14 ene. 2010

Peruanos pasan penurias atendiendo ovejas en EEUU

Peruanos pasan penurias atendiendo ovejas en EEUU

Solos y a miles de kilómetros de su tierra, muchos inmigrantes peruanos recorren algunos de los campos más desolados y fríos del oeste estadounidense, atendiendo rebaños de ovejas por apenas 600 dólares al mes y sin días de descanso.

"Aceptamos el trabajo porque las cosas están peor todavía en nuestros países", explica Pepe Cruz, un peruano de 40 años.

Nuestros compatriotas trabajan los siete días de la semana y tienen que estar disponibles las 24 horas del día, según un estudio.
En algunos casos, están a grandes distancias de la ciudad o pueblo más cercanos y viven en remolques pequeños y maltrechos, con espacio para una cama, un horno a leña y un bidón de agua.

El 70% de los peones entrevistados dijo que no tiene baño y el 54% señaló que no tiene electricidad. El 42% afirmó que sus empleadores se quedaron con sus pasaportes y otros documentos, y que temían ser deportados si se quejaban de las condiciones de trabajo.

Cruz lleva diez años trabajando por temporadas como pastor de ovejas. Generalmente, los peones trabajan por tres años y luego deben regresar a sus países por cierto tiempo, antes de solicitar una nueva visa temporal H2-A.

Expresó que gana cuatro veces lo que ganaría en Perú y puede pagarle la universidad a dos hermanas. Sueña con tener una compañía de autobuses en su país.

"Sé cuál es el sueldo mínimo y que nos pagan muy poco", comentó en un día helado en los llanos de Wyoming, mientras manejaba una camioneta con un rifle a mano por si aparecen coyotes. "Sabía lo que me esperaba porque tengo parientes que han trabajado en esto".

Su día comienza a las cuatro de la mañana y termina tarde en la noche durante la época de cría. Le lleva comida y provisiones a los demás peones, que atienden las manadas, buscan los animales que se separan del grupo y los protegen de otros animales depredadores.

"Tengo que estar pendiente de ellas (las ovejas) todo el día", manifestó José Quijeda Ricaldi, de 35 años, oriundo de la provincia de Junín, en Perú, que cuida más de 2.100 animales.

Los peones con visas H2-A no están cubiertos por las leyes de salario mínimo porque es difícil calcular sus horas trabajadas. Si bien se les debe suministrar vivienda y alimentos, los patronos no están obligados por ley a darles agua corriente, baños ni electricidad.
"No se ha hecho nada por mucho tiempo. Nadie ha pedido que se mejoren las condiciones" de los pastores, expresó Jennifer Lee, abogada del Colorado Legal Services.

En California, la legislatura dispuso en el 2001 un aumento en los sueldos de los pastores luego de que la oficina local de Legal Services publicó un informe sobre las condiciones en que viven los peones. Chris Schneider, director ejecutivo de la oficina, dijo que el sueldo mínimo de los peones de California es de 1.422 dólares al mes, pero que no siempre perciben esa suma.

A Colorado Legal Services no le resultó fácil ubicar a los peones con los que habló. Con enviados se pasaban horas siguiendo huellas en la nieve.

En un viaje reciente por el condado de Uintah, en Utah, un pastor que montaba a caballo se le acercó a un enviado que viajaba en un Jeep. Dijo que se llamaba Gonzalo y que era peruano, está casado y tiene cinco hijos en su país. No quiso dar su nombre completo por temor a meterse en líos con su patrón. (Con información de AP)

Fuente:

http://larepublica.pe/sociedad/14/01/2010/peruanos-pasan-penurias-atendiendo-ovejas-en-eeuu

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