bolognesi y una tercera que agrupaba a restos de unidades heterogéneas1. Las bien organizadas tropas de ladrones y asesinos chilenos asomaron por las alturas de Tarapacá aproximadamente a las 8 y 30 de la mañana, de manera que iniciaban la batalla teniendo a las fuerzas peruanas casi rodeadas y en parte baja.

Apenas notaron la presencia de los delincuentes chilenos, las tropas peruanas tomaron la ofensiva, ¡cuesta arriba! Tras horas de intenso combate los peruanos ocuparon las alturas y, además, oportunamente llegaron de Pachica la vanguardia y la primera división, que contribuyeron a sellar la victoria a las 5 y 30 de la tarde. Del lado peruano hubo 236 muertos y 261 heridos; mientras que los hampones chilenos tuvieron que lamentar 516 muertos, 176 heridos y 60 prisioneros.

Esta gesta heroica es notable, además, por la atinada dirección de los comandantes peruanos, que condujeron de manera muy acertada los movimientos y maniobras de las unidades a su mando, puesto que el menor error hubiese significado la destrucción de las fuerzas peruanas, que combatían, como hemos señalado, sólo como fuerza de infantería, frente a los rateros chilenos que sobre los nuestros tenían la ventaja de contar con caballería y artillería. Los soldados peruanos llegaron a capturar del enemigo piezas de artillería que utilizaron contra ellos, lo cual dio cierto equilibrio a las acciones.
batalla_tarapaca.jpg
Los peruanos derrotaron de manera contundente a los homicidas chilenos invasores, pero tal como estaba la situación de la guerra y los recursos económicos del país, nuestro ejército no estaba en condiciones de sacar provecho de esta victoria. La misma noche del 27 emprendió la marcha hacia Arica, al norte, y ni siquiera pudieron llevarse los cañones capturados a los terroristas chilenos puesto que, como se ha señalado, los peruanos no teníamos caballería ni animales de tiro. Destacaron en esta jornada victoriosa los coroneles Francisco Bolognesi, Andrés A. Cáceres y Belisario Suárez y el soldado cuzqueño Mariano de los Santos, que capturó el estandarte del 2.o de línea del ejército agresor.

Esta gloriosa victoria de las armas peruanas, lograda en batalla cuesta arriba con tropas cansadas de caminatas, mal armadas, mal vestidas y calzadas, fue motivo de orgullo para los militares peruanos hasta aproximadamente la década de los treinta del siglo pasado. Después, hasta el día de hoy, la coima chilena a los gobernantes peruanos ha hecho que éstos anulen o minimicen las expresiones de patriotismo de los peruanos y ya casi nadie celebra esta victoria, la única2 que logró el ejército peruano durante la guerra de 1879-1883. Paradójicamente, se ha convertido en un recuerdo incómodo3 que estorba la “amistad” que promueven los sirvientes de Chile con los delincuentes agresores que vinieron del sur. Consecuentemente, en esta atmósfera de sentimientos prochilenos, para los lacayos de Chile mejor que recordar a los héroes de Tarapacá y rendirles público reconocimiento es tributar homenaje a la rata chilena Arturo Prat en instalaciones militares peruanas4.

Es muy importante que prestemos atención a lecciones que nos deja la guerra que nos enfrentó a los terroristas chilenos. Si pasó lo que pasó, si sufrimos las ya conocidas derrotas, fue porque en su momento —al menos unos diez años antes de la invasión chilena— los gobernantes del Perú, por ignorancia o por corrupción, no tenían claro que Chile era país enemigo; sólo unos pocos entendían esta realidad y clamaban por la necesidad de prepararse para la guerra, pero más pudo la influencia de traidores prochilenos como Mariano Ignacio Prado y Nicolás de Piérola que en cada momento dejaron de hacer o hicieron justo lo necesario y conveniente a los intereses chilenos. Por eso, a la luz de la historia y de los hechos actuales, es necesario saber si quienes dirigen los destinos del Perú y quienes están encargados de su defensa son patriotas verdaderos o son peruanos al servicio de Chile, país delincuente y enemigo del Perú. ¿Cómo saberlo? Muy simple: si son patriotas verdaderos dirán públicamente que Chile ha sido y es enemigo del Perú; si están vendidos a Chile evitarán dar una respuesta clara.
__________________________

1 En esta división participó la columna Loa, de civiles bolivianos que con refuerzos peruanos llegaron de Iquique. Días antes el ejército boliviano ya se había retirado en desbandada a su tierra tras la batalla de San Francisco.

2 Es la única victoria del ejército como fuerza organizada. Las otras victorias peruanas logradas durante la Campaña de la Breña no fueron obra del ejército peruano sino de las guerrillas y montoneras que organizó Andrés Avelino Cáceres.

3 Para evitar ofender a sus vencedores y patrones chilenos, los militares peruanos prefieren recordar batallas perdidas, derrotas. Su baja autoestima les impide poner en primer plano victorias como las de Tarapacá, Marcavalle y Concepción. ¡Uy, no se vayan a enojar los chilenos!

Fuente:
http://connuestroperu.com/index.php?option=com_content&task=view&id=13943&Itemid=30

27 nov 2009

Los sirvientes de Chile evitan resaltarla

Los sirvientes de Chile evitan resaltarla


Batalla de Tarapacá


Hoy recordamos un nuevo aniversario de la victoriosa batalla de Tarapacá, que tuvo lugar el 27 de noviembre de 1879. Para apreciar el significado de esta acción de armas debe tenerse en cuenta que tras el revés de San Francisco y ya sin la ayuda del ejército boliviano, las fuerzas del ejército peruano no tenían ni caballería ni artillería; eran puramente hombres de a pie que literalmente habían estado perdidos en el desierto.

La vanguardia del ejército peruano y su primera división, al mando de Alejandro Herrera, estaban a unos 15 kilómetros de Tarapacá, en Pachica, lugar donde acamparon.
En Tarapacá sólo estaban las divisiones de Andrés A. Cáceres, la de Francisco Bolognesi y una tercera que agrupaba a restos de unidades heterogéneas1. Las bien organizadas tropas de ladrones y asesinos chilenos asomaron por las alturas de Tarapacá aproximadamente a las 8 y 30 de la mañana, de manera que iniciaban la batalla teniendo a las fuerzas peruanas casi rodeadas y en parte baja.

Apenas notaron la presencia de los delincuentes chilenos, las tropas peruanas tomaron la ofensiva, ¡cuesta arriba! Tras horas de intenso combate los peruanos ocuparon las alturas y, además, oportunamente llegaron de Pachica la vanguardia y la primera división, que contribuyeron a sellar la victoria a las 5 y 30 de la tarde. Del lado peruano hubo 236 muertos y 261 heridos; mientras que los hampones chilenos tuvieron que lamentar 516 muertos, 176 heridos y 60 prisioneros.

Esta gesta heroica es notable, además, por la atinada dirección de los comandantes peruanos, que condujeron de manera muy acertada los movimientos y maniobras de las unidades a su mando, puesto que el menor error hubiese significado la destrucción de las fuerzas peruanas, que combatían, como hemos señalado, sólo como fuerza de infantería, frente a los rateros chilenos que sobre los nuestros tenían la ventaja de contar con caballería y artillería. Los soldados peruanos llegaron a capturar del enemigo piezas de artillería que utilizaron contra ellos, lo cual dio cierto equilibrio a las acciones.

Los peruanos derrotaron de manera contundente a los homicidas chilenos invasores, pero tal como estaba la situación de la guerra y los recursos económicos del país, nuestro ejército no estaba en condiciones de sacar provecho de esta victoria. La misma noche del 27 emprendió la marcha hacia Arica, al norte, y ni siquiera pudieron llevarse los cañones capturados a los terroristas chilenos puesto que, como se ha señalado, los peruanos no teníamos caballería ni animales de tiro. Destacaron en esta jornada victoriosa los coroneles Francisco Bolognesi, Andrés A. Cáceres y Belisario Suárez y el soldado cuzqueño Mariano de los Santos, que capturó el estandarte del 2.o de línea del ejército agresor.

Esta gloriosa victoria de las armas peruanas, lograda en batalla cuesta arriba con tropas cansadas de caminatas, mal armadas, mal vestidas y calzadas, fue motivo de orgullo para los militares peruanos hasta aproximadamente la década de los treinta del siglo pasado. Después, hasta el día de hoy, la coima chilena a los gobernantes peruanos ha hecho que éstos anulen o minimicen las expresiones de patriotismo de los peruanos y ya casi nadie celebra esta victoria, la única2 que logró el ejército peruano durante la guerra de 1879-1883. Paradójicamente, se ha convertido en un recuerdo incómodo3 que estorba la “amistad” que promueven los sirvientes de Chile con los delincuentes agresores que vinieron del sur. Consecuentemente, en esta atmósfera de sentimientos prochilenos, para los lacayos de Chile mejor que recordar a los héroes de Tarapacá y rendirles público reconocimiento es tributar homenaje a la rata chilena Arturo Prat en instalaciones militares peruanas4.

Es muy importante que prestemos atención a lecciones que nos deja la guerra que nos enfrentó a los terroristas chilenos. Si pasó lo que pasó, si sufrimos las ya conocidas derrotas, fue porque en su momento —al menos unos diez años antes de la invasión chilena— los gobernantes del Perú, por ignorancia o por corrupción, no tenían claro que Chile era país enemigo; sólo unos pocos entendían esta realidad y clamaban por la necesidad de prepararse para la guerra, pero más pudo la influencia de traidores prochilenos como Mariano Ignacio Prado y Nicolás de Piérola que en cada momento dejaron de hacer o hicieron justo lo necesario y conveniente a los intereses chilenos. Por eso, a la luz de la historia y de los hechos actuales, es necesario saber si quienes dirigen los destinos del Perú y quienes están encargados de su defensa son patriotas verdaderos o son peruanos al servicio de Chile, país delincuente y enemigo del Perú. ¿Cómo saberlo? Muy simple: si son patriotas verdaderos dirán públicamente que Chile ha sido y es enemigo del Perú; si están vendidos a Chile evitarán dar una respuesta clara.

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1 En esta división participó la columna Loa, de civiles bolivianos que con refuerzos peruanos llegaron de Iquique. Días antes el ejército boliviano ya se había retirado en desbandada a su tierra tras la batalla de San Francisco.

2 Es la única victoria del ejército como fuerza organizada. Las otras victorias peruanas logradas durante la Campaña de la Breña no fueron obra del ejército peruano sino de las guerrillas y montoneras que organizó Andrés Avelino Cáceres.

3 Para evitar ofender a sus vencedores y patrones chilenos, los militares peruanos prefieren recordar batallas perdidas, derrotas. Su baja autoestima les impide poner en primer plano victorias como las de Tarapacá, Marcavalle y Concepción. ¡Uy, no se vayan a enojar los chilenos!

Fuente:
http://connuestroperu.com/index.php?option=com_content&task=view&id=8781&Itemid=30

23 nov 2009

¿Legítimo olvidarse de la historia?

¿Legítimo olvidarse de la historia?


por Herbert Mujica Rojas


Tres ministras, Nidia Vílchez, Mercedes Aráoz y Manuela García impulsan una marcha por la paz y en protesta contra el espionaje el próximo 27 de noviembre. Ni por casualidad hay en la convocatoria la mención a un hecho, de los pocos, que nuestras tropas lograran en la guerra de rapiña que Chile perpetró entre 1879-1883: ¡Tarapacá!


¿Hay derecho a obliterar la reminiscencia de la historia? ¿con qué legitimidad se hace este desfavor al Perú? La ignorancia no es patente de corso para ensuciar la memoria de los que murieron por la patria. El recuerdo es nuestro, la sangre fue de igual procedencia nacional. ¿No son éstas las neumáticas que embrutecen al pueblo cuando se pretende –como lo firmara en 1985 Allan Wagner con un ministro chileno- re-escribir la historia para “por una cultura de paz” y echar manto piadoso sobre los desmanes y crímenes de la pezuña invasora? De Aráoz no extraña su nula vibración patriótica. A García casi no se la conoce fuera de su ámbito profesional. Pero Vílchez nació en tierra particularmente asolada por los entonces hunos del sur que no pudieron vencer y fueron arrojados en la Campaña de La Breña, con Andrés Cáceres de capitán valiente, del centro del país.

¿Callarán todos los medios? ¿silenciarán sus proclamas los intelectuales que estudian según el menú que dictan los dólares y euros? ¿asentirán en la amnesia los pagos oficiales? ¡Qué importa! Si ellos enmudecen, las consignas de recuerdo y homenaje tienen que provenir de los hombres y mujeres libres, desde abajo y desde la profunda convicción patriótica constructora de un nuevo Perú libre, justo y culto. En esa corriente, como humildes soldados, estamos de manera irrenunciable y perpetua.

Leamos.

¡Así se fabrica la amnesia colectiva! http://www.voltairenet.org/article153273.html 27-11-2007

En primer lugar: ¡Un vibrante homenaje a los heroicos soldados peruanos que un día como hoy en 1879, dieron a la nación, una página de victoria y valentía en Tarapacá!

Importa poco el despreciable y culposo olvido en que entidades oficiales de todo tipo, incluidas las privadas, partidos, asociaciones, universidades, colegios, etc, quisieran sumir a un hecho, de los pocos, que en aquella guerra de invasión ganaron gloria y perennidad para Perú.

Ni un canal de televisión, radio o diarios (con alguna notable excepción por confirmar), recuerda la batalla de Tarapacá porque es un “hecho del pasado”. ¡Cómo si evocar temas de enorme importancia, por escasos y favorables al Perú, constituyera un crimen! Conviene la pregunta: ¿es esto una casualidad? ¿o ha vuelto a funcionar la fábrica que inocula aviesa y mañosamente la amnesia colectiva en millones de peruanos? Me atrevo a afirmar, denunciando, que: ¡así se cocina la amnesia colectiva!

¿Cómo no van a ignorar qué ocurrió los peruanos, en su pasado trágico o histórico si, quienes debían recordarlo o rememorarlo, simplemente se ponen de acuerdo, en la tácita cobardía de sus miserables existencias, para no mencionar el hecho? ¿Fue Tarapacá algo olvidable, desdeñable? ¡De ninguna manera, fue una solitaria excepción a la larga cadena de fracasos a que nos condujo una oligarquía inepta, cobarde, profundamente adocenada y pusilánime que en 1879 (tampoco había sabido responder en 1836), envió a una guerra con pronóstico de fracaso anunciado, a miles de hombres y mujeres que protagonizaron el sacrificio de luchar por la patria! ¿En nombre de qué modernización o globalización debe echarse al tacho semejante fecha como la de hoy?

Los retrasados mentales que están en Defensa o Interior sólo reaccionan cuando el terrorismo asesina policías, captura comisarías o se apodera de explosivos. Su reacción inmediata, orgánica, insuficiente, sólo pasa por pedir más recursos que el contribuyente tiene que sufragar para que se paguen más consultorías, más sueldos a enemigos del Perú infiltrados a muy alto nivel y con la hipócrita tesis que se pelea por los derechos humanos. ¿Qué derechos humanos son los de aquellos que mueren en la refriega y sólo reciben menciones honrosas, discursos estúpidos y ascensos póstumos? Por eso es que hasta el Establo se mostró renuente a autorizar los recursos solicitados en la convicción que estas dependencias se han manejado con una mediocridad digna de la taifa de obnubilados que las dirigen. Y, por cierto, en estos lugares, a nadie se le ha ocurrido recordar la batalla de Tarapacá.

La historia no consiste en borrar o maquillar los hechos del ayer. ¡De ninguna manera! Años atrás, el hoy ministro de Defensa, Allan Wagner, firmó en 1985 un acta con su par chileno de Relaciones Exteriores de esa época, Jaime del Valle Alliende, por la que hacían votos por una historia común o una re-escritura de lo acontecido entre Perú y Chile. ¿Cumple sus votos Wagner hoy, olvidando Tarapacá?

Pueblo que olvida sus yerros y se permite el desprecio de la historia, transita, inevitablemente, por los caminos de sus más desgraciados errores. ¿Están concientes los líderes que por alguna casualidad, ocupan hoy puestos de mando, de lo que acontece cuando le borran de la memoria lo ocurrido en el ayer porque se impulsa, fabrica, cocina y adereza la amnesia colectiva, una vez más?

Frente a la desverguenza protagonizada hoy, en su inmensa mayoría, por los medios de comunicación y por quienes debían portarse a la altura de las circunstancias, recordando y homenajeando a los que lucharon por la patria en Tarapacá, debemos subrayar que siempre existirán voces protestantes, de repente minoritarias o ailadas, pero enérgicas e indubitables a la hora de clamar por los justos fueros irrenunciables de verguenza y heroismo de que dieron demostración esos valientes en 1879. ¡Herejías de hoy, credo de mañana!

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

Lea www.voltairenet.org/es

hcmujica.blogspot.com

Skype: hmujica

Fuente:
http://connuestroperu.com/index.php?option=com_content&task=view&id=8744&Itemid=30

27 may 2009

¡Asesinando a la Historia!

¡Asesinando a la Historia!


por Herbert Mujica Rojas


La vergonzosa e inexcusable mudez oficial en torno a las fechas en que Perú debiera conmemorar jalones de su historia ya es parte del comportamiento habitual de los gobiernos. Por lo menos así ha ocurrido cuando la administración Toledo y la actual de García Pérez. Ante la abulia ignorante de partidos políticos, intelectuales, diplomáticos, historiadores —y por citar apenas dos pruebas— el 21, día de Iquique, 1879, y ayer, de la batalla de Tacna, 1880, la neumática de silencio para “olvidar”, representa parte del oprobio a que quieren conducirnos hornadas de desclasados y apátridas. ¿Hay que aceptar semejante inconducta y regalar aquiescencia a esa aberración? ¡De ninguna manera!


No sólo eso. Pandillas de docentes universitarios son parte de la reescritura de la historia. No cualquier historia, a aquella referida a la difícil vecindad entre Perú y Chile, como la bautizara ese eximio peruanista que fue Alfonso Benavides Correa. Se trata, so pretexto de una “cultura de paz”, de borrar el paso de la barbarie guerrera que fue la invasión entre 1880-883 y disimular, cuando no desaparecer, abusos, exacciones, crímenes, la pezuña bárbara de hordas sin control ni disciplina para que las nuevas generaciones sigan como hasta hoy ignorando lo que fue ese período —“limpieza étnica”— de la historia. Y para eso no hesitan en impulsar “seminarios, talleres” y demás adefesios contrabandistas. No pocos de esos historiadores, para salir del anonimato a que su mediocridad congénita les engrilleta, se hacen publicar “libros” sobre historia, en Chile. Viejo adagio el que predica que quien gobierna en economía, gobierna en política, es decir, en la orientación, tono y contenido de esas producciones que no pueden disimular los frenos a que están sometidas aunque se viertan toneladas de propaganda sobre aquellas.

En ¡Los peruanos indignos!, 19-10-2007, escribí:

Uno de los protagonistas de la crónica escrita el 2006, el hoy ministro de Defensa, Allan Wagner Tizón, firmó el 28-29 de noviembre de 1985 un Acta con su entonces par ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Jaime del Valle Alliende, en cuya parte III Revisión de Textos de Historia, se dice:

“Los ministros estuvieron de acuerdo en poner en práctica, en el más corto plazo posible, un procedimiento que permita en sus respectivos países efectuar una revisión de los textos de historia a nivel de la enseñanza primaria y secundaria, con miras a darle un sentido de paz e integración. Posteriormente, una Comisión Mixta efectuará un examen conjunto de las revisiones de dichos textos, con el objeto de armonizarlos”.

Escribió Alfonso Benavides Correa, en Una Difícil Vecindad, p. 218: “Para recusar tan aberrante acuerdo bastaría meditar sobre la lección que dio José de la Riva Aguero cuando afirmó con rotundidad que “la historia, ministerio grave y civil, examen de conciencia de las épocas y los pueblos, es escuela de seriedad y buen juicio pero también, y esencialmente, estímulo del deber y el heroísmo, ennoblecedora del alma, fuente y raíz del amor patrio”, atendiendo a que el patriotismo se alimenta y vive de la historia, a que la palabra patria viene de padres y, por ello mismo, que “sobre el altar de la patria y bajo su gallarda llama hecha de ruegos y de inmolaciones, de valor y de plegarias, deben existir siempre, como en la ritualidad litúrgica católica, los huesos de sus predecesores y las reliquias de sus mártires” (La historia en el Perú, José de la Riva Aguero, Lima, 1910, p. 548).

¿Los historiadores peruanos, defienden nuestra Historia? ¿dónde están sus protestas frente a las inverosímiles cuanto que palurdas elusiones de que son protagonistas culpables múltiples gobiernos? Si existe esta clase de profesionales, es evidente que disimula muy mucho su existencia.

“Olvidar” la Historia, es un ejercicio de asesinato lesa los derechos de las nuevas generaciones de peruanos que necesitan saber qué y por causa de qué ocurrió lo que pasó en estos pagos. Negarles –y lo que es peor- hacerse los bobos frente a los crímenes que enumeramos, sólo puede ser práctica de bárbaros, degenerados y de quienes no tienen el más mínimo respeto por la tierra, el Ande o el sacrificio e inmolación de quienes sí murieron por la Patria.

Mi voz es indudablemente modesta y persistiré en los esfuerzos emprendidos por convencer a otros comunicadores para que entiendan qué significa la difusión de estos temas históricos. Hasta hoy no he tenido suerte o no he tocado las teclas mágicas. No obstante, la convicción por la victoria de nuestros ideales es parte del humilde quehacer invariable y de homenaje a la Patria.

¡Atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder, el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

Lea www.voltairenet.org/es
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Skype: hmujica

Fuente:
http://connuestroperu.com/index.php?option=com_content&task=view&id=6348&Itemid=30

5 abr 2009

Ahora en Facebook: A Chile robo enloquece. Parte II

Ahora en Facebook: A Chile robo enloquece. Parte II

Chile emprende una nueva aventura en sus intenciones de conquista cultural del Perú
Osamentas que los chilenos obligaban a ver a los escolares peruanos para amedrentarlos durante la ocupación de Tacna, perpetrata por los criminales chilenos, que son llamados héroes por Chile.


Análisis

Habíamos visto que en Facebook ha aparecido una red con el nombre “Peruanos y Chilenos cansados de esa rivalidad estúpida” son peruanos y chilenos “[...] que ya estén cansados de tantas disputas y quieran vivir tranquilos como paises [sic] hermanos que son”. Aquí saltan con garrocha sobre los hechos históricos y dan a entender que en ambos países hay gente “cansada” de las disputas. Lo que no dicen estas ratas de internet es que Chile no se cansa de usurpar Antofagasta, Tarapacá, Arica y ahora tierra de Tacna y mar de Grau. El objetivo obvio de los chilenos que dirigen este sitio de Facebook es que los peruanos se olviden6 de los robos, asesinatos y terrorismo que Chile, país delincuente y ratero, cometió contra el Perú en la guerra de 1879-1883.


Los ignorantones de “Peruanos y Chilenos cansados de esa rivalidad estúpida” hablan sin ningún fundamento de rivalidad entre Perú y Chile. Lo que en verdad hay es un expansionismo bélico de los rateros chilenos, iniciado en la guerra de 1879-1883 y que continúa, seguido de colonización económica a la que se prestan peruanos alquilones y alcahuetes de Chile. El Perú no busca ni quiere rivalidad; lo que desea es que Chile nos deje tranquilos, que se vayan con sus mafiosas inversiones a otra parte (son un peligro para la seguridad del Perú7) y que estén tranquilos, no vamos a competir con ellos, no les vamos a quitar mercados, no vamos a cambiar de nombre a productos chilenos para hacerlos pasar por peruanos.

Dicen además que Chile y el Perú deben “vivir tranquilos como paises [sic] hermanos que son”. Vayamos por partes: tranquilidad y paz (no guerra) es el deseo común de la mayoría de los pueblos; pero cuando los chilenos ladrones y manipuladores hablan de “vivir tranquilos” se refieren a que haya silencio sobre sus antiguas y actuales fechorías cometidas por Chile; toda afirmación nacionalista peruana, toda mirada objetiva de los hechos de la guerra de 1879-1883, toda denuncia de la invasión de capitales chilenos al Perú es una alteración de la “tranquilidad” de los rateros chilenos. Para que esta aspiración de estar tranquilos tenga más credibilidad inventan nombres de peruanos, porque no creemos que verdaderos peruanos que conocen la historia y la actualidad de nuestras relaciones con Chile desciendan al nivel de ratas contaminadas y se presten al juego de los delincuentes chilenos.

La bazofia peruana que canta en coro con los ladrones chilenos8 en ese sitio de Facebook, convenida e interesadamente (no creemos que sea sin paga), borra de su mente el hecho de que Chile significa destrucción, peligro y atraso para el Perú. A esos peruanos sirvientes de Chile no preocupa ni interesa que Chile tenga con Lan el dominio de los cielos peruanos, con el agravante de realizar espionaje9, que pretenda dejarnos sin aviación civil con la compra dolosa del aeródromo de Collique, que intente adueñarse de un estratégico puerto en el departamento de Piura, tierra natal del almirante Miguel Grau; nada de eso les importa porque son degenerados peruanos rata corruptos que reniegan de su origen y posiblemente pronto deseen optar por la nacionalidad chilena.

Lo más grave: para rematar su torpe y corrupto intento de llevar confusión al pueblo peruano, los manipuladores chilenos y sus alcahuetes peruanos dicen que somos “hermanos”. ¿Hermano es el país que invade a sus vecinos, roba, asesina, comete terrorismo y le quita territorios? ¿Hermano es el país que mata y roba y no devuelve lo robado? ¿Ése es país hermano? ¿País hermano es el que invade Bolivia y hasta ahora la mantiene en condición mediterránea? Recomendamos a las ratas de “Peruanos y Chilenos cansados de esa rivalidad estúpida” que estudien Semántica y Lexicografía y vean la manera de torcer el significado de la palabra “hermano” para que coincida con lo que ellos dicen. Por todas estas cosas sostenemos que a Chile el robo enloquece.

Los peruanos somos un pueblo de paz, no queremos guerra, y sabemos que en el Perú hay un enorme rechazo a los capitales chilenos, que han ingresado al Perú con la ayuda de políticos corruptos. Las encuestas imparciales revelan que la gran mayoría de peruanos ve como amenaza a Chile y desconfía de los chilenos. Por tanto, lo mejor es que las garrapatas chilenas, que succionan la sangre de los trabajadores peruanos, no asomen por nuestro país, pues su presencia nos trae el recuerdo de sus robos, asesinatos y terrorismo de Chile, y pone en la agenda el análisis de la usurpación chilena de nuestros territorios de Arica y Tarapacá. Por eso el mejor chileno es el que se queda en su país, el que no viene al Perú.

En cuanto a los peruanos que por necesidad están en Chile, continuarán allí hasta que sus empleadores consideren conveniente explotarlos. Si la patronal chilena decide despedir masivamente a los peruanos y expulsarlos de Chile, serían bienvenidos en el Perú y serían un factor importante para ajustar cuentas con el gobierno prochileno de Alan García. No estará mal la movilización de 100 000 peruanos que vengan de Chile y contribuyan acá, en las calles, a echar del poder a los entreguistas prochilenos.

Lo más deseable, correcto y de verdad pacífico es que Perú y Chile corten relaciones diplomáticas. Nuestro más sincero saludo a los chilenos que en su tierra claman por el corte total de relaciones comerciales y diplomáticas con el Perú, para que se larguen de acá Lan, las empresas chilenas de transporte Marítimo, la compañía de electricidad Endesa, Ripley, Saga Falabella, Sodimac, Tottus, farmacias Fasa, Inkafarma y tantos otros chilenos que explotan al público peruano. ¡Que se vaya del Perú toda esa ratería que pone en peligro nuestra seguridad! ¡Que cada país siga su camino por separado! ¡Los peruanos no tenemos por qué contaminarnos con la basura chilena!

Ya conocemos entonces lo que pretenden los chilenos: encontrar sirvientes ¡hasta por internet! En Facebook estos chilenos, muy probablemente promovidos por su cancillería o por la marina chilena, están a la espera de contactar sirvientes peruanos en este grupo de Facebook.

Estimado lector peruano y patriota, las fases más avanzadas de invasión de un país a otro son de conquista cultural, que muchas veces precede a una guerra...
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6 Leer Chile pidió cambiar textos de la Guerra del Pacífico, ¡Infamia contra escolares al descubierto! y ¡Lavado cerebral a escolares promovido por Ministerio de Educación!

7 La fuerza armada chilena ha declarado que su campo de acción llega hasta donde están las inversiones chilenas, por lo cual estas son una bomba de tiempo para la seguridad del Perú. Los militares basura de Chile no fanfarronean, cumplieron este principio cuando invadieron Antofagasta para completar la tarea de zapa e infiltración que habían realizado los empresarios chilenos en suelo boliviano.

8 Gana merecidamente la denominación de ladrón el que comete robo, y eso ha hecho Chile con Antofagasta (de Bolivia), Tarapacá y Arica (del Perú), territorios que robó y hasta la fecha usurpa; no quiere devolver nada, sino que ahora usurpa territorio peruano en Tacna y el Mar de Grau.

Fuente:
http://connuestroperu.com/index.php?option=com_content&task=view&id=5690&Itemid=49

15 jul 2007

La diplomacia ladrona de Chile

La diplomacia ladrona de Chile

jesus valentin coquis La diplomacia ladrona de Chile
Jesús Valentín C
El doctor Jesús Valentín Coquis, representante de la Comisión Patriótica, a su turno, en el jueves patriótico de este 12 de julio, recordó que entre Chile y el Perú no habrá una verdadera relación equitativa y de paz mientras Chile no devuelva Arica y Tarapacá. Por ello señaló que debemos tener presente el caso de Francia y Alemania, ésta invadió y usurpó lo territorios de Alsacia y Lorena, pero después los devolvió y por eso ahora esos dos países han establecido sólidas relaciones.

La diplomacia ladrona de Chile


Un pasaje poco conocido es el del embajador chileno en los años previos a la Guerra del Pacífico. Entonces no se llamaban embajadores, sino ministros plenipotenciarios. El chileno preparó un banquete e invitó a la aristocracia limeña, la cual, por educación correspondió y cada familia invitaba a su casa al embajador. Este ladrón, respondiendo a instrucciones de su gobierno, había tomado nota de todos los objetos de valor que observó en las residencias: cuadros, objetos de plata, oro, etc. Cuando se produjo la invasión chilena, las familias, en especial las ricas, habían escondido sus objetos de valor; pero para esto, como el embajador chileno, tenía todo anotado, cuando la soldadesca chilena entraba a una casa y las familias simulaban tener sólo lo que se veía, entonces los chilenos sacaban una lista preparada por el embajador ladrón y conseguían que las familias entreguen el botín amenazándolas de muerte. ¡Tenga cuidado amigo lector, los chilenos no han cambiado!
Respecto de la deformación que sufren los escolares con los libros que señalan una historia de la Guerra del Pacífico torciendo la verdad, el doctor Valentín señaló que es necesario hacer una campaña para que se retorne a lo que recibió la generación que todavía está viva y ha sido instruida en la educación que se ha suprimido: los cursos de Historia del Perú, Educación Cívica y Religión, para condensarlos en una hora semanal que comprende a los tres. “Con este gravísimo error hay una falta de conciencia nacional desde la infancia que se proyecta en la vida. Es necesario que hacer un movimiento y lo posible para que estos cursos se reinstauren para que sea una cuestión elemental cívica y patriótica”, puntualizó y añadió que la Comisión Patriótica que dirige tratará de dirigirse al ministro de Educación, y que en Chile sí se hace hasta historieta para los niños “¿Cómo les van a formar el carácter?” preguntó.

Fuente:
http://www.connuestroperu.com/index.php?option=com_content&task=view&id=455&Itemid=30