15 ene. 2010

Temperatura electoral sube en Chile con acusaciones entre candidatos

Temperatura electoral sube en Chile con acusaciones entre candidatos

A dos días de la elección presidencial, la temperatura electoral subía en Chile, donde los candidatos intercambiaron acusaciones de intervencionismo y campaña sucia, mientras más de ocho millones de electores meditan su voto.

Aunque legalmente el período de propaganda terminó la medianoche de este jueves, ambos candidatos no han parado de dar entrevistas y de aparecer en lugares públicos.

Sebastián Piñera, aspirante de la oposición y favorito para ganar, denunció un "abusivo" intervencionismo del gobierno a favor del abanderado oficialista, Eduardo Frei, quien por su parte acusó una "campaña sucia" de la derecha.

"La campaña que ha hecho el Gobierno de intervención no es justa, no es limpia", afirmó Piñera en declaraciones a Radio Cooperativa, en las que además demandó que los votos "se cuenten de manera limpia y transparente".

"Es abusivo lo que ha hecho el Gobierno: uso y abuso de los recursos públicos, uso y abuso de las instituciones públicas, uso y abuso incluso de los funcionarios públicos", subrayó Piñera, que en la primera vuelta del pasado 13 de diciembre obtuvo el 44,03% de los votos contra un 29,60% de Frei.

Esa amplia diferencia, sin embargo, se ha diluido en las últimas semanas hasta 1,8 puntos porcentuales, según las últimas encuestas, por lo que los expertos coinciden en una definición voto a voto el próximo domingo, lo que también explica, de acuerdo con los analistas, que las alusiones entre los candidatos hayan subido de tono.

La acusación de intervencionismo fue directamente dirigida a La Moneda, tras las declaraciones de la presidenta Michelle Bachelet, quien en una entrevista dijo el jueves que votaría por Frei porque es "una persona honesta, que ha separado negocios y política".

La frase fue interpretada en la derecha como un ataque directo a Piñera, dueño de una fortuna calculada en 1.000 millones de dólares, al que sus detractores le echan en cara que hasta ahora no haya separado su faceta de hombre de negocios de la de aspirante presidencial.

"Antes del 11 de marzo (cuando el nuevo presidente asumirá el cargo) voy a vender algunas empresas para poder dedicarme a la vocación de mi vida, que es ser un muy buen presidente", aseguró hoy Piñera, que consideró "una majadería" ser emplazado a señalar cuándo se va a desligar de sus negocios.

"Mucho más importante que separar los negocios de la política es separar los negociados de la política, y desgraciadamente hemos visto demasiados negociados durante estos últimos Gobiernos de la Concertación", aseveró.

Para Frei, lo que dijo Bachelet no es intervencionismo: "En todos los países del mundo, un Gobierno con el apoyo que tiene la presidenta tiene todo el derecho de pedir apoyo para dar continuidad a su labor y no dar saltos al vacío", aseveró.

En La Moneda, el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, pidió que Piñera "deje a la gente decidir tranquila" y consideró que las acusaciones de intervencionismo durante la campaña han buscado "inmovilizar al Gobierno".

Pretenden "que no podamos expresar opiniones, pero somos actores políticos y queremos seguir así", recalcó Pérez Yoma.

El comando de Piñera acusó a Frei de haber mantenido también actividades empresariales paralelas a la política y hasta de haber celebrado juntas de accionistas en su casa durante su Gobierno (1994-2000).

"Hace 25 años dejé los negocios por el servicio público. Llevamos desde la campaña de 1994 demostrando que no hay operaciones con acciones; hasta el momento no han demostrado nada, tengo mis fondos en depósitos a plazo y mis propiedades están todas en mis declaraciones de intereses en el Congreso", puntualizó Frei.

"El candidato de la derecha prometió que iba a vender sus empresas, no lo ha hecho y sigue administrando sus negocios, aquí hay un conflicto de interés", añadió el ex presidente, que recientemente reveló que su patrimonio asciende a unos cuatro millones de dólares.

La tónica de la campaña, sostuvo, ha sido "la derecha reclamando, reclamando todo el tiempo y descalificando siempre. Han hablado de que nosotros hacemos una campaña sucia pero al final los únicos que han hecho campaña sucia son ellos".

En lo que Piñera y Frei coincidieron fue en pronosticar una elección estrecha, por lo que el primero demandó que el domingo se cuenten "los votos de forma limpia y transparente", aunque se declaró convencido de que ganará "de forma fuerte y clara".

"Cada voto cuenta, por eso hago un llamado a todos quienes quieren un cambio que concurran a las urnas y manifiesten su opinión", declaró hoy Piñera.

En tanto, Frei llamó a sus partidarios a defender cada sufragio porque "un voto puede hacer la diferencia".

"No se pueden hacer pronósticos, porque se ha dicho que los resultados serán estrechos; por eso, un voto por mesa (hay unas 34.000) hace la diferencia", sostuvo Frei, quien reiteró el llamamiento a no votar nulo ni blanco.

"En el caso de los votos nulos y blancos hemos hecho un llamado a que la gente para que se haga partícipe (...), lo más importante es trabajar para que los indecisos tomen su opción y nos apoyen", subrayó el candidato oficialista.

En Chile, la última vez que la derecha ganó una elección presidencial fue en 1958, con Jorge Alessandri Rodríguez.

Fuente: http://larepublica.pe/internacionales/15/01/2010/temperatura-electoral-sube-en-chile-con-acusaciones-entre-candidatos

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