24 sept. 2010

El puma regresó al santuario de bosque seco de Perú, tras la salida de los invasores

El puma regresó al santuario de bosque seco de Perú, tras la salida de los invasores

El puma y otras especies naturales que se creían extinguidas han vuelto al santuario histórico y natural del Bosque de Pómac, en la costa norte de Perú, un año después de que se retirara a cientos de familias que habían invadido la zona, informó hoy el ministerio peruano del Ambiente (Minam).

El puma ("felis concolor") era, hasta hace unos años, habitante común del bosque seco ecuatorial de llanura, un ecosistema que existe sólo en la costa desértica del norte del país, específicamente en la región Lambayeque, conocida también por sus numerosos restos arqueológicos.

Sin embargo, la presencia cada vez mayor de los seres humanos hizo que el felino desapareciera, hasta que el año pasado las autoridades desalojaron a 200 familias que habían invadido el santuario natural.

El Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), dependiente del Minam, informó hoy que los pobladores de la zona de amortiguamiento del área natural protegida (de 6.000 hectáreas), que cumplen tareas de guarda parques voluntarios, han registrado y reportado la presencia del mamífero carnívoro.

Según el Sernanp los pobladores, que se dedican a la apicultura, ganadería y patrullaje, han encontrado huellas y desechos dejados por los felinos.

"Sus rastros han sido hallados en diferentes puntos del santuario y consisten en huellas, heces e incluso restos de su alimentación", agregó la fuente oficial.

Las zonas donde se ha registrado la presencia del puma son los sectores Poma II Zona Arqueológica y Palería, que fueron impactados por la tala y las invasiones ilegales durante más de cinco años.

El Sernanp añadió que también se ha confirmado la presencia del gato montés, tigrillos y venados, y que, en el caso del puma, se coordina con los pobladores, guardaparques y ganaderos para definir sus características y hábitos.

La intención es identificar las rutas que sigue dentro y fuera del santuario, a fin de proponer corredores biológicos que permitan conectar al santuario del Bosque de Pómac con otros espacios protegidos, como el Refugio de Vida Silvestre Laquipampa, en la cuenca alta del valle del río La Leche, en la misma región.

También se está coordinando con los pobladores y autoridades locales para minimizar los posibles problemas que puedan surgir por la interferencia de actividades humanas en el hábitat y el territorio de caza de esta especie protegida y declarada en peligro de extinción.

Fuente:

http://www.google.com/hostednews/epa/article/ALeqM5jPMl02pNLZSC0n_FSPrOu0g7FIlw

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