30 mar 2009

Cómo se mata la autoestima de los peruanos

Cómo se mata la autoestima de los peruanos

Esta semana se ha hecho público el caso de una madre de familia que mató con veneno a sus hijos, de un año y siete años de edad, procreados con diferentes parejas. El suyo iba a ser uno de los tantos casos de madres de familia que agobiadas por la miseria y el sufrimiento matan a sus hijos y se suicidan. La mujer a que aludimos no calculó bien las dosis y para cuando quiso envenenarse ya no había veneno; por eso está viva y presa.


Estando segura de que iba a morir escribió una nota en la cual explicaba que mataba a sus hijos porque sabía que iban a ser maltratados y que nadie los iba a querer como ella1. En dramas como éste todo parece ser reflejo de un estado y una sociedad incapaces de resolver los problemas derivados de la miseria. Está probado que, como en otros países de América Latina, nuestra estructura social determina que el crecimiento económico mantenga prácticamente inalterable la gran diferencia o distancia entre pobres y ricos.

Sin embargo, siendo eso cierto, lo que no se desea ver es que determinadas situaciones son propiciadas por el estado, cualquiera que sea el gobierno de turno. Entonces las barbaridades y dramas que vivimos a diario cobran sentido, adquieren un significado que podemos entender. Lo que se ve es que estas situaciones de drama, miseria y muerte son producto de una deliberada política de estado que persigue determinados objetivos con la población.

La inseguridad


Un reclamo unánime de la población al estado es que le proporcione seguridad. En medio de todo, hasta el más pobre contribuye a las arcas fiscales al comprar cualquier cosa (los impuestos están por todos lados) y tiene derecho a pedir que el estado cumpla una de sus funciones ineludibles, como es la de proporcionar seguridad a la gente. ¿Pero qué vemos? Que más bien el estado hace todo lo posible para dejar la inseguridad tal como la observamos. ¿Por qué? Porque desde el gobierno de Alberto Fujimori empresarios nacionales y extranjeros (entre ellos chilenos) exigieron —y lograron— que haya precarización del empleo para poder invertir. Cumplida esa condición (pérdida de estabilidad laboral, sacar gente de planillas, reprimir a los sindicatos, etc.), los empresarios estuvieron felices porque se concretaba el ideal del cholo barato, dispuesto a trabajar por cualquier paga miserable, sin seguridad social ni nada.

Pero eso no era suficiente. Como ni el estado peruano ni el sistema bancario promueven el ahorro interno ni el desarrollo del mercado interno por un mayor poder adquisitivo de la gente2, los parásitos que crean las leyes consideraron que la situación “mejoraría” extendiendo la precariedad o inseguridad laboral hasta llegar a una inseguridad personal. Así, un obrero que recibe su paga semanal y que en la calle es asaltado y despojado de su dinero y hasta de sus zapatos es una persona más que dispuesta a continuar en su trabajo de baja remuneración. La delincuencia, permitida por el estado, se encarga de crear un clima de temor en las personas, temor que aumenta su disposición a aceptar cualquier trabajo.

Como es inevitable que incluso con la permisividad caigan delincuentes en la cárcel, se les da facilidades para que en su reclusión tengan drogas, alcohol, armas para que se maten entre ellos, teléfonos celulares para organizar o coordinar nuevos delitos, ambientes de recepción de visitas propicios para que con mucha facilidad el delincuente asesine a su esposa o conviviente que lo visita, etc., etc. El ex conviviente de la mujer que mencionamos en el primer párrafo acababa de salir de la cárcel y revólver en mano la amenazó para que se reanudara su relación. Ella percibió que iba a ser una más de las innumerables mujeres asesinadas por sus parejas o ex parejas, y esto debe haber influido en la decisión de matar a sus hijos (¿quién vería por ellos luego de que la asesinara su marido?).

Para facilitar cierto desfogue social, el estado peruano se niega a dar seguridad o protección a mujeres de clase baja3 maltratadas y amenazadas de muerte, porque considera que es preferible que mueran por ser pobres y problemáticas4, y mejor si mueren matando a sus hijos. En este contexto, los delincuentes uxoricidas, ya saciado su instinto asesino, siguen creando inseguridad dentro de los límites previstos por la sociedad.

Ciudadanía devaluada


No sólo se trata de la inseguridad frente a los delincuentes que roban o matan en las calles o entran a robar a las casas, donde también matan si alguien intenta resistir. El hecho de que los ciudadanos no obtengan seguridad a cambio de los impuestos es una demostración del propósito del estado de hacerle entender que él ni su dinero tienen valor. Hay otras circunstancias que demuestran esto.

En determinados sectores de la ciudad, a ciertas horas aparecen en las calles prostitutas y homosexuales que se pasean como amos y señores; también vendedores ambulantes pueden adueñarse de pistas y veredas. Esto produce indignación e impotencia en los vecinos: ni la policía ni la municipalidad hacen algo efectivo para resolver el problema. Aquí también el mensaje del estado al ciudadano es inequívoco: “Claro, tú pagas como contribuyente pero no tienes derecho a nada, lo que pagas es muy poco; ya pasó el tiempo de elecciones y no hay ningún compromiso que cumplir”.

Cuando por otras razones (ajenas a la seguridad) el ciudadano va a dependencias públicas (municipalidades, ministerios, hospitales, etc.), es atendido de la peor manera, para hacerle sentir y entender que no vale nada.

Valores

El sistema de educación pública del Perú es uno de los peores de América Latina (peleamos ese “honor” con Haití), y nuevamente el estado actúa de manera tal, que la gente pobre, que constituye la gran mayoría del Perú, comprende y acepta que no merece una buena educación5 para sus hijos. El mensaje del estado a los pobres es: “Para ti esta educación es muy buena; le gente que no es una carga, la gente que sí vale, se esfuerza y manda a sus hijos a escuelas, colegios o universidades particulares. Aguanta, no mereces otra cosa.” En este empeño de tener a la mayoría de la población inmersa en una educación de pésima calidad tiene activa participación el principal sindicato de maestros, el Sutep, que aparte de reclamos laborales nunca ha luchado por mejoras sustanciales en la educación, tanto en el rubro de conocimientos como en los valores6. Los contenidos prochilenos de los libros de Historia7 son tolerados con entusiasmo por el Sutep, que nunca ha dado instrucciones a sus bases para que rechacen esos libros de contenido antiperuano8.

Con la conciencia y con la autoestima subvaluadas, el peruano es fácil presa de delincuentes, políticos corruptos al servicio de Chile9, patrones abusivos, etc., etc. Ya sabemos cómo reacciona la gente y qué hacen las autoridades frente a la prostitución infantil10 promovida por el estado peruano. Su capacidad de reacción es muy limitada. Si son campesinos o nativos de tribus selváticas que defienden sus tierras frente a empresas que han sido favorecidas corruptamente, son perseguidos, detenidos, acusados de terroristas, torturados o muertos. Así se les pone en su sitio, así entienden la diferencia. Pero no se crea que solamente la gente que vive en la miseria tiene su dignidad dañada, su amor propio por los suelos; no. Personas como oficiales de la Marina de Guerra del Perú han llegado al abyecto extremo de rendir homenaje con monumento al hampón chileno Arturo Prat11.

Tenemos por delante la difícil tarea de restaurar la vulnerada dignidad del ciudadano peruano, para lo cual se necesita luchar contra la corrupción del estado, desarrollar una educación que no sólo proclame o declame valores sino que los ponga en práctica, que haga sentir a las personas que son merecedoras de algo bueno, de algo con calidad; que enseñe el respeto a la familia y a la patria y a la sociedad; que abra los ojos ante el intento de colonización y avasallamiento que en nuestra patria realiza Chile, país delincuente que ha robado Antofagasta a Bolivia y Tarapacá y Arica al Perú; que enseñe que el Perú es un pueblo respetable y digno, heredero de la gran civilización incaica y que tiene héroes como Juan Santos Atahualpa, Túpac Amaru, Francisco Bolognesi, Andrés A. Cáceres, Miguel Grau12, José Abelardo Quiñones13.

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1 Hemos tocado anteriormente estos casos. Leer El culto a Moloc en el Perú del siglo XXI

2 Evidentemente, el cholo barato, por su bajo poder adquisitivo, no mueve la economía.

3 Una mujer de clase alta que es maltratada, agredida o amenazada por su pareja sale del peligro con relativa facilidad (puede mudarse a otro domicilio, contratar abogado, pagar guardaespaldas, etc.), tiene los medios para hacerlo, no depende económicamente de nadie.

4 Estando vivas, por sus hijos entran al programa del “Vaso de leche”, requieren atención hospitalaria, siempre están pidiendo algo porque son pobres. Eso es demasiada molestia para el estado.

5 Lo mismo que señalamos para la educación podemos decir del sistema de salud, con hospitales donde se maltrata a la gente.

6 Todos los delincuentes presos o libres han pasado por escuelas y colegios. ¿Qué clase de valores han recibido allí para que tengan una conducta tan negativa?

7 Leer: ¡Infamia contra escolares al descubierto!, ¡Lavado cerebral a escolares promovido por Ministerio de Educación! y Crisis de la profesión de Historia

8 Leer: (“Feriados largos”: el Apra y el Sutep unidos contra la educación).

9 Estos políticos vendidos defienden (abierta o secretamente) a Lan y demás empresas chilenas y apoyan el TLC con Chile, destinado a convertir al Perú en colonia de Chile.

10 Leer: Trata de personas: lenidad con los proxenetas

11 Leer: García y Wagner humillan a la Marina de Guerra

12 En los libros que promueven el Apra y el Sutep no se emplea la palabra héroe para referirse a Bolognesi, Cáceres y Grau. Leer: ¡Infamia contra escolares al descubierto!, ¡Lavado cerebral a escolares promovido por Ministerio de Educación!

13 Para demostrar y enseñar a la gente que los héroes peruanos no valen nada, ya no se celebra la victoria peruana de Tarapacá (27 de noviembre de 1879). Además, evidenciando que Chile manda al Apra, el gobierno aprista pretende vender a los chilenos el aeródromo de Collique, que es sede de la única escuela peruana de aviación civil, pese a que el héroe Quiñones como última voluntad donó parte de su último sueldo para la colecta que se hacía con el fin de adquirir el terreno para el aeródromo de Collique. Es obvio aquí que para complacer a los chilenos el Apra pisotea la voluntad popular y la voluntad, expresada por escrito, del héroe José Abelardo Quiñones.

Fuente:

http://connuestroperu.com/index.php?option=com_content&task=view&id=5602&Itemid=31

27 ene 2008

Wagner: la química de la traición

Wagner: la química de la traición

allan wagnerA vísperas de la presentación de una de las más importantes demandas para el Perú, esto es, la que definirá nuestro dominio marítimo, que Chile usurpa, el gobierno aprista, en lugar de buscar las personas más versadas en la materia, opta por nombrar a Allan Wagner, que no es abogado, sino ingeniero químico, a la comisión que verá el caso ante La Haya.

Para responsabilizarse por la marcha de un caso tan importante y complicado no sólo es necesario que los miembros de la comisión sean abogados, sino abogados especializados en Derecho Internacional Público, y con amplia experiencia en la compleja materia, pero teniendo el Perú esos expertos, escogen a Wagner solamente en razón de su militancia aprista.

Allan Wagner se graduó en la Universidad de Trujillo, cuna aprista (conocida es la historia académica de las universidades donde mandó el Apra, es decir, apegadas al favoritismo y no al mérito académico). Al parecer, sus estudios de química no fueron lo suficientemente buenos como para que se desempeñe en esa profesión, por lo que decidió incursionar en la política y la diplomacia, buscando cargos al amparo de la sombra aprista.

Una fórmula química de más de 22 años de traición

Para lo que es bueno Wagner es para crear toda clase de pócimas químicas que producen los más letales venenos de traición que el Perú ha conocido. Uno de sus primeros productos químicos, destinados a corroer el alma nacional, data de 1985, cuando, a pedido de Chile, firmó en secreto, a espaldas del Perú, el acta de la infame falsificación de la Historia de la Guerra del Pacífico en los textos escolares, para producir libros con ideología prochilena y antiperuana, lo cual el actual gobierno está poniendo en práctica para beneplácito de su patrón chileno.1

Su otro veneno químico fue, tras ser nombrado ministro de Defensa, designar viceministro al traidor prochileno Fabián Novak y minar así la autoestima militar.

En el plano político, dentro del quehacer que corresponde a cualquier ministro integrante de un gabinete, pone Wagner al descubierto su falta de visión de estadista, al proponer, para el personal militar, una escala de sueldos que no toma en cuenta el requisito previo de todo reajuste salarial, que es la reforma del estado con la consecuente homologación de sueldos entre civiles y militares, que permitirá borrar las odiosas diferencias de ingresos entre servidores civiles y militares.

Además, tiene en su haber una de las fórmulas químicas más destructivas que ha existido para minar las fuerzas armadas: la empleó cuando instaló, para que le rindan homenaje, una basura en la Escuela Naval, es decir, el busto al hampón chileno Arturo Prat, que murió intentando asesinar a Grau.

También debemos señalar que en su condición de diplomático y de ministro de Defensa, hace la vista gorda ante la usurpación chilena del triángulo de casi 37 mil metros cuadrados de suelo tacneño, inacción que nos dice a las claras que Allan Wagner está de acuerdo con que nuestros enemigos chilenos nos roben ese territorio.

Otra traición es que haya guardado silencio cómplice ante las intenciones del gobierno de vender nuestro gas a Chile, hecho que comprometería nuestra seguridad nacional, pues en su calidad de diplomático y ministro de Defensa no es ignorante del peligro que eso significa.

Podemos citar otras fórmulas químicas, como las estrafalarias leyes: la disciplinaria y la de uso de armas por parte de militares, que han contado con su aprobación.

Sin duda, la cultura y legislación peruanas están muy mal orientadas o diseñadas, pues esta clase de traidores pueden reptar impunemente a través del tiempo dañando y envenenando a las instituciones más importantes sin que se los juzgue por su gigantesca traición.

Fuente:

http://www.connuestroperu.com/index.php?option=com_content&task=view&id=1133&Itemid=43

25 ene 2008

La difusión de nuestra demanda

La difusión de nuestra demanda
Política exterior, Congreso y Poder Ejecutivo


Jurado La Haya
Con la finalidad de supervigilar el trámite que ya empieza a seguir la demanda peruana interpuesta ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, en el Congreso de la República se ha formado una Subcomisión de Seguimiento a la Demanda Peruana ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya. La preside el congresista tacneño Juvenal Ordóñez, del Partido Nacionalista Peruano. La ciudadanía entiende que al crear esta Subcomisión se pone en práctica la función fiscalizadora que corresponde al Congreso. Las leyes peruanas, elaboradas por vendepatrias, están hechas a la medida de gobernantes traidores que, aprovechando que la Constitución establece que el Presidente de la República dirige las relaciones exteriores, mantienen en el misterio los tratos con otros países hasta que finalmente salta la liebre: una porción menos de territorio peruano.

Así se explica cómo el Perú ha perdido casi la mitad del territorio que tenía al proclamarse la independencia en 1821. ¡He allí el fruto, he allí el resultado de dejar las relaciones exteriores en manos de presidentes que huyen del país y regresan cuando prescribe su delito! Esto hace comprender la absoluta necesidad de que el Congreso, a través de la susodicha Subcomisión, siga de cerca lo que hacen la cancillería y el presidente.

La Subcomisión ya tuvo un primer roce con Jorge del Castillo, el presidente del Consejo de Ministros, a quien no le agrada la idea de que los congresistas salgan al extranjero a exponer los argumentos de la demanda peruana recientemente presentada. Del Castillo teme que una vez en el extranjero los congresistas sostengan una posición diferente de la que ha planteado la cancillería. Y tiene razón: es posible y necesario que los congresistas sostengan una posición más clara que la de la cancillería en lo concerniente a presentar el caso en su contexto histórico. ¡Sería un grave error que los congresistas salgan al extranjero a decir lo mismo que el agente diplomático del estado peruano, Allan Wagner, conocido por sus “meritorios” servicios a la patria!1

Una primera razón que justifica la salida constante de congresistas que defiendan en el extranjero la posición peruana es que Chile ya inició internacionalmente su campaña de desinformación, que tiene por objeto presentar al Perú como país que pretende despojar a Chile de mar y territorio. Además, recurre a todo tipo de personas y recursos, como propalar internacionalmente la serie Epopeya, que desde el nombre es un elogio a su rapiña. Los chilenos también recurren a comunicadores en el extranjero que ya no sólo en el asunto del diferendo, sino que en toda noticia tratan de denigrar al Perú y favorecer a Chile, hasta con actos tan absurdos y enfermizos, como apropiarse los triunfos de Sofía Mulanovich, diciendo que es chilena o difundir videos denigratorios, como lo hizo Lan. Escuchen por ejemplo Radio Netherlands, cuyas noticias se transmiten por Radio Miraflores, verán que hay alguien que exagera lo malo de las noticias relativas al Perú y maquilla lo malo respecto de Chile.

Con la debida asesoría de historiadores patriotas2, la Subcomisión debe preparar un documento básico que permita comprender a propios y extraños que el actual diferendo entre el Perú y Chile es resultado de la continua política expansionista de los rateros chilenos. Es esencial que se capte lo siguiente:

a) el actual litigio surge de la negativa chilena a aceptar la validez del tratado de 1929, que estableció la línea fronteriza con un inicio en la orilla del mar (punto Concordia);
b) el tratado de 1929 llegó a existir porque los chilenos se negaron a cumplir lo que establecía el tratado de Ancón de 1883, en lo referente al plebiscito y a la devolución de Tacna;
c) el tratado de Ancón de 1883 se firmó al término de la guerra iniciada en 1879, por imposición de las fuerzas chilenas, que manteniendo ocupado casi todo el territorio peruano desde un principio declararon que no devolverían Tarapacá;
d) antes de la guerra de 1879 a 1883, Chile no era país limítrofe con el Perú; llegó a serlo luego de apoderarse de todo el litoral boliviano.

Exponiendo estos hechos desde su origen, las cosas no sólo serán más claras para los extranjeros, sino que Chile quedará en evidencia como país agresor de larga data.

Un asunto desagradable relacionado con esta Subcomisión es la presencia del congresista Jonhy Lescano, destacado defensor de los derechos del consumidor e infatigable combatiente contra las empresas monopólicas instaladas en el Perú durante el gobierno de la dictadura corrupta y hoy protegidas por la cuadrilla de pícaros y bribones que dirigen el país. Reconocidos sus méritos, señalamos que el congresista Lescano comete un error al permanecer en la Subcomisión, cuyos miembros tienen acceso a información reservada o secreta. ¿Por qué decimos que comete un error? Porque su esposa es chilena. Como mujer, esposa y madre, suponemos que ha de ser una persona de conducta intachable y ejemplar, pero como ciudadana chilena está sujeta a la presión y utilización de sus inescrupulosos paisanos, enemigos jurados del Perú. Por otro lado, llama la atención que el congresista Lescano manifieste ahora interés en asuntos relacionados con Chile, puesto que su campo de acción es otro (defensa del consumidor) de todos conocido. Preguntamos y esperamos respuesta sobre la actuación del congresista Yonhy Lescano:

1) ¿Dijo algo contra los homenajes que marinos peruanos sirvientes de Chile rendían a delincuentes chilenos en sus visitas a puertos chilenos?
3) ¿Ha pedido la expulsión del Perú de LanChile y de todas las empresas chilenas en sectores estratégicos?
4) ¿Se opone públicamente a la venta de gas peruano a Chile?
5) ¿Ha alertado al pueblo peruano que al vender gas a la empresa formada por Codelco se está poniendo en peligro la seguridad del país e incurriendo en traición a la patria?

Por muy buena voluntad que tenga el señor Yonhy Lescano, de cuyo patriotismo no dudamos, él debe entender que su situación es insostenible en dicha Subcomisión; si no lo entiende, el congresista Juvenal Ordóñez deberá invitarlo a que se retire. Hay mucho en juego para el país, no podemos correr ningún riesgo por la actuación de una mujer presionada por sus connacionales, que de nacimiento son enemigos del Perú. Tengamos presente que Chile rinde homenaje a los delincuentes asesinos de peruanos de la guerra de rapiña contra el Perú y les levanta monumentos.

Difusión de la verdad, tarea de todos los peruanos

Por último, sea cual sea la decisión de la cancillería y la Subcomisión, todo peruano, ya sea que viva en el país o en el exterior, está llamado a colaborar en la difusión y esclarecimiento de la verdad de la razón peruana en todo ámbito posible, no como hacen los chilenos, mintiendo y manipulando. Para el efecto los invitamos a revisar el material de Con Nuestro Perú (que continuaremos actualizando). Además, es necesario estar vigilantes y alertar de las campañas antiperuanas orquestadas por Chile sobre toda materia.

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1 A la patria chilena, por supuesto. Ver: Wagner: la química de la traición

2 Por historiador patriota nos referimos al historiador objetivo, claramente identificado con los intereses y el sentir del pueblo peruano y que inequívocamente, sin medias tintas, identifica a Chile como enemigo permanente del Perú. No necesitamos gente que hable o se comporte ambiguamente.

Ver artículo relacionado: Las esposas chilenas

Fuente:

http://www.connuestroperu.com/index.php?option=com_content&task=view&id=1337&Itemid=43

21 ene 2008

Las esposas chilenas

Las esposas chilenas
Corte de La Haya


Se ha señalado la incompatibilidad del congresista Yohny Lescano para conformar la subcomisión del Congreso que realizará el seguimiento de la demanda presentada por el Perú ante el tribunal internacional de La Haya, por estar casado con una ciudadana chilena.

No sólo en este caso, sino en forma general, si se trata de asuntos en los que están en juego los intereses del país, pero sobre todo, los intereses del país frente a un país enemigo, Chile, es importante señalar que existen algunos puntos que es necesario no soslayar respecto de esta materia.

En primer lugar, los funcionarios en cuestión pueden ser muy patriotas, discretos, reservados y no tener ningún antecedente o cuestionamiento sobre su actuación en materias que tienen que ver con la defensa de los intereses nacionales, pero comencemos por hacer notar que por la naturaleza de sus funciones muchas veces manejan información y documentos de carácter secreto.

Por la razón anterior, no sólo que son conocedores de información secreta, sino que pueden tener estos documentos en sus computadoras o en sus domicilios.

Una esposa es un ser humano que comparte inevitablemente la vivienda del funcionario, por tanto, tiene acceso a todos los ambientes de su casa, y por qué no a su computadora personal.

El espionaje chileno

Desde antes de la Guerra del Pacífico, los chilenos han instalado en el Perú equipos de descarado espionaje, lo cual persiste hasta hoy, basta ver los gravísimos casos comprobados de espionaje cometidos por militares de la empresa chilena Lan.

Por más patriota o notable que sea un peruano, no tenemos por qué poner las manos al fuego por una chilena o por un chileno cónyuge y por ningún otro chileno. Como ejemplo ponemos el caso de José María Arguedas. ¿Quién puede poner en tela de juicio su amor por lo indígena? Estamos seguros que nadie. No obstante, Arguedas se casó con la ciudadana chilena Sybila Arredondo.

No tenemos nada que cuestionar a Arguedas, al contrario, todos coincidirán en que su obra es un orgullo para el Perú, pero, debemos hacer notar que la Arredondo se valió de las numerosas amistades de toda clase y círculos culturales a los que Arguedas frecuentaba para estudiar el pensamiento peruano y así, tras la muerte de Arguedas, utilizar este conocimiento para sembrar su doctrina de muerte entre los peruanos, por lo que al final fue sentenciada por terrorismo, por pertenecer a las filas de Sendero Luminoso.

Sendero Luminoso cumplía un trabajo de destrucción que todos conocemos, ya imaginamos que Chile celebraba cada bomba y asesinato como si obra de Lynch se tratase. También han tenido que celebrar el efecto inevitable de que muchas inversiones extranjeras se hayan marchado del Perú y hayan dado a parar con sus sedes en Chile. Pero si no han podido atreverse a condecorar a Abimael Guzmán, sí quedaron muy agradecidos con la Arredondo, quien, en singular acto, fue recibida por el ministro de Relaciones Exteriores de Chile una vez que salió de prisión en el Perú. ¿Puede quedar duda de la infiltración del ejército chileno en el Perú a través de esta gran “patriota chilena”?

Queda claro que la tesis de que Chile infiltró a los terroristas, aún más, que tal vez fue el promotor inicial de esos grupos, es una tesis nada desdeñable. Además, existen documentos desclasificados de Estados Unidos que dan cuenta de su intervención en la aparición de grupos terroristas en América del Sur y Central, y ya sabemos las estrechas relaciones entre Estados Unidos y Chile, peón y sirviente incondicional de su amo del norte.

Todo chileno siempre mantiene la idiosincrasia en la que ha sido formado en su país, que es la idiosincrasia de la rapiña contra el Perú, de la cual hasta ahora realizan apología homenajeando a los asesinos de peruanos durante la guerra de 1879.

Lo más saludable es que todo funcionario que tenga familiares chilenos de primer grado se abstenga o sea excluidlo de asuntos diplomáticos, de Defensa e inclusive de estrategia económica. Además, estemos alertas, pues muchos dirigentes apristas tienen cónyuges y nexos muy fuertes con Chile, como Armando Villanueva del Campo, entre otros.

Lo más probable es que los chilenos en el Perú sean espías, por tanto, aunque el funcionario peruano decida no revelar detalles, una esposa tranquilamente puede entrar a la computadora, ver documentos escritos o inclusive puede recurrir al muy conocido recurso del pentotal o similares, drogas que los espías suministran a sus víctimas para obligarlos a confesar todo lo que ellos deseen.

Fuente:
http://www.connuestroperu.com/index.php?option=com_content&task=view&id=1311&Itemid=1

6 ago 2007

Inca Kola a Chile

Inca Kola a Chile

Inca Kola a ChileTransnacionales y las redes chilenas que socavan el trabajo de los peruanos

En el Perú, las causas del desempleo creciente son muchas, así como sus consecuencias: emigración forzada, informalidad, delincuencia, peores condiciones de trabajo, suicidios, etc.
Las inversiones chilenas generan en realidad desempleo, porque traen productos elaborados que han dado trabajo a muchos chilenos, para venir a colocarlos en nuestro mercado, inclusive con competencia desleal, ante el consentimiento de autoridades corruptas.

Cuando instalan alguna empresa (Ripley Saga, etc.) chilena, traen para el peruano trabajos mal remunerados y de bajo estatus: barredor, vendedor, ambulante, promotor, etc., mientras reservan los mejores puestos en esas empresas para los chilenos (gerentes, jefes, etc.). Irónicamente, nos dicen que los chilenos traen buen empleo y mejores condiciones de vida para el Perú.

Estos empresarios y gerentes chilenos, que han entrado a disputar los mejores puestos de trabajo, es decir, mejor pagados, ya han establecido contactos sólidos con las transnacionales para obtener la preferencia hacia Chile y así se descarte al Perú como lugar de inversión de esas transnacionales. No sólo eso, sino que en el mismo Perú ya están tratando de colocar en altos puestos a chilenos en empresas no chilenas, pero transnacionales.

A continuación les damos sólo algunos ejemplos.

Inca Kola

En 1999 Inca Kola dejó de ser peruana al ser adquirida por la transnacional The Coca Cola Company; el mes pasado trasladaron su unidad de negocio a Chile, donde se encuentra una planta que ya produce la fórmula para Ecuador, Costa Rica, y Chile. Es decir, trabajadores peruanos ya no elaborarán más la fórmula, sino que serán simples embotelladores.

Nestlé


Una vez adquirida la planta de D’Onofrio en el Perú, Nestlé comenzó a trasladar la producción de productos e insumos a Chile en la gama de helados y chocolates. No sabemos la calidad con que vienen estos productos de Chile, pero en los casos de café instantáneo, dejaron de producirlos en el Perú, ahora estos productos vienen de Chile.

Fármacos


Debido a la política prochilena de Fujimori, se abrió indiscriminadamente las puertas a los laboratorios chilenos, que sin ningún control de calidad, no sólo inundaron el mercado de sus productos, sino que ocasionaron la quiebra de laboratorios peruanos.

Pero el verdadero iniciador de la muerte de los laboratorios peruanos fue Alan García, pues en su primer gobierno se eliminó el control de calidad de la Dirección General de Medicamentos (Digemid). Inclusive, el hoy presidiario Víctor Joy Way, durante el primer gobierno de García, importó medicinas chinas a las que cambiaron la fecha (ya vencidas) y las introdujeron criminalmente en todo el Perú.

Con la falta de control de calidad, ingresaron al mercado nacional grandes cantidades de malos medicamentos que hicieron competencia desleal a los laboratorios nacionales. El resultado fue que muchos de ellos quebraron y miles de peruanos se quedaron sin empleo.

Observatorio Paranal


El Perú era el lugar más apropiado para la instalación del más importante observatorio astronómico de Sudamérica, que buscaba instalar la European Southern Observatory. Finalmente, ese observatorio fue instalado en Paranal, Chile.


Coincidencias extrañas


Decimos coincidencias extrañas, por decir lo menos, pues una de las causas que inclinaron a los inversionistas extranjeros a no optar por el Perú fue la violencia terrorista. Al respecto, habría que reflexionar sobre lo siguiente:

¿Por qué hubo personajes chilenos en las acciones de violencia en el Perú, tanto en Sendero Luminoso como en el MRTA?

¿Por qué en Chile los comunistas nunca realizaron actos terroristas, pero sí en el Perú?

¿Por qué el canciller chileno recibió en el aeropuerto a la chilena integrante de Sendero Luminoso Sibila Arredondo, luego que salió de prisión en el Perú? ¿Era una agente chilena de la destrucción en el Perú?

¿Por qué Chile se apresuró a donar el terreno para la instalación del observatorio Paranal en Chile en enero de 1988, y en agosto de ese año hubo un atentado clave que haría que la comunidad científica internacional desestime cualquier instalación científica en el Perú? Nos referimos a la destrucción por Sendero Luminoso del observatorio de Cosmos del Instituto Geofísico del Perú, que albergaba al prestigioso y único coronógrafo de Sudamérica, en las alturas de Huancayo.

¿Por qué los terroristas copiaron el modus operandi de Patricio Lynch, que durante la guerra con Chile se propuso destruir todos los medios de producción del Perú, para que no se pueda levantar en 100 años, como clamaba Chile? Recordemos que el Perú en ese tiempo tenía infraestructura ferroviaria, industria azucarera, etc., que los chilenos dinamitaban y quemaban, además de amenazar con cupos a la población, al mejor estilo del MRTA y Sendero Luminoso.

¿Por qué la salida de la planta de la fórmula de Inca Kola a Chile se produce en medio de la violencia que ha agitado estos meses al Perú, que ha causado inclusive muertos?

Hay una mano negra detrás de la violencia y el caos en el Perú, que favorece a los intereses chilenos.

Fuente:
http://connuestroperu.com/index.php?option=com_content&task=view&id=521&Itemid=33

15 jul 2007

La diplomacia ladrona de Chile

La diplomacia ladrona de Chile

jesus valentin coquis La diplomacia ladrona de Chile
Jesús Valentín C
El doctor Jesús Valentín Coquis, representante de la Comisión Patriótica, a su turno, en el jueves patriótico de este 12 de julio, recordó que entre Chile y el Perú no habrá una verdadera relación equitativa y de paz mientras Chile no devuelva Arica y Tarapacá. Por ello señaló que debemos tener presente el caso de Francia y Alemania, ésta invadió y usurpó lo territorios de Alsacia y Lorena, pero después los devolvió y por eso ahora esos dos países han establecido sólidas relaciones.

La diplomacia ladrona de Chile


Un pasaje poco conocido es el del embajador chileno en los años previos a la Guerra del Pacífico. Entonces no se llamaban embajadores, sino ministros plenipotenciarios. El chileno preparó un banquete e invitó a la aristocracia limeña, la cual, por educación correspondió y cada familia invitaba a su casa al embajador. Este ladrón, respondiendo a instrucciones de su gobierno, había tomado nota de todos los objetos de valor que observó en las residencias: cuadros, objetos de plata, oro, etc. Cuando se produjo la invasión chilena, las familias, en especial las ricas, habían escondido sus objetos de valor; pero para esto, como el embajador chileno, tenía todo anotado, cuando la soldadesca chilena entraba a una casa y las familias simulaban tener sólo lo que se veía, entonces los chilenos sacaban una lista preparada por el embajador ladrón y conseguían que las familias entreguen el botín amenazándolas de muerte. ¡Tenga cuidado amigo lector, los chilenos no han cambiado!
Respecto de la deformación que sufren los escolares con los libros que señalan una historia de la Guerra del Pacífico torciendo la verdad, el doctor Valentín señaló que es necesario hacer una campaña para que se retorne a lo que recibió la generación que todavía está viva y ha sido instruida en la educación que se ha suprimido: los cursos de Historia del Perú, Educación Cívica y Religión, para condensarlos en una hora semanal que comprende a los tres. “Con este gravísimo error hay una falta de conciencia nacional desde la infancia que se proyecta en la vida. Es necesario que hacer un movimiento y lo posible para que estos cursos se reinstauren para que sea una cuestión elemental cívica y patriótica”, puntualizó y añadió que la Comisión Patriótica que dirige tratará de dirigirse al ministro de Educación, y que en Chile sí se hace hasta historieta para los niños “¿Cómo les van a formar el carácter?” preguntó.

Fuente:
http://www.connuestroperu.com/index.php?option=com_content&task=view&id=455&Itemid=30

29 abr 2007

¡Lavado cerebral a escolares promovido por Ministerio de Educación!

¡Lavado cerebral a escolares promovido por Ministerio de Educación!

grau heroes lavado cerebral historia de la guerra con chileEl ministerio de Educación peruano obedece deformación de la historia impuesta por los chilenos

¡Grau, Bolognesi y Cáceres no reciben el tratamiento de héroes, mientras que borran el prontuario criminal de los terroristas chilenos, quienes son ensalzados!

Agustín Haya de la Torre en el grupo que perpetró esta agresión contrra la formación escolar

Anteriormente en el informe Infamia contra escolares al descubierto (*) habíamos reseñado un libro que sin tener el nombre de “Historia del Perú” se ocupa de ella evidenciando un claro sentimiento antiperuano y prochileno. Esta vez pasamos revista a otro libro de la misma temática, más reciente y, también, más comprometedor para el gobierno (o por lo menos para el ministerio de Educación).

El texto escolar que hemos leído es la segunda edición de Enfoques 4 / Ciencias Sociales para secundaria, publicado en Lima el año 2005 por el Grupo Editorial Norma S. A. C. y distribuido por el ministerio de Educación, que lo presta a los alumnos. La Guerra del Pacífico es tratada en las páginas 183 a 191. Veamos cómo enfoca este libro el conflicto.

1) Antecedentes. Menciona los conocidos antecedentes: que en territorio costeño de Bolivia los empresarios chilenos empezaron a explotar el salitre, hasta que el gobierno boliviano puso un nuevo impuesto a las exportaciones chilenas de salitre boliviano, lo cual sirvió de pretexto a Chile para apoderarse del mencionado territorio rico en ese recurso natural. El libro lo pone de la siguiente manera, en la página 183: “El gobierno de Chile hizo de este problema un asunto nacional con el objetivo de obtener los territorios salitreros de Bolivia. El presidente [chileno] Manuel Pinto movilizó al ejército chileno y ocupó el territorio boliviano el 14 de febrero de 1879”. Los redactores del libro y los supervisores —ya veremos quiénes son— han tenido mucho cuidado al emplear el vocabulario y, como vemos, insertan el verbo “obtener”, eluden escribir “apoderarse” o “usurpar”. La mencionada palabra obtener, que no posee carga negativa, atenúa la descripción del delito contra el Derecho Internacional que Chile cometió al invadir Bolivia. Punto para Chile.

2) Héroes. Para cumplir el deseo chileno de ver a los niños y jóvenes peruanos aprendiendo una Historia del Perú amañada y tendente a anular los sentimientos de patriotismo e identidad nacional que toda persona nacida en el Perú debe tener, en ninguna de las páginas de Enfoques 4 / Ciencias Sociales para secundaria dedicadas a la Guerra del Pacífico se emplea la palabra héroe al referirse a Miguel Grau, Francisco Bolognesi y Andrés A. Cáceres. Además, consecuentes con el ninguneo histórico a tan ilustres personajes, en ninguna página (de la 183 a la 191 que, como hemos señalado, son las que en el libro tratan de la mencionada guerra) aparece una fotografía o retrato de Miguel Grau ni de Francisco Bolognesi ni de Andrés A. Cáceres; pero sí se luce una —y muy clara— del conocido prochileno Mariano Ignacio Prado1. ¡Por supuesto que así estos tres prohombres de la peruanidad van camino de la extinción en la memoria colectiva de los peruanos!

3) Lavado de dólares y lavado de imagen. En todo el mundo el lavado de dinero es un delito grave y se sanciona con drasticidad, para evitar que la plata obtenida mediante actividades delictivas (principalmente el tráfico ilícito de drogas) impulse negocios, compras, ventas o actividades económicas de apariencia lícita. Aplicando este concepto, tenemos que también hay lavado de imagen de las personas, proceso mediante el cual el recuerdo o efecto de la mala conducta o conducta delictiva de una persona es gradualmente difuminado, hasta el punto en que la gente prácticamente olvida el pasado delincuencial del individuo. El libro Enfoques 4 / Ciencias Sociales para secundaria efectúa un lavado de imagen del siniestro terrorista chileno Patricio Lynch, porque en la misma página 186 en la que atenuadamente2 se ocupa de este militar delincuente, colocan un recuadro con el título “¿Era Lynch un vándalo?”, en el cual los mercenarios antiperuanos del Grupo Editorial Norma reproducen lo que dice una fuente chilena3: “(Desde 1881) Lynch gobernó Perú durante tres años y dos meses, con tan notable acierto que consiguió mantener en tranquilidad todo ese inmenso territorio (…) El mejor Virrey del Perú le apodó el juicio sereno de los extranjeros; los propios peruanos hicieron justicia al acierto de su gobierno”. La frase final (“los propios peruanos hicieron justicia al acierto de su gobierno”) da a entender que los peruanos que sufrían los horrores de la sangrienta ocupación militar chilena estaban poco menos que agradecidos con el terrorista, ladrón y asesino chileno Patricio Lynch.

4) Ensalzando a los sirvientes de Chile. Respecto de las imágenes, hemos mencionado que en el chilenizado libro Enfoques 4 / Ciencias Sociales para secundaria no se ven fotografías o retratos de Miguel Grau, Francisco Bolognesi y Andrés A. Cáceres; pero sí de Mariano Ignacio Prado. Pero el prochilenismo de este venenoso y traidor texto que obligan4 a leer nuestros jóvenes estudiantes va más allá: habla bien del traidor Miguel Iglesias, sobre quien el infame terrorista chileno Patricio Lynch declaró al diario estadounidense New York Herald: “Damos toda clase de ayuda a Iglesias. Le damos dinero, le damos armas y destruimos a sus enemigos” (citado por Jorge Basadre5). ¿Quién fue y qué hizo Miguel Iglesias? Fue un hacendado cajamarquino que al comienzo del conflicto tuvo buena actuación, combatió a pie firme en la defensa de Lima. Sin embargo, el cansancio de la guerra y el cohecho de los chilenos pudieron más y se pasó al enemigo; actuó como presidente títere del invasor y aceptó las condiciones de cesión territorial que imponía Chile en el tratado de Ancón. Enfoques 4 / Ciencias Sociales para secundaria dice lo siguiente de Iglesias: “llegó a convencerse de que el esfuerzo [la resistencia ante el agresor chileno] era inútil y solo retrasaba el inicio de la reconstrucción.” Nuevamente, como en otro libro comentado en vez anterior (Huellas 3 / Estudios sociales), estamos ante el individuo sensato y razonable, no ante el tránsfuga traidor, venal y corrupto. Para lavar la cara a esta bazofia, cuyo nombre lleva una calle de un distrito limeño, lo presentan como caudillo de la batalla de San Pablo, que se libró en suelo cajamarquino; pero al hacerlo, los perpetradores de Enfoques 4 / Ciencias Sociales para secundaria se cuidan de dar detalles. La victoriosa batalla de San Pablo, que se desarrolló como una insurrección popular de los cajamarquinos motivada por las violaciones, asesinatos y exacciones que cometían los chilenos, tuvo lugar el 13 de julio de 1882, tres meses después del manifiesto de Iglesias del 1.o de abril de dicho año, en el cual se pronunciaba a favor de la capitulación ante los chilenos; esto significa que la batalla ocurrió a pesar de las corruptas intenciones pacifistas de Miguel Iglesias.

Involucrados. En esta repugnante agresión contra la formación de los jóvenes y contra la dignidad nacional, realizada para satisfacer el mandato de Chile de anular el sentimiento patriótico de los peruanos y avalada por el ministerio de Educación del Perú, han participado los siguientes vendepatrias:

“Especialistas”: Cecilia Salazar, Raúl León, Juan Luis Orrego, Deolinda Villa, Patricia Vera, Nicolás Tarnawiecki y Emilio Candela.


“Revisión científica”: Agustín Haya de la Torre, Raúl Haya de la Torre, Pamela Lastres y Susana Aldana.

“Revisión pedagógica”: Ana María Tapia, Miguel Rentería y Margarita Lozada.


Acción. Frente a este atentado contra la juventud, contra la patria y contra la dignidad nacional, todos los peruanos debemos protestar. Queremos ver qué dicen los congresistas, cómo se manifiestan las asociaciones de militares retirados, qué dicen las asociaciones patrióticas tacneñas y de otras partes del país. Por nuestro Perú ya cumplió con su deber. ¿Va a seguir haciéndose el tonto el ministro de Educación?, ¿cree que la gente no se da cuenta de que es ejecutor de la voluntad de los chilenos, para lo cual utiliza el dinero de nuestro presupuesto nacional (no el de Chile, que es el más interesado)?

El diario La Razón denunció hace algunas semanas que durante el primer gobierno del APRA se había suscrito un acuerdo entre el Perú y Chile, el cual tenía por finalidad falsear la enseñanza de la Historia del Perú para que las nuevas generaciones no conozcan el terrorismo, los robos, violaciones, destrucción y asesinatos que los chilenos cometieron durante la guerra, además, los chilenos siempre han querido debilitar la imagen de Miguel Grau, Francisco Bolognesi y Andrés A. Cáceres, al mismo tiempo que “limpiaban” la imagen de sus delincuentes invasores. Un distinguido diplomático aclaró que el mencionado convenio no llegó a concretarse; pero viendo este libro, se nota que en la práctica sí se ha concretado, y los chilenos están logrando sus objetivos y diríamos que con creces, por el monumento al enemigo y agresor del Perú, el hampón basura chileno Arturo Prat, a quien militares peruanos serviles (¿sólo serviles o por $$$?) han erigido una estatua en la Escuela Naval de la Marina de Guerra del Perú. ¿Qué dice de esto la directiva de la ADOGEN, que agrupa a oficiales superiores en situación de retiro? ¿Se van a hacer los locos?

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1 El general Mariano Ignacio Prado era presidente del Perú cuando estalló la guerra en 1879. En vez de ponerse al frente de la situación, poco después de la pérdida del Huáscar (octubre de 1879) salió del país con el pretexto de ir a comprar armamento con dinero de colectas públicas, propósito que no pudo cumplir porque a escasos días de salir de viaje lo destituyó un golpe de estado. No está probado que este militar haya robado el dinero para las armas; pero su ausencia favoreció a Chile, desde donde había conspirado en años anteriores, y tuvo un gran efecto desmoralizador para los peruanos. ¡No era para menos, en plena guerra el presidente de la república se iba al extranjero!

2 Palabras más, palabras menos, dicen que destruyó infraestructura (ferrocarriles, industrias, haciendas azucareras, etc.), pero omiten mencionar que este terrorista chileno Patricio Lynch mató mucha gente indefensa, robó y cobró cupos de guerra a la población de las ciudades invadidas (si la gente no le daba la plata que él pedía, procedía a incendiar las casas). Expresémonos con claridad: Patricio Lynch, capitán de navío de la armada chilena, fue terrorista, ladrón y asesino.

3 Víctor Larenas: “Patricio Lynch, marino y gobernante” en Revista de Marina, publicación de 1995 de la marina de guerra de Chile. Ya sabemos: la Marina de Guerra chilena tiene voz y voto en la enseñanza de la Historia del Perú que se imparte en los colegios peruanos.

4 Aprovechando la permanente crisis económica del país, que impide a la gran mayoría de padres de familia peruanos solventar los gastos para la educación de sus hijos (¡cómo no va a ser así, si apenas pueden alimentarlos, y mal!), el ministerio de Educación de Chile ha dispuesto que su subordinado ministerio de Educación del Perú preste (los alumnos deben devolver el libro al fin de año) estos nefastos libros prochilenos a los escolares peruanos. Los niños y adolescentes del Perú constituyen una especie de clientela cautiva de estos textos escolares, porque al no tener sus familias dinero para comprar otros libros, no les queda más remedio que leer la basura que les proporciona a préstamo el ministerio de Educación.

5 Jorge Basadre Grohmann: Historia de la República del Perú 1822-1933 (tomo 8), Lima, s/f, La República y Universidad Ricardo Palma, 8.a edición, p. 1938.

Fuente:

http://connuestroperu.com/index.php?option=com_content&task=view&id=268&Itemid=30

4 mar 2007

Petit Thouars y Hermasia Paget

Petit Thouars y Hermasia Paget

Cuando Chile sembró el asesinato y el saqueo en Lima

Monumento Bergasse du Petit Thouars hermasia paget
Monumento a
Petit Thuoars
La madre
Hermasia Paget

Tras la nefasta intervención de Allan Wagner ―durante el primer gobierno de Alan García― para someterse a Chile, aceptando cambiar los textos escolares de historia, vemos que el resultado es el lavado cerebral de nuestros escolares. Una consecuencia es la difamación contra el almirante francés Bergasse du Petit Thouars, quien aparece como un rufián metalizado que actúa para defender inversiones europeas en el Perú, sin mirar el horror de los crímenes chilenos.

La oportunidad es propicia para recordar la verdad y poner de relieve el trasfondo de la intervención de Petit Thouars. Líneas abajo veremos que su actuación respondió a ideales humanitarios, pues era católico practicante, sumado a eso la amistad que lo unía a la madre francesa Hermasia Paget, superiora del Colegio Belén.

Se ha dicho y escrito mucho sobre la ocupación de la capital peruana por las tropas invasoras chilenas en enero de 1880, luego de las batallas de San Juan y Miraflores, en las que civiles precariamente entrenados y armados, junto con los restos del ejército regular, trataron sin éxito de contener la arremetida de los criminales chilenos.

Es bueno entender el significado de esta infausta acción militar: que se sepa, es el primer y único caso de un país latinoamericano que vio ocupada su capital por fuerzas adversarias. Ningún otro país de América Latina ha sufrido tamaña humillación. En todos los otros casos de guerras entre países de América Latina, los enfrentamientos siempre se han producido en las fronteras, con ataques y contraataques, pero de allí no ha pasado la cosa. En cambio con el Perú ocurrió lo peor, esto es, que el enemigo se instale en la capital del país agredido y gobierne y administre el país.


Mientras que el almirante Miguel Grau ordenaba el recojo de los náufragos chilenos a quienes tomaban prisioneros diciendo:
¡Viva el Perú generoso!”, respetando escrupulosamente la Convención de Ginebra de 1864, los chilenos se ensañaban con los heridos peruanos, practicando el repase, que era el destripamiento de los heridos usando bayonetas.

Por supuesto que la ocupación de Lima se hizo con todos los agravantes: los militares chilenos cometieron robos, incendios, violaciones, saqueos, asesinatos, destrucción. Los invasores actuaban con tanta codicia que hasta rompían los pisos de las residencias para robar el mármol. Si no hubiese sido por la intervención del almirante francés Bergasse du Petit Thouars, Chile hubiese arrasado completamente nuestra capital.

Pero en la intervención de Petit Thouars tuvo que ver la superiora del Colegio Belén, Hermasia Paget, religiosa de la orden de los Sagrados Corazones. A su retorno a Lima desde Valparaíso, en enero 10 de 1881, lo primero que hizo el almirante fue visitarla, y le manifestó "vengo a salvarlas, la tripulación de la Victorieuse está a sus órdenes" y ofreció trasladar la tripulación a otro vapor de la escuadra para que la comunidad en pleno y las familias que la madre designara fueran a asilarse a bordo. La madre agradeció el ofrecimiento pero decidió permanecer en el Convento. Unas horas después Petit Thouars envió al colegio un grumete para que en lo más alto de un pino enarbolase la bandera francesa, como símbolo de protección. Ante la preocupación de la superiora, el almirante respondió: "no tenga cuidado madre pues si se atreviesen los enemigos a bombardear Lima, a saquear esta ciudad o a cometer otros crímenes, le aseguro que al primer disparo echo a pique su escuadra; y diga usted a las familias de sus alumnas que pueden estar tranquilas en su Convento". Luego reiteraría su ofrecimiento de asilo en la Victorieuse y más tarde referiría a la madre la visita que hizo junto con el ministro francés y el almirante inglés al jefe chileno Baquedano para manifestarle su decisión de defender Lima. Lo hizo con tal firmeza de carácter que el jefe enemigo cedió.

Los objetivos que Chile perseguía con la ocupación de Lima eran múltiples: a) dar el golpe de gracia a lo que quedaba de resistencia armada de los peruanos; b) exigir de la clase dirigente peruana una posición prochilena más clara y transparente; c) fortalecer a peruanos que exteriorizaron radicalmente su amor a Chile, para que ellos se hagan cargo del país al momento de retirarse. Todos estos objetivos se cumplieron: a) implantaron el gobierno títere de Miguel Iglesias que, armado por Chile, combatió al Mariscal Cáceres con más rigor que los mismos chilenos; b) lograron que luego de la guerra el entrenamiento militar de los peruanos estuviese a cargo de la Misión Militar Francesa, con lo cual Chile logró purgar de la fuerza armada peruana a los militares nacionalistas de Cáceres; y c) hasta el día de hoy la clase dirigente peruana (incluyendo políticos, militares y diplomáticos) es prochilena hasta la médula (aceptan todo lo que Chile desea y premian la usurpación territorial fomentando descaradamente el comercio con ese país y ayudándole a resolver sus problemas).

En años inmediatamente anteriores a 1879, los políticos peruanos a sueldo de Chile ponían mil pretextos —tal como sucede hoy con el gobierno Alan de García— para impedir que el Perú se armara adecuadamente, conducta que dio sus resultados, y la guerra nos encontró en completa desventaja frente a los chilenos. Para esta clase dirigente que en parte sufrió las consecuencias de la guerra que provocaron por su negligencia, la invasión fue sólo un accidente; como clase rectora del Perú una y otra vez ha demostrado su lealtad a Chile (se cumple aquello de “más me pegas, más te quiero”), haciendo o dejando de hacer, según convenga a su patrón sureño. Veamos: Alberto Fujimori realizó las privatizaciones para favorecer a Chile y abrió de par en par las puertas de nuestro país a inversionistas chilenos, con los resultados ya conocidos; Alan García mantiene esta situación y profundiza todo lo que a favor de Chile hizo Fujimori, y sigue facilitando cielos abiertos para Chile; además, ha rendido pleitesía a la presidenta Bachelet y le ha ofrecido vender más gas para beneficiar a Codelco.


Respecto de la ocupación militar chilena de Lima, hay un aspecto insuficientemente conocido en el público; la gente cree que los invasores llegaron acá a sangre y fuego con un plan premeditado de llegar hasta Cajamarca, como ocurrió (allí se libró la batalla de San Pablo, entre patriotas cajamarquinos y los agresores). La verdad es que Chile planificó su robo territorial teniendo por objetivo ocupar los departamentos peruanos de Tarapacá, Tacna y Moquegua y bombardear con su escuadra todo el resto del litoral, para causar destrucción e impedir el comercio marítimo, todo con el propósito de terminar de debilitar al estado peruano y obligarlo a aceptar la invasión chilena de nuestro litoral sur. Jorge Basadre, en el capítulo VII de su Historia de la República del Perú dedicado a la guerra con Chile, anota cuál era la actitud del jefe de estado chileno: “El Presidente Pinto, por lo menos después de la muerte de Sotomayor, se declaró hostil a la expedición a Lima. Temía los gastos y creía que el Perú no iría a la paz sino cuando se viera aniquilado y exhausto. […] Sin embargo, la opinión pública, los miembros del Congreso, los periódicos, los jefes militares querían ir a Lima”. Esto significa que la elite política y militar de Chile sólo tenía planeado usurpar nuestros territorios hasta Moquegua, consolidarse allí, asesinar y desalojar a los peruanos de esos lugares, nada más; pero la mayoría de la población y de los políticos deseaban saquear Lima, cosa que consiguieron.

Fuente:

http://connuestroperu.com/index.php?option=com_content&task=view&id=119&Itemid=30

3 mar 2007

¡Infamia contra escolares al descubierto!

¡Infamia contra escolares al descubierto!

Niños reciben veneno chileno

¡Escolares aprenden que no tenemos héroes, que Grau fue un cobarde y que Petit Thouars actuó por interés!

francisco bolognesi Este informe revelador pone en evidencia que la infiltración chilena tiene colaboradores en el Ministerio de Educación para lograr su siniestro propósito de denigrar la verdadera Historia del Perú.
De hace buen tiempo se ha denunciado —sin que se haya desmentido— la existencia de un convenio firmado durante el primer gobierno de Alan García, mediante el cual las cancillerías de Perú y Chile se comprometían a promover la preparación de libros de historia que contribuyeran a fomentar la “paz” y “amistad” entre Perú y Chile. El acto fue perpetrado por Allan Wagner desde Torre Tagle. Uno de los primeros frutos para Chile es el ingreso a nuestras Fuerzas Armadas de jóvenes que, así formados, son elementos prochilenos sin ningún sentimiento patriótico.

Planteadas así las cosas, parecería ser simplemente un asunto de la esfera cultural-educativa sin mayor trascendencia. Sin embargo, el propósito perseguido por Chile era —y ha sido siempre— eliminar de la enseñanza de la Historia del Perú todo aquello que permitiera al adolescente, futuro ciudadano, tener una actitud reflexiva que le haga entender que la guerra del Pacífico no fue un episodio aislado sino la realización de un premeditado proyecto chileno de apoderarse de territorios de Bolivia, Perú y Argentina, propósito que Chile mantiene inalterable hasta la fecha, con la ayuda de gobiernos peruanos traidores y corruptos.

Para ser más precisos, lo que busca Chile en la enseñanza de la Historia del Perú es lo siguiente:

  1. En general, que se vea el conflicto de 1879-1883 como algo pasajero y a Chile como un país pacífico e inofensivo;
  2. Presentar la guerra como algo que sucedió por una provocación de Perú y Bolivia;
  3. Ocultar la conspiración que durante décadas se gestó en Chile para robar territorios del Perú, que empezó desde 1830, y se concretó en la invasión del Perú durante la Confederación Perú-Boliviana (que Chile destruyó entre 1836-1839), y que continuó con una intensa y prolongada campaña publicitaria, política y psicológica que preparó las condiciones para la siguiente agresión, la de 1879;
  4. Borrar de los textos escolares de Historia del Perú la mención de los asesinatos, violaciones, saqueo y terrorismo que Chile puso en práctica durante la guerra;
  5. Minimizar y difuminar el conocimiento de los abusivos tratados que Chile impuso al Perú por la fuerza de las armas, y cómo los ha incumplido siempre, hasta el día de hoy, pesa a que le son beneficiosos;
  6. Ocultar a los jóvenes peruanos que la conspiración chilena de robar territorios continúa hasta la fecha.
Como esta enumeración necesita una muestra que ponga en evidencia cómo se está cumpliendo ese convenio que permite a Chile dirigir la enseñanza de la Historia del Perú en nuestros colegios, nos referimos a un libro escolar publicado en 2001 por la editorial Santillana (¡ojo, no es peruana!), que lleva por título Huellas 3 / Estudios sociales, y que contó con la colaboración —como “especialistas de área”— de Juan Fuentes, Daniel Parodi, Marcos Guevara, Milagros Meneses y Rosa Benavides1.

Para empezar, notemos que el libro no es de “Historia del Perú” sino de “Estudios sociales”. Para debilitar el contenido histórico a favor de Chile, se fueron haciendo cambios en los planes de estudios del ministerio de Educación del Perú, para que el resultado final respondiera a los designios de Chile, país promotor de las modificaciones. La idea es “integrar” áreas de conocimiento para desnaturalizar el contenido específico de la información sobre la guerra de 1879. Los chilenos y sus sirvientes peruanos promotores de estas modificaciones han tenido claro que si el curso y el libro se llamaran “Historia del Perú”, los contenidos deberían ser más concretos, más comprometidos con los intereses del Perú; pero si los planes de estudio del ministerio de Educación del Perú hablan de área de “Ciencias sociales” o “Estudios sociales”, todo tiene que ser más relajado, menos esclarecedor.

La historia del Perú es la más rica de América y debería, por tal razón, constituir curso aparte, lo cual sería un elemento decisivo para forjar la autoestima de la juventud y su amor a la Patria peruana, cosa que de ninguna manera conviene a Chile y sus agentes peruanos rentados en el Perú. Como están las cosas, es necesario especificar que lo deseable es el amor a la Patria peruana, puesto que el dolosamente contrahecho sistema educativo peruano condiciona a nuestros jóvenes para que amen a Chile o por lo menos sean indiferentes ante sus robos y tropelías.

Ejemplos de la manipulación

Sobre la guerra que contra el Perú hizo Chile entre 1836 y 1839, para oponerse a la Confederación Perú-Boliviana, que el libro Huellas 3 / Estudios sociales trata de las páginas 102 a 104, dedica un párrafo a la oposición chilena a la Confederación y dos a la oposición peruana (p. 104), esto es, un párrafo se ocupa de las posiciones adversas a la unión que había en el Perú y otro a los exiliados peruanos que desde Chile ayudaron en la invasión. Vistas así las cosas, más culpa tendrían los mismos peruanos que desde su suelo nativo y desde Chile lucharon contra la Confederación entre Perú y Bolivia. Estos datos del libro ocultan dos aspectos fundamentales: 1) el declarado propósito chileno, anterior a 1836, de atacar y debilitar al Perú para ser sólo ellos la potencia dominante en el Pacífico sur; 2) el incumplimiento chileno de tratados internacionales, una constante de nuestro enemigo del sur.


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Wagner: Ejecutor de la infamia
Aquí tenemos que precisar lo de incumplimiento de tratados. En octubre de 1837, el ejército chileno al mando del general Manuel Blanco Encalada desembarcó en Quilca y se dirigió a Arequipa, porque tenía información de que iba a haber sublevaciones que favorecerían los propósitos de los invasores. Sin embargo, lo que ocurrió es que el mariscal Santa Cruz, presidente de la Confederación Perú-Boliviana, llegó con sus tropas a una parte alta de Arequipa (Paucarpata), a tiempo para contener a los agresores chilenos. Éstos, al ver que no se presentaban las condiciones de caos que esperaban, se acobardaron y se rindieron, para evitar que Santa Cruz los destrozara. Entonces, el general Blanco Encalada firmó en Paucarpata un tratado por el que Chile se comprometía a no tomar las armas nunca contra el Perú. Santa Cruz cometió el fatal error de permitir que los rendidos chilenos regresaran con sus armas a su país. Como los chilenos deseaban de todas maneras agredir al Perú, en diciembre de 1837 desconocieron dicho tratado2 firmado por Blanco Encalada, y en enero de 1838 empezaron nuevamente sus ataques al Perú, mediante su escuadra. Chile no cesó sus campañas militares, ocupando Lima3 el 21 de agosto de 1838 y combatiéndonos hasta que en la batalla de Yungay, el 20 de enero de 1839, consiguieron el triunfo definitivo sobre la Confederación Perú-Boliviana.

Más perlas del libro basura. Al ocuparse de la guerra de 1879, en la p. 148, el libro Huellas 3 / Estudios sociales describe sucintamente la invasión chilena de Lima, pero no menciona para nada lo que sucedió en Chorrillos (saqueo, incendio, asesinatos y violaciones) ni el propósito del invasor de destruir totalmente nuestra capital. En la misma p. 148, en un recuadro titulado “Los gobiernos extranjeros y la protección de Lima”, escriben: “El cuerpo diplomático y los jefes de las estaciones navales situadas en el Callao (Francia, Inglaterra e Italia), presididos por el vicealmirante Abel Bergasse du Petit Thouars, consideraron necesario impedir que Lima corriese la misma suerte que Chorrillos, tanto por la importancia de la ciudad como por los grandes intereses comerciales extranjeros existentes en la capital”. Lo grotesco de este párrafo es que los cinco autores traidores, ganados por su afán de meter tijera a todo lo que deje mal parado a Chile, mencionan lo de Chorrillos (“impedir que Lima corriese la misma suerte que Chorrillos”) olvidando que en el lugar correspondiente4 habían omitido describir las salvajadas que los ladrones y asesinos chilenos cometieron en ese balneario. Pero lo más grave de todo es que envilecen el noble gesto de Petit Thouars y los extranjeros residentes en Lima, quienes actuaron en un gesto humanitario y de amistad. El libro basura envenena la mente de nuestros escolares diciéndoles que esas acciones obedecieron a intereses económicos del almirante francés y los demás extranjeros.
La editorial Santillana, mediante el venenoso libro que comentamos, sin mostrar ningún respeto por el país que le permite hacer negocios, hace más todavía por favorecer a Chile. No dedica ni una línea para describir la campaña terrorista que desarrolló el militar delincuente chileno Patricio Lynch, cuyas tropas recorrieron el norte del Perú incendiando y dinamitando todo lo que podían; y así bajo amenaza de muerte y de incendiar los pueblos cobraban cupos a la población, y fusilaban a civiles peruanos cada vez que nuestras guerrillas patriotas causaban bajas al ejército asesino procedente de Santiago de Chile. ¿Qué derecho tiene la editorial extranjera Santillana de utilizar a los sirvientes Juan Fuentes, Daniel Parodi, Marcos Guevara, Milagros Meneses y Rosa Benavides para que distorsionen de esta manera la Historia del Perú? ¿Acaso los jóvenes peruanos no tienen el derecho de saber el enorme daño que Chile hizo y hace al Perú?

No hay héroes peruanos. ¿Qué dice este libro al ocuparse de Francisco Bolognesi? Le dedica seis líneas, en ninguna de las cuales emplea la palabra héroe ni habla del sacrificio del coronel y sus valientes oficiales y soldados. Simplemente dice que “se negó a rendirse”, esto es, fue un terco u obstinado que no entró en razones ante el enemigo que lo tenía completamente rodeado. En cuanto al almirante Miguel Grau, en la p. 147 emplean el título “Las correrías del Huáscar y el combate de Angamos” para referirse a su actuación en defensa de la patria; es significativo que utilicen la palabra “correrías”, como si el almirante hubiese sido un individuo al margen de la ley ("correría" también significa saqueo). No sólo eso, el segundo párrafo bajo el mencionado título de “correrías” exhibe las siguientes palabras: “… Rebolledo dividió en dos a su escuadra y emboscó a Grau en Angamos el 8 de octubre. Éste intentó escapar, pero se vio rodeado por toda la escuadra chilena”. ¿Por qué los sirvientes Juan Fuentes, Daniel Parodi, Marcos Guevara, Milagros Meneses y Rosa Benavides no dieron un paso más y dijeron de una vez que Miguel Grau fue un cobarde, pues no otra cosa es quien intenta escapar? Por supuesto que en ninguna parte de los párrafos destinados a Miguel Grau lo llaman héroe. Si Grau y Bolognesi no merecen la denominación de héroes5, ¿qué se podría pensar de los miles de combatientes anónimos que defendiendo la patria fueron asesinados por los chilenos? ¿Qué identidad nacional, qué conciencia nacional, se está formando con estos libros asquerosamente escritos por mandato y voluntad de Chile?

Historia que no enseña. En capítulo 8, sección 8.4 (“El fin de la prosperidad y el inicio de la crisis”), mencionan el desenvolvimiento político y económico del Perú, los préstamos de la casa Dreyfus a cuenta del guano y finalmente la bancarrota que ocurrió durante el gobierno de Manuel Pardo. Sin embargo, nada dicen de las desoídas advertencias que se daban en el Congreso de la República sobre la amenaza militar del armamentismo de Chile, que posibilitó la agresión de 1879-1883. Es muy necesario enseñar a los jóvenes peruanos lo que ocurre cuando un país no se prepara para la defensa ni compra el armamento necesario. Este silencio del libro responde al deseo chileno de bajar el estado de alerta de los peruanos, para acostumbrarlos a mirar sin preocupaciones cómo se va armando cada vez más el enemigo del sur. Dentro de este traidor y criminal propósito de desinformación de Santillana y sus cinco chulillos (Juan Fuentes, Daniel Parodi, Marcos Guevara, Milagros Meneses y Rosa Benavides), es impensable que el libro siquiera intente explicar lo que está ocurriendo en la frontera terrestre (control chileno de 35 000 m2 de tierra tacneña) y lo que pasa en el mar (Chile ya ejerce control en mar territorial peruano, que en las costas de Moquegua y Tacna no se extiende hasta las 200 millas que creemos que tiene).

En la p. 150, que se ocupa del tratado de Ancón que Chile impuso al Perú el 20 de octubre de 1883, los cinco felipillos de Huellas 3 / Estudios sociales mencionan que entre lo pactado entre Perú y Chile estaba: “La retención por diez años de Tacna y Arica —conocidas desde ese momento como provincias cautivas—, las que continuarían poseídas por Chile y sujetas a legislación y autoridad chilena. Finalizado este plazo, se decidiría mediante un plebiscito si estas provincias quedaban en poder de Chile o se reintegraban al Perú.” Para limpiar la imagen de sus patrones chilenos, los cinco sirvientes (Juan Fuentes, Daniel Parodi, Marcos Guevara, Milagros Meneses y Rosa Benavides) no mencionan que Chile, entre otros puntos, incumplió la cláusula que establecía el plebiscito6 que debía decidir la suerte de Tacna y Arica.

Se puede señalar más muestras de la colusión de los autores mercenarios de la editorial Santillana con los intereses chilenos. Si hoy no se supiera nada de la existencia del traidor convenio de 1985 entre las cancillerías de Chile y Perú, leyendo libros como el mencionado tendríamos que llegar, de todas maneras, a la conclusión de que la enseñanza de la Historia del Perú es manipulada y dirigida por los chilenos. ¡Y pensar que los padres de familia confían en la seriedad de los libros que compran para la educación de sus hijos! Dejar la enseñanza de la Historia del Perú al arbitrio de libros como Huellas 3 / Estudios sociales y sus corruptos autores es como dejar la enseñanza de Educación Cívica en manos de adictos a la droga, prostitutas, ladrones o asesinos. Ni más ni menos.

¿Los jóvenes que estudian con libros como Huellas 3 / Estudios estarán en condiciones de entender las noticias sobre la actual usurpación de 35 000 m2 de territorio tacneño y el apoderamiento de Chile de nuestro mar territorial? ¿Podrán esos jóvenes comprender que es traición a la Patria y a los héroes vender gas a Chile o dejar que sus aviones utilicen los cielos peruanos?

Los culpables

El Ministerio de Relaciones Exteriores, el Ministerio de Educación y el SUTEP comparten complicidad al haber guardado silencio servil en este ultraje chileno a la Patria y a la juventud.

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1 ¿Serán peruanos o chilenos estos “especialistas”?

2 Los políticos y diplomáticos peruanos al servicio de Chile se enorgullecen al afirmar que el Perú respeta los tratados internacionales que firma. Sin embargo, pese a que no son nuevos los actuales incumplimientos de Chile del tratado de 1929, como buenos chulillos o felipillos siguen acatando la voluntad de su patrón y mandante del sur, que en la práctica sólo reconoce los tratados (o las partes de ellos) que convienen a sus intereses.

3 Como vemos, la salvaje ocupación de Lima en enero de 1881 no fue la primera invasión de los chilenos a nuestra capital. Nada de esto menciona el libro Huellas 3 / Estudios sociales escrito por mandato de los chilenos, ejecutado por sus sirvientes peruanos (los mencionados “especialistas de área” Juan Fuentes, Daniel Parodi, Marcos Guevara, Milagros Meneses y Rosa Benavides) que se niegan a leer libros de historia fidedignos, como los de Jorge Basadre.
4 Escriben lo siguiente: “… cerca de 20 000 hombres […] fueron distribuidos en dos líneas defensivas […]. La primera fue derrotada en la batalla de San Juan, lo que permitió la ocupación chilena de Chorrillos. A pesar de haberse firmado un armisticio, el general chileno Baquedano atacó la segunda línea…” Esto sí que es maquillar la historia: ¿no hubo incendios en Chorrillos?, ¿no hubo asesinatos?, ¿no hubo violaciones?, ¿no hubo robos?, ¿no hubo saqueos? Para los mayordomos de Chile Juan Fuentes, Daniel Parodi, Marcos Guevara, Milagros Meneses y Rosa Benavides no hubo nada de eso; para ellos mantener vivo el recuerdo de esa barbarie chilena es fomentar el odio y el revanchismo… ¡Viva Chile! ¡Chile maneja la educación de los peruanos mejor que nosotros mismos! ¡Abajo los cholos llorones y resentidos!
5 En la p. 145 tímida y mezquinamente ponen la palabra “héroes” en la leyenda de una fotografía de Miguel Grau y otros marinos. Pero esto no engaña a nadie: lo importante es que en los párrafos en que se narra las campañas terrestres y navales evitan emplear la palabra “héroe(s)”.

6 Lo que pasó fue que los chilenos hicieron todo lo posible para impedir la realización del plebiscito. Con esta finalidad, persiguieron, humillaron y asesinaron a los peruanos que en Tacna y Arica se oponían a la ocupación del ejército chileno y a la chilenización de dichos territorios peruanos. Nada de esto importa a los cinco lacayos (Juan Fuentes, Daniel Parodi, Marcos Guevara, Milagros Meneses y Rosa Benavides), para quienes sería un gravísimo pecado presentar a Chile como lo que es: un país agresor, ladrón de territorios e incumplidor de los tratados que firma.

Fuente:
http://connuestroperu.com/index.php?option=com_content&task=view&id=111&Itemid=30