4 ene. 2010

El santuario del mar limeño

El santuario del mar limeño

Por: María del Pilar

Desde Lima, la isla San Lorenzo preside el horizonte marino. Pocos citadinos han disfrutado sus playas, recorrido sus cumbres y su desierto encantado o asomado por sus acantilados llenos de aves y nidos. Algunos han navegado alrededor del complejo de islas, asombrándose con la colonia de lobos marinos de los islotes Palomino.

Rico mar
Miles de personas han tenido la oportunidad de comer sus conchas de abanico, sus almejas, pulpos, calamares, lenguados, corvinas, chitas, cojinovas, pejerreyes, pintadillas. La isla es un yacimiento de biodiversidad. A la fecha, tenemos un registro de 270 especies, entre flora y fauna marina y terrestre. La niebla sobre sus cumbres permite la existencia de un ecosistema de lomas donde encontramos, entre otras especies, papa silvestre, sábilas, bromelias, caracoles. La niebla es la única fuente natural de agua dulce de la isla.

Cultura natural
A lo dicho, debemos sumar su importancia histórica. La isla, en síntesis, alberga toda la historia del Perú. Fue parte del levantamiento de la cordillera andina, es un yacimiento geológico donde encontramos cortezas terrestres de diverso origen, fósiles, canteras, piedras amarillas, verdes, rojas, negras, cuarzo rosado. Colindante a la veta de cuarzo se halla el cementerio prehispánico. Piezas de un arte excepcional fueron halladas por el arqueólogo alemán Max Uhle. Vasijas y copas de plata, anillos, máscaras y representaciones de hondas en este mismo material, ceramios, orejeras, una tela pintada de excepcional dimensión. Personajes momificados llenos de tatuajes. El estudio de esta colección nos hizo confirmar la presencia de los sacerdotes y el ritual.

Casa de la Luna
Ha sido llamada Huachac (la que pare) y Shina (casa de la Luna), ambos términos vinculados a la fertilidad. Tenemos registrado el número de especies, pero es imposible contar la cantidad de seres vivos. En su contorno, un perímetro de 21,6 kilómetros, viven millones de ellos. La isla ha sido un gran banco de alimentos. También es una isla guanera.

Escenario político
Durante la Colonia pierde su connotación sagrada (ver recuadro) y pasa a ser escenario de importancia política para el país. El primer preso célebre es el virrey Blasco Núñez de Vela (1544). Fue bastión de los corsarios holandeses, la expedición de Jaques L´Hermitte (1624) se mantiene como leyenda, al igual que su lugar de sepultura. Bastión de la Expedición Libertadora (1819), de la escuadra española en el Combate del 2 de Mayo (1866) y de la escuadra chilena en su bloqueo al Callao durante la Guerra del Pacífico (1880-1881). Lazareto (1833). Base Naval (desde 1926). Presidio político durante el gobierno de Leguía (1919-1930). Lugar de fusilamiento de presos políticos (1932) y espías por traición a la patria (1979). El último preso tristemente célebre fue el terrorista Abimael Guzmán (1992).

Posibilidades turísticas
Tantos acontecimientos dejaron una colección museo-gráfica. Un museo de sitio que albergue tal colección sería espectacular. Con una estación científica para el estudio y conservación de su riqueza. La isla y alrededores permiten circuitos turísticos marítimos, gastronómicos, históricos, vivenciales y todos los deportes náuticos. Presidiendo una unidad con el Callao Histórico, Chucuito y La Punta, juntos constituyen el destino turístico de la región.

Más que eso, la puesta en valor del patrimonio natural e histórico cultural nos reconcilia como nación, aún pendiente a inicios del siglo XXI. Se trata de un proyecto rentable e inclusivo. La conservación del patrimonio natural es calidad de vida. De acuerdo a las definiciones de áreas protegidas, a San Lorenzo y alrededores les corresponde la categoría de santuario.

Las siete cruces y el magnetismo
Gracias al proyecto La Geografía Sagrada del Perú exploramos la isla e integramos el catastro de su patrimonio natural e histórico cultural, para ponerlo al alcance de todos, en un momento cuando se está definiendo el futuro de esta maravilla natural. La perspectiva antropológica nos permitió la visión interdisciplinaria y la mirada continua de pasado, presente y futuro.

Nuestro trabajo comenzó registrando y estudiando los sitios rituales actuales, ofrendas al mar y una línea de siete cruces nos llevó al santuario, en línea casi recta de este a oeste: la Cruz del Cerro San Cristóbal, la Cruz de La Legua, la Cruz de Constanzo, la Cruz Blanca, la Cruz de Pescadores y finalmente, la Cruz de la isla San Lorenzo.

La alineación de estas cruces nos permitió la reinterpretación de un ceque prehispánico, la línea ritual que demarcaba el territorio y conducía a los grandes santuarios.

Nos preguntamos cuál sería el valor de estos sitios y la principal conclusión es que los santuarios de la geografía sagrada del Perú, de gran antigüedad, fueron escogidos por su excepcional riqueza natural medida por la sumatoria de su valor astronómico, geográfico, geológico, hídrico y biológico.

En tiempos prehispánicos fueron convertidos en personajes míticos —la naturaleza hecha personajes— y escenario del ritual. De gran belleza paisajística. Un enclave. A nuestro entender, son yacimientos energéticos de gran valor actual y futuro que merecen ser protegidos científicamente. ¿Yacimientos de magnetismo?

Fuente:
http://elcomercio.pe/impresa/notas/santuario-mar-limeno/20100103/390118

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