4 ene. 2010

Todos los sabores de Trujillo

DELICIAS DEL NORTE

Todos los sabores de Trujillo

A Doña Pachita la va a visitar hasta el presidente de la República y no precisamente por amor al chancho, sino por el chicharrón que prepara. Desde hace más de 30 años, esta delgada señora, madre de 10 hijos, prepara lo que para muchos es el mejor desayuno de Trujillo: porción de cerdo preparado al perol que es servida con yuca, ensalada, café y dos panes. Un buen día se venden unos 150 kilos, cuentan muy orgullosas una de sus hijas y una de sus nueras. “Somos una gran familia unida en este negocio gracias a estas manos maravillosas [las de doña Pachita]”, dicen y muestran orgullosas las fotos de las autoridades que los visitan con cierta regularidad. La mayoría de ellos apristas, admiten sin esconder su simpatía con el partido de la estrella, aunque advierten que a todos se les trata por igual. Con el mismo cariño.

Como este lugar, ubicado en la cuadra 5 de la avenida España, hay otros que se han convertido en puntos referentes para aquellos que saben del buen comer. Uno de ellos es, sin duda, el Salón de Té Buenos Aires. Decenas de personas entran y salen de este local de la cuadra 3 del jirón Pizarro (a media cuadra de la Plaza de Armas de Trujillo) con una sonrisa que lo dice todo. Y es que sus sánguches son una delicia, especialmente el de pavo. Insuperable. Doña Carmen Maeshiro conduce este lugar que tiene una vigencia de 67 años. Toda una institución. Cuando se le pregunta por el secreto de la salsa que acompaña al pavo, la señora pierde la mirada en esa caja que administra bajo la atenta protección de un Santísimo. Sus trabajadores no saben ni opinan. A simple vista lleva cebolla china. Del resto, se puede decir muy poco y disfrutar mucho.

MEDIODÍA SABROSO
Para desayunar esos dos lugares, además de otros como El Rosado, San Agustín, D’Marco y Asturias, en pleno Centro Histórico de Trujillo, son los más destacados. Para la hora del almuerzo la oferta se multiplica y con ello muchos cocineros salen a luchar su clientela con cucharones en mano. Uno de los que se ganaron un nombre gracias al pato que preparan es Doña Peta. Verdadero manjar guisado que va bien servido —como uno se merece— y acompañado de arroz, yuca y menestras. Por esa calidad ahora tienen tres locales (los dos principales en la avenida Daniel Alcides Carrión y otro en la salida al norte) que no cierran ningún día de la semana, para no descuidar a sus fieles comensales.

Otro local que logró en sus poco más de 12 años de existencia un sitio en la agenda de los trujillanos es Danielita. Cebiches como el que se sirven en este lugar, siempre custodiados por su buena porción de zarandaja, no se prueban en cualquier restaurante. Además, es el ganador en cuanto a los requisitos que exigen aquellos que tienen cuchara honda: bueno, bonito, barato y bastante. Es una grosería marcharse del Danielita, ubicado en la cuadra 8 de la avenida Húsares de Junín, sin probar un pescado al vapor con sabor norteño o unos choritos a la chalaca en una salsa parecida a la huancaína.

Muy cerca del Danielita, en la calle Cienfuegos cuadra 2, está el Squalos. Este restaurante, que carga consigo la experiencia de otros dos restaurantes de propiedad de la familia que son Rincón Romano y Rincón Romano Criollo, es de los más requeridos de la ciudad. Y es que sus platos son, por presentación y sabor, toda una delicia. Elena es la que administra el lugar, la directora de orquesta. Se mueve de un lado para otro, haciendo que la entrada y salida de los mozos sea más fluida. Así aparecen desde la cocina suculentos tiraditos, cebiches, picantes y aquellos dos platos que son insignia, un tacu tacu con lomo a lo Squalos y ese cabrito “huando” (sin hueso) acompañado de yuca, arroz y salsa criolla. Increíbles.

Estas son algunas recomendaciones para un fin de semana, aunque si viene por más días y tiene tiempo se puede escapar a Huanchaco o a Moche y degustar de la gastronomía que tienen estos lugares. En el centro también podría ir al Mochica, al Rústica, al Mar Picante, al Paisa, a la Sirenita, al Pollos Bolívar, pastas en La Toscana, a la Mollejitas de San Andrés. En fin, a varios lugares que seguramente serán motivo de otro suculento paseo.

Fuente:

http://elcomercio.pe/impresa/notas/todos-sabores-trujillo/20100103/390199

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